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Thursday, July 31, 2014

Mareos rima ruedas.




Era difícil caminar así aletargado, solo solita mi alma deambulando después de haber estado mimado, consentido hasta el hartazgo por esos viejos que ya se fueron, manteniendo el equilibrio perdiendo el equilibrio restableciendo el equilibrio con una sola pared al costado, un paso para adelante dos saltitos para atrás sin saber si al final se avanzaba o no se avanzaba, después de haber retrocedido con el escribano que le quitó sus patrimonios,  era difícil caminar así cuando giraba el escenario como giraba la rueda gigante del parque de Sibalero que estaba destartalada, cuando giraba todo el paisaje de adelante con el presentimiento que también giraba el paisaje que no se veía, como giraba esa rueda gigante y entonces además del juego que tenía en su eje que complicaba el giro tranquilo de esa mole con burbujas de cartón con plástico prensados donde se subían a chivatear los niños y sus padres, chirriaba por falta de aceite en todos sus engranajes cadenas y remaches, mientras sonaban los temas de Gabi, Fofó y Miliqui, que salían de cuatro altoparlantes inmensos ubicados en cada uno de los ángulos del predio, esos ruidos de fricciones de hierros viejos sin lubricantes se propalaban con otros ruidos como llantos de docenas de niños llorando por los alrededores, como llantos de viejas chismosas en el último velorio del pueblo, era difícil caminar así aletargado después de las tres o cuatro cajitas de tetra ingeridas en no más de las cuatro horas antes de dormir una mona que no reparaba nada, antes que lo viniera a zamarrear el boletero para que diera sólo una vuelta a la manzana repartiendo el pregonazo, era difícil caminar así, parándose a mear dos o tres veces en menos de una hora en cuanto rincón o árbol se encontrara a las cinco de la mañana sin testigos ni curiosos por ver lo que ya conocían, conteniendo el orto para no cargarse encima porque eso estaba en el programa después del reparto, era difícil caminar con toda esa resaca que causaba mareos que hacía girar todo como giraba la calesita en el parque de Sibalero, cuando los efluvios de aguardiente fermentaban por todos los resquicios de esas venas que estaban saturadas de alcohol y de intemperie, era difícil para el pregonazo hacer ese reparto pero lo hacía, el carancho cuando pasaba le daba propinas que le alcanzaban para varios tetra.

Wednesday, July 30, 2014

Diarios rima teletipos.



Como el pato camina el pregonazo, como el ganso dicen algunos que chupan con él en las tardecitas hasta las doce de la noche cuando quedan todos extenuados y borrachos hasta la médula, otros graciosos se acuerdan de la oca que en los juegos avanza y retrocede, y algunas veces retrocede mucho más de lo que avanza lo que quiere decir que retrocede, esa oca invisible que en el tablero se convierte en fichas semillas de algo, corchos o lo que fuera, así comienza, como si estuviera oteando un horizonte oscuro donde primero antes que nada tiene que encontrar el equilibrio para los cuatro puntos cardinales, para no caerse y romperse la jeta, para no caerse de culo que es la peor posición para pararse después, para sostenerse en la pared del costado que corresponda si tiene suerte, para no pegarse un porrazo para el costado donde está el vacío, el borde de la vereda donde se queda dormido una noche de por medio, como un resorte sale disparado cuando llega el ómnibus de las cinco de la madrugada, y el que vende los boletos en el paradero lo zamarrea a pregonazo para que se ocupe de dejar los periódicos a la docena de clientes que tienen con el diarero del quiosco de la esquina, cuanto más puntual lleguen a los zaguanes, más puntuales son los pagos cuando van las facturas de los meses cerrados y las propinas son más generosas, de esos que ahora comenzaron a leerlo todos los días, pretensiosos que hasta hace poco los leían con un atraso de dos o tres días, tambaleante va pregonazo a dar su vuelta a la manzana, él también olfatea bien que si todo sale como le dijo el carancho que tiene que salir, que estos tengan los diarios temprano para que salgan como cotorras a divulgar las noticias y se enteren los giles, las noticias que le convienen al carancho, él tendrá una propina, para el carancho son importantes estas novedades que a él le llegan a media tarde cuando le dejan en el escritorio las cintas del teletipo perforadas que se leen con unos y ceros más las letras de los télex con las mismas noticias, las que le convienen a él y a los patrones del ingenio.

Tuesday, July 29, 2014

Noticias rima secretos.



Las cosas se pusieron pesadas después del golpe, milicos que detienen a civiles, golpe al golpe, interrupciones a los inútiles que gobiernan, civiles que andan alborotados, parroquianos renegando por un nuevo golpe de estado, golpe de estado al golpe de estado, porque muchas de esas cosas andaban mal antes del golpe y entonces los militares tuvieron que tomar las riendas como siempre tienen que tomar las riendas cuando los civiles llegan a sus límites y no pueden controlar al negraje que cada vez que tiene un poco de confianza comienza a hablar de la vuelta del general, y entonces vuelven los quilombos dentro de la fábrica y en el sindicato y en la calle, algunas noticias salen primero en la prensa o en la nación que vienen una sola vez por semana en paquetes armados que llegan por vía aérea a la capital de la provincia y luego por encomienda en el Balut de los sábados a las nueve de la mañana, algunas noticias salen primero ahí que en los propios diarios del pregón que más o menos dejan los guarda de los ómnibus de esa empresa que pasa a caimancito todos los días a las tres de la tarde, si no llueve y no se empantanan los colectivos como pasa en los veranos muy seguido en las entradas al pueblo que no se pavimentaron culpa que el intendente gasta mal los dineros púbicos, más que nada las noticias que son de la capital que interesan más de las que vienen de la tacita de plata donde se va también al menos una vez cada quince día por trámites para la empresa, y si por eso no vienen las noticias de último momento escritas, las traen los chismosos y las divulgan de boca en boca, algunas noticias salen primero en esos diarios que llegan después que en estos diarios que en estos diarios que llegan primero y son muy amarillos, y traen más de deportes y de dramas pasionales que de otros temas, aunque también hay novedades que no salen en ninguno de los diarios que se reparten después que don Luis el de la librería del estudiante les pone los cartelitos con los nombres de los que encargaron para que cuando los vengan a recoger se los pueda entregar cualquiera de su docena de empleados, algunas noticias no salen en ninguno de los diarios pero al carancho le llegan por teletipo y son mensajes cifrados donde lo que expresan las palabras escritas no es lo que se están diciendo los que están diciendo los que los mandan de casa central, y las que no se dicen son en realidad lo que se dice, el carancho lee muy bien esos jeroglíficos donde le avisan que el veintisiete a la noche habrá un corte general de luz por mantenimiento en la usina que alimenta la fábrica, el sabe bien de ese mantenimiento programado.

Monday, July 28, 2014

Lonas rima uniformes.


Ninguno supo explicar cómo desmantelaron ese quilombo con los canas pertrechados diseminados por todas las calles del pueblo, si fue por el cagazo que dan esos tipos con uniformes revólveres de percusiones y cachiporras en manos o porque quién más quién menos los obreros tienen en la policía un primo o un hermano o un cuñado, y que entonces trenzarse es como matarse entre los mismos compañeros, en ese pueblo donde todos se conocían, pueblo chico infierno grande, un par de sogas gruesas sujetaban uno de los extremos de los toldos que los negros improvisaron como techos que los protegieran del sol y de la lluvia durante los días de esa huelga del cincuenta y ocho,   los otros extremos sin contemplaciones los clavaron en las mamposterías ornamentales del monumento a la compañera evita, que era el centro de la traza cuadrada de la plaza, inaugurada apenas unos pocos años atrás cuando ellos en el sindicato apoyaban su candidatura para acompañar al general en el nuevo gobierno, los campeonatos infantiles de fútbol, los guardapolvos y las zapatillas para los niños en las escuelas sus desayunos y sus meriendas, eran conquistas sin vueltas que no podían perder aunque ella hubiera fallecido y él hubiera tenido que escapar de las garras de los traicioneros y vende patrias, ahora tristes y en pedo se preciaban diciendo que gracias a esas acciones y sin lamentar muertes como en otros lugares estaban logrando que les reconocieran las horas extras y los aumentos que pedían ahora que ya no estaban ni el general ni la secretaria vitalicia de la cegeté de todos los sindicatos juntos, un par de sogas gruesas sujetaban esa carpas improvisadas donde los laburantes tomaban sus mates y manyaban sus guisos con patitas de chancho y tripa gorda, ninguno supo explicar cómo desmantelaron ese quilombo, si fueron los uniformes grises de los canas uniformados como ellos con sus mamelucos o las parentelas,  el último día que se hizo presente el carancho con media docena de abogados contratados por la empresa intimándolos a retomar sus trabajos, a volver al campo y entrar a la fábrica, porque sino al otro día recibían sus telegramas de despidos con justa causa.


Sunday, July 27, 2014

Chispas rima cenizas.



Algo nos empujó al negro y a mí a uno de los conos de sombra que apenas sobraban en la pista reducida de Catriel cuando los hombres entraron, cabrones, tanto escándalo hicieron con luces por todos lados buscando lo que no sabían muy bien en el lugar equivocado, encandilando con esas estrellas y soles que de solo estar reemplazaron las luces blancas del boliche, encandilando y a los gritos que más que gritos eran como consignas y órdenes que lo mejor que podíamos hacer era quedarnos quietos hasta que algunos de ellos llegaran hasta donde estábamos, eso dijeron, algo nos empujó, la multitud de chicos que en esa noche justo en ese momento que aparecieron bailábamos la bamba, alguna parejita trastabillando por los tragos y franeleando todavía, absortos los dos a las amenazas de los tipos armados más borrachos que nosotros y que en sus manos sostenían armas o soles de noche, algunos de nuestros amigos que sabían que el negro en esa se jugaba, algo nos empujó y quedamos por segundos adentro de un túnel oscuro y largo donde estábamos solamente los dos, cerca de la parrilla inventada, donde el hermano del dueño del boliche, vendía docenas de choripanes a hippies como nosotros que demandábamos esos panes que desparramaban grasa por todos lados en los intervalos de los tragos largos y las franelas con las mujeres que nos mareaban, algo nos empujó y no dejó en algún lugar del que pudimos correr y perdernos en la noche para que no lo pescaran, debe haber sido tarde porque el carbón en la parrilla era a esa altura mas cenizas que chispas, los tipos rondaban todavía por el ingenio, lo mismo el chabón se escapó.

Saturday, July 26, 2014

Rastros rima rostros.


Eran cualquiera esos que llegaban después de las luces fuertes y resplandecientes de los faros que alumbraban los conos a oscuras, los resplandores entre luces intensas y sombras también intensas de esas docenas de estrellas que aparecieron en el horizonte, que se prendieron esa noche de julio en las pistas de Catriel y por lo que dijeron después en otros lados del pueblo, eran cualquiera. hombres, matones contratados, sicarios y milicos, empujando y gritando en medio de sus propios nerviosismos y miedos, lacayos de patrones sin rostros, como ellos mismos protegidos en los conos de oscuridades y sombras, frente a cientos de imberbes y calentones y pelotudos, sorprendidos con sus rostros alumbrados por luminarias descomunales, que no eran las del boliches de los viernes y sábados, con esos que venían para averiguar antecedentes, esos que querían conocer de apuro, ahí nomás en el instante, los pasados de vidas sin pasado los pasados de vidas de tipos apenas con ese presente de jarana deambulando en busca de encontrar una pareja, desconocidos con caras detrás de esas docenas de soles de noche que se encendieron para mirar fisionomías anodinas de tipos sorprendidos como vizcachas atontadas en los páramos del chaco, eran cualquiera esos que llegaban buscando vestigios de traiciones que no se hicieron de revoluciones que ni siquiera habían empezado, la noche del operativo cuando comenzaron a desmantelar los sueños de tipos que ni entendían cuáles eran los problemas, eran cualquiera esos que llegaban detrás de las luces en las oscuridades tal vez de la vergüenza de traicionar  a viejos amigos a parientes iracundos, deteniendo por averiguación de antecedentes que ni ellos sabían de qué se trataba, cosa que no pudieron hacer con el negro que esa noche se escabullo para siempre entre las sombras de los otros esquivando las luces que esa noche no eran ni blancas ni rojas.



Friday, July 25, 2014

Bailes rima calores.


Igual que ese julio todos los julios ellos mitigaban los fríos intensos en las penumbras de Catriel que tenía luz blanca en la pista, antes que se fueran antes que los fueran lo que vinieron con las censuras, con todos esos inventos de los que trajeron desazones, mitigaban los fríos intensos rozando libidinosamente sus cuerpos con los cuerpos de las niñas también calientes como ellos, franeleando sin interferencias porque la luz blanca encendía los colores claros de las poleras o los pantalones o la caspa sobre los hombros, pero disimulaba los contornos de sus cuerpos cercanos mitigando el frío mitigando en parte las calenturas en plenos inviernos, expuestos a esa luz o a las penumbras totales de los flancos por los que deambulaban confundidos con otros solitarios que llevaban vasos de licuados en mano y transitaban los perímetros en busca de sus medias naranjas, en busca de otras almas en penas, igual que ese julio que todos los julios tenían en Catriel asistencias perfectas las mismas que no tenían en el colegio porque se hacían la rabona muchas veces para ir a presumir y boludear en las plazas y en los paseos, mitigaban los fríos y las calenturas, igual que en los veranos buscando el aire que los ventiladores inmensos no lograban renovar en la misma pista, lo mismo por ahí mitigaban el calor y la calenturas, las almas gemelas, cuando ponían las canciones el corazón en bandolera o Venecia sin ti y sacaban las cansadoras tarantelas que desarmaban los entuertos los nuevos y los viejos, igual que ese julio todos los julios igual que todos los veranos y en cuantas oportunidades se presentaban mitigaban ahí en Catriel sus entusiasmos sus energías, hasta la noche del apagón en todo el pueblo a oscuras de ese julio, algún día de ese julio, cuando la noche se volvió más noche, alumbrada por las estrellas artificiales de los faros y los camiones con milicos y matones recogiendo al manchancho tipos que no se acordaban los números de sus documentos de memoria o que estuvieran sospechados de subversiones, varones y mujeres, igual que ese julio todos los julios ellos mitigaban sus fríos, y sus calores, y su calenturas en Catriel, que después de ese día dejó de ser la boite del pueblo.


Thursday, July 24, 2014

Ferias tima fiestas.



Ungüentos de eucaliptos, pomadas de menta para abrir los bronquios con apenas unas cuantas fricciones en el pecho, recuperaciones de alergias que embromaban en parte las tráqueas, para esos resfríos cerrados con mocos verdes, para asmas complicadas, boldos para apagar los incendios que venían después de opíparas ingestas de pollos fritos y arroces blancos, de las puntadas en la cabeza por las resacas de tantas libadas, tilos en bolsitas de plásticos de cien gramos, que garantizaban bajar las neurastenias de abuelos enjetados renegando por hijos sin porvenires, hojas de coca fraccionadas en paquetes de cien y de ciento cincuenta gramos, que en los acullicos o en las infusiones, transmitían nuevos bríos y nuevas energías bajando jaquecas incómodas, vigorizando para noches de orgías no interrumpidas, jugos de primer o de segundo hervor  de hojas de quimpe también en atados de cien gramos se entregaban con las prescripciones que los brotes del acné se acababan para todo el viaje, quiromancias, lecturas de las rayas de las palmas de las manos, tirados de caratas y desatadas de nudos en problemas serios de amores, todo eso, eran productos de las ferias de los bolivianos de los martes y los jueves, más mudas de ropas baratas mezcladas con frazadas de barracanes, y ponchos de lana de vicuña, aparecían las ofertas sobre tablones montados sobre caballetes improvisados debajo de carpas desplegadas y sujetadas a puntos fijos con piedras o alambres, banderines y banderitas, todas esas eran partes de las ferias a la entrada de la estación del pueblo, a pocos metros nomás donde Don López dormía su mona y sus empleados y obreros trabajaban distendidos por los vinitos que se tomaban durante los turnos, como si fueran días festivos, como si fueran fiestas patrias o patronales.

Wednesday, July 23, 2014

Siestas rima comilonas.


Que los recorridos determinados en la mañana coincidan con los lugares donde compran la carne y la verdura para que el fogonero se baje y rápido ande con los encargos del día anterior, que las ausencias por minutos de los obreros de vías y obras pasen desapercibidas, de los mismos que se encargan de las bebidas y el hielo, todos los días las mismas rutinas, como si fueran partes de ceremonias que se hacen con las mismas meticulosidades que las misas o las peticiones en los monolitos de la difunta correa, con los mismos cuidados que se ponen para anotar en los mamotretos de los libros de recepciones y salidas, con los mismos cuidados que se ponen en las escrituras que tienen que hacerse con letra grande y redonda y pluma que se remoja en tinta del mismo color que la tinta de los sellos con los que se cierran los despachos de cada día, las recepciones de los trenes de los martes y los jueves, todos los días las mismas rutinas, haciendo de cuenta que el gordo del jefe no sabe nada, cuando sabe muy bien de los movimientos y les va dando propinas que no salen de sus bolsillos sino de la caja chica que le dan en el ingenio, para ayudarlos, porque les dice a sus colaboradores, panza llena corazón contento, así que pagar las comilonas es más barato que contratarlos en el ferrocarril con la burocracia que hay que seguir, con las mismas señales como a las tres mil de cada día, ángulo recto la aguja chiquita en las tres y la grande en el número doce, cuando ven a la distancia las agujas inmensas del mamotreto del reloj visibles en la torre de piedra de la estación, minutos más minutos menos, los cambistas son los primeros que dejan por unas horas sus lugares en la playa, y se encargan de sacar de los galpones y acarrear el elástico de cama de una plaza que usan de asador, esas son las señales que Don López entró en esos limbos en los que andará dos horas soñando y roncando, y eso les marca los tiempos a sus colaboradores para atragantarse con asado y unos buenos tintos, esas son las señales que en algún lugar de las líneas de las vías que se entrecruzan los maquinistas dejaron leña encendida que sacaron con palas de las calderas de las máquinas, para que los controladores de vagones, reforzaran las brasas y tiren toda la carne al asador.


Tuesday, July 22, 2014

Siestas rima remoloneadas.



Como si fuera que fueran a fermentar, por los calores agobiantes y de órdago, o por los fríos definitivamente amortiguados por la proximidades al trópico de capricornio, los olores de las especias circulaban en el aire por las brisas, confundidos y confundiendo, y confirmando el bullicio y el abigarramiento que se armaban con la feria boliviana de los martes y los jueves en los paredones de piedra que bordeaban la estación, en esos días que eran los días cuando llegaban los trenes de pasajeros procedentes de la linda y de los pericos en la tacita de plata, los olores del azafrán y la mostaza mezclados con los olores del orégano, con los de la nuez moscada y el clavo, impregnaban los alrededores embromando a algunos transeúntes alérgicos que estornudaban o moqueaban con sus fragancias, igual que con las fragancias del ajo del pimentón de los fuertes, el sésamo o del aceite de oliva fraccionado ahí nomás en frascos pequeños para bajar los precios a los vecinos de billeteras más flacas que otras, como si fuera que fueran a fermentar los olores de esos polvos de condimentos como el tomillo con el que algunos rociaban sus comidas,  que también se ofrecían y que despedían también sus olores particulares, como los picantes de pollo o las sopas de maní que se comían por las inmediaciones, por los calores agobiantes y de órdago, o por los fríos definitivamente amortiguados por la proximidades al trópico de capricornio, los olores de las especias circulaban en el aire por las brisas reforzando el clima especial de las siestas que Don López se dormía, adormecido por madrugar y por el litrito de blanco que le daba al mediodía como si fuera una obligación en medio de sus rutinas, sopores en los que entraba para recuperar fuerzas y estar despejado para seguir con las cosas del despacho, en las tardes que se hacían las noches también en las zafras, somnolencias en las que roncaba recostado sobre la hamaca bamboleante que tenía, en los veranos debajo de la sombra inmensa del frondoso limonero crecido a unos metros de la vía principal, y en los inviernos en las proximidades a la intemperie aprovechando a pleno el calorcito del sol de esa hora que lo adormecía más todavía, remoloneaba.

Monday, July 21, 2014

Empalagadas rima languidez.


En épocas de zafra las dos chorberas le daban las veinticuatro horas exigidas como dos dragones poderosos de la mitología trajinando con docenas de miles de vagones que salían cuando los acomodaban, esos monstruos con otros monstruos en la lía, acomodando furgones en formaciones de treinta vagones tirados por una máquina diesel, iban y venían de la frontera entre la playa y el ingenio, tironeando de a dos a lo sumo de a tres vagones zarandeándose, en medio de luces y los ruidos, que en la oscuridad de la noche o de la madrugada daban un espectáculo parecido al parque de Sibalero en sus mejores épocas, luces y ruidos con las chispas que sacaban los bogues en fricciones con los rieles de acero, repetidas por la cantidad de curvas y cambios que había, con las chispas que salían de la calderas, alimentadas a cada rato por los ayudantes y un par de linyeras contratados por propinas que acarreaban los fardos de la leña con los que las alimentaban, fogonazos de llamas que se escapaban por agujeros o grietas de esos inyectores que parecían las panzas ulceradas de los dragones enojados lidiando con lo que apenas podían, el traca traca de los ruidos de los pasos de los engranajes de la transmisión abajo, y los soplidos de los pistones descargando presiones de la caldera por arriba, eso eran los entornos por los que el cansino de Languidey caminaba cada madrugada con la planilla de playa apuntando las numeraciones de los vagones de carga que después le llevaban todo el turno de la mañana para pasarlos a los mamotretos de ferrocarriles coincidiendo con las documentaciones que les dejaban los que hacían el despacho en ingenio, renegando por su destino, porque apenas llevaba unos años de ayudante de Don López para hacerle todo el laburo mientras el otro, haciendo provechos, roncando satisfecho, dormía panza para arriba la mona explotando como los dragones las moles de las chorberas, entre hipos eructos y pedos.


Sunday, July 20, 2014

Hipos rima trenes.


En las frías mañanas de invierno, en las horas quinientos cinco dos puntos cero coma cero, cuando la escarcha no se había derretido aún del borde de los rieles, esas bestias bufaban como si fueran humanos y se estuvieran quejando de siglos de trabajos forzados de trabajos pesados sin descansos, como si largaran bocanadas de aliento denso y de humito que se formaba por las diferencias de temperaturas entre el calor de sus entrañas y el frío de afuera, bocanadas de vapor cuando se abrían las compuertas de la máquinas para aflojar con las presiones de sus corazones que ardían, o en las ardorosas tardes de veranos en las horas mil novecientos diecinueve dos puntos cero coma cero, cuando los cincuenta grados a las sombra parecían romper las marcas de lo termómetros y el calor para derretir aún el borde de los rieles, esas bestias bufaban como si fueran humanos que se quejaban de siglos de sobre cargas para mover el tren de treinta vagones que todos los días salía desde el ingenio, deambulaba el panzón de Don López con su libretita de hule negro en la mano anotando las numeraciones que después confirmaba en las cartas deporte del despacho, con su libretita y su hipo, un paso adelante un hipo dos pasos atrás, un paso adelante un hipo y un pedo un paso atrás, trastabillaba aturdido en sus resacas, hipando en casi aprontes de vomitadas que lo hacían tambalear en sus recorridas saltando durmientes, llevaba años ahí haciendo el mismo trabajo de jefe de estación de tercera con dos ayudantes que más que ayudantes parecían fantasmas recorriendo el apeadero deslucido, en las frías mañana de invierno comenzaba con un taco de coñac que lo entonaba y en las ardientes tardes de verano apagaba sus incendios con dos o tres cervecitas antes de la cena, bufaba, como las dos máquinas de vapor que preparaban para los movimientos en playa.

Saturday, July 19, 2014

Curaciones rima elecciones.



Moretones de bordes rojizos o azulados en lomos descomunales o en los pliegues de la grasa amontonada de panzas enormes contenidas y desbordando camisas de grafa encogidas por los lavados y la lejía, magulladuras extendidas como istmos como islas alargadas apareciendo abajo de abundante vello de piernas y de brazos lastimados con manchas también de contusiones marcas nuevas o viejas, tajos profundos en cráneos vapuleados cicatrices que quedaban al rato de las coagulaciones de la sangre roja que en segundos se cambiaba de color y que daba como el vino tinto de las comilonas de otros tiempos más tranquilos, cortaduras entre en cejas pobladas de pelo que no se recortaba o debajo de bigotes y de barbas de varios días, o en el puente de narices aguileñas o en párpados de pliegues movedizos, contusiones propias de las cachiporras de goma que usaban los canas por instrucciones de la jefatura de no usar armas de fuego todo lo que se pudiera, huellas de las pedradas que recibían devolviendo las propias de los gendarmes que ponían de refuerzos, mientras iba tomando partido del lado de los negros que en fila esperaban silenciosos y ahogados en llantos de impotencias, sus turnos para ser atendidos, un menú de emergencias que atosigaban al carancho durante esos días de la huelga del cuarenta y ocho, mirando en su lugar el desfile de esos tipos que reclamaban derechos que no tenían si eran por las magulladuras y los golpes, un menú de emergencias que lo retenían en el hospital del ingenio el doble de las horas establecidas en el contrato para los residentes que como él comenzaban con sus carreras, un menú de emergencias que atendía con otros desinfectando con yodo cosiendo y suturando, abrumado por la presión de los auditores que, ignorando u olvidados de ese desfile de pobres e infelices que venían de la calle de los enfrentamientos en las puertas de las fábricas, le recordaban que no hay que andar gastando insumos de más en los negros iracundos que en vez de agradecer que tienen trabajo andan haciéndole huelga al patrón de puros camorreros.

Friday, July 18, 2014

Ocios rima humos.




Los viernes como a la diez de la noche, densas nubes de humo gris comenzaban a filtrarse por las rendijas de las ventanas del club social, y transitaban el aire lentamente, hasta que se diluían en la atmósfera cercana, dejando el espacio a nuevas nubes de humo gris que como si fueran encadenadas a otras con formas de anillos deformados, seguían esos periplos, más o menos, todo el tiempo, como hasta las tres de la mañana, de a ratos se interrumpían para volver a empezar, como si tuvieran vida propia y estuvieran jugando cualquiera fuera la estación del año, esas nubes espesas traspasaban confundiéndose en un espectro de colores con los haces blanquecinos de las luces de la calle, que salían de las tulipas de cuatro faroles, que alineados en la cuadra eran insuficientes para eliminar en forma conveniente lo que parecían unos noventa metros de la calle, entre la media docena de pavimentadas en todo el ingenio, esos días en esas horas en esos momentos, nubes densas de humo gris viajaban en forma intermitente por las calles que estaban más vacías que llenas, suspendidas sin interferencias, porque los sábados las sirenas para los de administración sonaban como todos los días de la semana, como a las siete de la mañana y, aunque se trabajaba medio día porque eran los días de jarana, la gente descansaba, temerosa que el carancho la descubriera en menesteres distintos a los menesteres que se suponía estaban confirmados por él para los viernes, esos días en esas horas en esos momentos, nubes densas de humo gris comenzaban a mezclarse con otras en algún momento, más densas aún y aún más grises, que en intervalos más largos, corrían caprichosamente con las otras hasta que se esfumaban también en la atmósfera, esas nubes en esos días a las horas y al momento eran signos inconfundibles, que adentro de los antros reducidos del club social, de tres salas a la calle y en subsuelo, el póquer de la apuestas fuertes había comenzado, y que el carancho, reputado jefe de la oficina de personal del ingenio, había prendido el habano que pitaba todo el tiempo.

Thursday, July 17, 2014

Riquezas rima pobrezas.



Los últimos serán los primeros, repetía el cura Martínez los días en que comenzaba a darse cuenta que los ahorros para sus vacaciones le menguaban en cantidades importantes, los últimos serán los primeros sentenciaba delante de los monaguillos más tranquilos y buchones que le contaban del robo hormiga que hacían los otros monaguillos, los que andaban con picardías y mentiras, para que fueran rápido a contarles a los otros, porque los sacristanes además de piadosos tenían unas lenguas afiladas que iban y venían con los cuentos por toda la parroquia, organizando las esperas en las confesiones que comenzaban los jueves como a las cuatro de la tarde y terminaban como a las diez de la noche, pero es que el curita no quería que los otros se le fueran porque los malditos eran buenos haciendo lo que necesitaba que hagan, como repicar las pesadas campanas y colocar las alfombras para los casamientos que se daban uno por sábado, de donde todos ligaban unos vueltos que acrecentaban el tesoro, porque los buenos eran malos como indolentes, pero buenos con la lengua de cosas que al cura le servían hasta en el confesionario, ellos le traían y le llevaban toda la inteligencia que ponía para resolver los entuertos secretos del pueblo que eran mucho y pesados, después de todo donde comen dos comen tres repetía delante de los ayudantes que con picardía y de a poco le sacaban bastante, como para ayudar con la compra de mercaderías en sus casas, los primeros serán los últimos jugaban a veces con los sermones del cura.

Wednesday, July 16, 2014

Picardías rima osadías.


Como peludo de regalo le venían esas monedas, como anillo al dedo le venían esos pesitos extras para darse unos días de descanso en el año sin preocuparse por los gastos, el curita se las pasaba juntando los doce meses la propina, los cincuenta y pico de domingos que presidía las misas tres veces en el día, más los días de fiestas patronales y de las fiestas patrias cuando había quermeses que le reportaban unos pesos de más, del diezmo que además de lo que le daba la empresa como un sueldito para que se mantenga, le caía como regalo del cielo, las multiplicaciones de los panes que les caían bajo la forma de dinero y abundantemente, de los que lo escuchaban y de los que no lo escuchaban, porque las matronas que lo ayudaban con las recolecciones y el estipendio, no dejaban rincón de la parroquia librado al azar y menos que menos caminaban si cada fiel, grande o chico, gordo o flaco, alto o bajo, no dejaba por lo menos unos centavos en esos sacos de pana roja, se la pasaba juntando, seremonenando para los dos o tres a los que él dirigía las arengas, los largos minutos de neurastenia en los que se olvidaba hasta del propio evangelio, pero así como era emprendedor para los rebusques verbales que le aportaban sus sustentos de ermitaño, el curita no sabía que le afanaban, no sabía nada de partidas dobles o patrimonios, ignorancia que aprovechaban los dos monaguillos que lo ayudaban en las misas, para irle sacando de a poco, de a centavos que para ellos representaban fortunas, ellos entraban sigilosamente en la sacristía, y con el tiempo fueron conociendo todos los escondites que habilitaba el fraile en libros, estanterías u otras cortapisas que inventaba, pícaros y osados los ayudantes, era lo único que omitían en sus confesiones, porque el curita los obligaba como misarios a tomar la comunión cerca, cerquita nomás de cuando hacían sonar las campanitas durante las ceremonias. 


Tuesday, July 15, 2014

Sermones rima mormones.




Tienen que haber sido dos o tres no más los destinatarios de los sermones del padre Martínez, multiplicados por tres los sábados y los domingos especialmente, cuando no le venía algunos de los dos padrecitos que tenía como ayudantes y que medio remolones le pegaban faltazos con frecuencia con lo que quedaba solo mi alma, tienen que haber sido dos o tres nomás los destinatarios porque en cuanto comenzaba con sus arengas que eran más personales que evangélicas, los niños se ponían pesados y revoltosos y jugaban a las escondidas en los confesionarios y en cuanto hueco encontraban mientras burlaban los controles de los padres torturadores si se daban cuentas, cerca las vecinas aprovechaban para pasarse entre murmullos las novedades de los sabandijas varones y mujeres de la cuadra que hechos los méritos correspondientes como para merecer esos honores de estar en la boca de las más chismosas andarían por ahí jugando sus propios infiernos, y cerca los monaguillos que aprovechaban ese momentos para descansar de las tensiones que les dejaban las jornadas completas con el cura, todo el día, que se concentraba en arriar a sus ovejas descarriadas en especial con los asuntos de las propinas, porque en la empresa le habían cortado los víveres y él como cualquiera tenía que comer, les repetía en cuanta ocasión se daba en medio de las parábolas y los misterios, tienen que haber sido dos o tres nomás los destinatarios de esos largos, monótonos sermones, porque casi nadie se daba por aludido, aunque lo mismo cumplía con el rito como si fuera una obligación, de discursear por veinte minutos corridos, así que no faltaba quien se durmiera una pequeña siesta al calor de sus palabras, entre ellos alguno de los pastores de los mormones que se pasaban afanándole no solamente fieles sino también las propinas.

Monday, July 14, 2014

Difusiones, Dávalos


LA CASA SOLA

:Kispe construyó su casa junto a una de las rápidas cuestas del cerro Huankar, el rosado cerro de Abra-Pampa. Con sus manos, que también sabían hilar y tejer, amasó el barro bermejo. Sin plomada levantó las paredes. En las faldas del cerro natal, en donde viven las vizcachas saltadoras, cortó viejos cardones para armar la techumbre; sobre las vigas colocó el cañizo atado con tientos y encima de todo puso la paja de iro.
De cardón fueron las puertas; de cardón fueron también los palos del telar indio, en que Kispe solía tejer a huinaza y a peine, mantas de vicuña, barracanes, cordellates y picotes.
Todo encontró Kispe a la mano; y no se le ocurrió preguntar cúyo era el terreno...
-¿Lo conociste a Kispe, tatay?
- No, señor...
-¿ Y que no soís de aquí?
- De aquí mismito, señor; pero él murió hace mucho...
-¿Nadie viene a vivir a su casa?
- Nadie, señor. Velay, en la misma cocina se entró a buscarlo una centella... Lo dejó carboncito, señor, sentado junto a un fuego de tola...
-¿ Y a la mujer y a los hijos, no les hizo nada?
- Si vivía él solo, señor.
-¿Solo? ¿Por qué?
- Porque a la mujer y a los hijos se los llevó la peste de la viruela negra.
- Su casa parece casa de muertos...
- No la hizo guayar antes de empezar a usarla, señor.
-¿Guayar?
- Si, pues. Para que la casa le dure al dueño y para que el dueño le dure a la casa, hay que guayarla cuando se acaba de techar. Velay, del cañizo se cuelgan dos huevos de gallina y entre el dueño y sus amigos, juegan a flecharlos... Después... chicha ahogada y canto y baile...
-¿No la guayó?
- No, pués.
-¿Por qué?
- Cómo será... La cosa es que a él, una noche en que el viento bramaba, se cayó una centella del cielo y lo dejó carboncito junto al fuego de tola.
Kispe, el tejedor, construyó su casa de paja y terrón, a los pies de una de las cuestas del cerro Huankar, el cerro fragoso y rosado de Abra-Pampa; trajo a su compañera. Cinco años después ya tenían tres guaguas y una tropilla de ovejas. De rompe y rasga la peste le quitó la mujer y los hijos. Coqueando, coqueando de día y de noche, se olvidó de sus muertos queridos, se olvidó de sí mismo... Y una noche, mientras rumiaba su acuyico, sin pensar en la vida ni en la muerte, en el dolor ni en la dicha; una noche de truenos horribles, mientras los nublados cerros le disparaban al furioso viento, se abrió el cielo, onduló una centella, corrió, corrió, llegó a su casa, penetró en la cocina y besó su frente...

- Quedó carboncito, señor, junto al fuego de tola...

Sunday, July 13, 2014

Motivos rima explicaciones.


Los hijos justifican todo, más que nada los sacrificios las nauseas los ascos, todo el tiempo, justifican aguantarse los enviones de recuperar libertades que se perdieron, desensillara hasta que aclare antes de mandar todo al carajo y rajarse solo como se anduvo antes de entrar en la aventura en esta aventura de explicaciones, sola como se anduvo, antes de las obligaciones que van saliendo juntas con las prerrogativas, y con los motivos, como la obligación de limpiar el juego de treinta y seis cubiertos de plata comprado por nada al camionero en apuros como estuvo él, el día que lo compró cuando ella lo apretaba con que no le venga con historia que ella lo vio con la otra que lo pescó in fraganti y que después no le venga a pedir a ella, lo que viene a pedir por acá que ya va a ver lo que le da, mierda, los hijos justifican todo, todo el tiempo los sacrificios de aguantarse hasta que se encaminen los despelotes si se encaminan, y entonces tener la oportunidad de patear el tablero de este juego de porquería que se juega, llevar las cruces de las obligaciones que no parecen pero que son, como la de lavar las cortinas del living compradas en cuotas sin apuros como estuvo ella, el día que amorosamente se puso a armar el pespunte después de meterle los cuernos una tarde entera sin que él se enterara, episodios, huellas pequeñas o grandes que deja la vida en familia, en la memoria, que lo explican todo que no explican nada, los hijos se convierten en las explicaciones en los motivos, mientras los hijos se hacen grandes y arman sus propias familias y se van de casa y se acaban los motivos, y las explicaciones para estar juntos, aunque juntos aparecerán otros motivos otras explicaciones.



Saturday, July 12, 2014

Celebraciones rima bajones.



Celebraban la vida por su lado cuando se conocieron, tardes de primavera confirmadas en el follaje de los árboles, atardeceres de otoño fortalecidos por senderos sembrados de hojas secas y quebradizas, y ellos en el medio enmarañados en las marañas que armaban armándose, siestas de verano explotadas en los cauces del agua marrón oscura del río san Lorenzo, auroras blancas de invierno escarchadas en las aguas servidas de la fábricas que bufaban, y ellos lejos disfrutando lo que se disfruta sin precios sin pesos, celebraban la vida por su lado y siguieron celebrándola juntos mucho tiempo, eran divinos y no había porqué no hacerlo, disfrutaban de sus tiempos cuando los tiempos parecían infinitos para adelante, cuando todo estaba completo cuando nada se desarmaba, cuando los días rebalsaban de futuros y no había quien pudiera limitarlos, ni nada ni nadie, cuando cada instante era una plenitud y ellos mismos los eran, llenos de energía y de juventud al menos para un rato para adelante, lo hicieron desde los primeros contactos de sus manos sobre los cuerpos del otro, desde los primeros días de sexos sin reparos, hasta los días de silenciosa mansedumbre hogareña, celebraban la vida y siguieron celebrándola mucho tiempo, en los vástagos que salieron como ellos los soñaron, rosados y regordetes, las manitos como empanaditas de copetín en la edad temprana de las osadías de torpes y atropellados, en las ocurrencias espectaculares de niños sin asedios, en los riesgos fútiles de la juventud con iracundia, celebraban la vida hasta que dejaron de celebrarla y comenzaron con maldiciones, maldijeron la vida cuando se desconocieron cuando el mayor de su prole quedó sin vida en un accidente de autos y les tocó ver que a veces, los que llegan al último se van primero y que los que llegan primero se van al último, maldijeron la vida entonces siguieron maldiciéndola.

Friday, July 11, 2014

Brillos rima luna.



Un degradé de grises infinitos, de infinitos puntos entre el blanco y el negro, de grises entre grises oscuros más claros, se desprendía de una de las caras de semejante artefacto, un armatoste sobre una mesa enorme, un degradé de grises infinitos brillando en la penumbra del también inmenso living de la casa confortable, alborotaba a los niños que, como si fueran un enjambre de abejas alrededor de un panal, estaban concentrados y en silencio esperando lo que nadie sabía muy bien qué estaban esperando, en forma intermitente de a ratos, perfiles borrosos que aparecían unos segundo para volver a diluirse en otros segundos en ese cielo encerrado en esa caja, justo en ese universo que no tendría ni siquiera un miserable metro cuadrado de tamaño, incontables estrellas negras o blancas, titilando, puntos remotos en esas galaxias reducidas que de prenderse y apagarse parecían estar viajando en el tiempo, volviendo y devolviendo los perfiles de imágenes remotas que aparecían y que desaparecían con la misma facilidad, y los niños trastornados pasaban y paseaban en silencios sepulcrales, entusiasmados como estaban por descubrir lo que no sabían muy bien qué tenían de descubrir, hasta que los padres amorosos de explicaciones cortas dijeron lo que no sabían muy bien lo que decían, que eso era la televisión que era más entretenido que la radio y que, lo que se veía borroso, era una transmisión desde la luna, un paso pequeño para el hombre un gran paso para la humanidad dijo el papá con impostación de maestro. 

Thursday, July 10, 2014

Rímel rima lágrimas.



Ojitos se hacían, se guiñaban los ojos todo el tiempo, esos ojos todos iguales dibujados con el rímel que a mitad de la noche comenzaba a ceder con la humedad y que ellas coquetas retocaban, y disimulaban en las veces que entraban a unos baños privados, iban y venían de esos baños ahí donde seguramente acomodaban las largas pestañas postizas y algunas reforzaban algún símil de lunar al costado de los labios, ahí donde se arreglarían también esas faldas muy cortas y esas musculosas ajustadas que resaltaban sus pechos en los agrandados escotes, todas iguales, gordas y flacas, altas y bajas, morochas pelirrojas y rubias, ojitos se hacían eso lo supimos cuando fuimos habitué de la luz roja, cuando el fiolo que regenteaba ese cabarute nos autorizaba una cuenta corriente para la bebidas de las chicas y las nuestras, y que arregláramos directamente con ellas, para evitar entrar en los cuartuchos sucios del boliche y lo que nos daba respiro cuando arreglábamos las revolcadas, puro sexos de inconscientes de borrachos ellas con algún daiquiri nosotros con whisky barato, fiestas que luego venían, ojitos se hacían, se guiñaban los ojos todo el tiempo, como si fueran niñas felices gozando de esos momentos de sexos desenfrenados, eso lo pensábamos de brutos que éramos, esclavas se sentirían cuando eran doncellas, a las que nunca les preguntábamos para no involucrarnos, princesas entristecidas llorando a moco tendido.

Wednesday, July 09, 2014

Destinos rima casualidades.



En la edad de merecer, de pronto nos olvidamos de la isla, nos olvidamos del tajamar, nos olvidamos del coche motor que esperábamos en el tramo de vías entre la casa de piedra y la pantalla, y en cambio comenzamos a ir más seguido a la luz roja, allá donde cada noche había un rejunte de destinos, una casucha humilde que oficiaba de prostíbulo justamente a unos metros de otras vías, casualidades, las vías de las zorras que pasaban con los paquetes de caña de los lotes libertad y calilegua rebalsando una chorbitas que apenas servían para sujetarlos encima en ejes de cero setenta, allí entrábamos, destinos, con familiaridad después de la primera vez que, salvo los parentescos de tíos que enseñaban al debutante o amigos comedidos o padrinos enganchados, casualidades, habíamos pasado todos sin excepciones, con la excepción del flaco, había que hacer la salvedad, porque fue el único de todos que terminó como no terminamos ninguno de nosotros, en ese lugar de bohemios donde las caras de las entristecidas mujeres eran lo que aparecía al último, destinos, bien al último, de una  montaña de tetas y de piernas que las precedían, hábilmente insinuadas en medio de las luces mortecinas que eran el complemento de las penumbras y el olor desconocido entonces por nosotros, del sexo repetido varias veces varias noches durante las semanas, en la edad de merecer fuimos y volvimos de ese bolichón apagado pagando por los tragos y los derechos a tocar lo que ellas querían dejarnos tocar en los tramos gratarolas y tarifados de esas reuniones donde el flaco, tangos o cumbias de por medio, desprotegido y descompuesto por aguardiente barato, sucumbió a los encantos de una de las chicas que, cuando él le habló de dejar el oficio para irse a vivir juntos, ella le dijo con qué y no la vio nunca más, puros destinos, casi casualidades. 

Tuesday, July 08, 2014

Ofensas rima disculpas.



Si se disculpaba hubiera andado, pero al tipo le entraba la risa y no pudo hacerlo cada vez que intentaba alguna explicación las ganas de reírse lo ahogaban y quedaba peor con el otro que le recriminaba, con el padre de la dama presente, en su presencia, que era un capo de la empresa, más indignado que el padre de la musa estaba el gringo que lo mandó a llamar al pelotudo que se mandó la cagada y dio órdenes al tesorero que le calcularan la liquidación lo más rápido que se pudiera porque al otro día no lo quería más en la empresa, cuando el ingeniero se enteraba de semejantes guachadas caería como caía todas las veces, de todas las veces cuando el mínimo lío hacía algún ruido en el ingenio, en casa central se enteraban en el espacio de las próximas dos horas con la cantidad de alcahuetes que había en todos los zaguanes y rincones de la administración, más que las ratas y las cucarachas, más los teletipos y los faxes que escribían seguramente los cómplices de los lengudos de siempre, indignado estaba el carancho, que se lo llevaban putas, diciendo a sus secretarios, que cómo era posible a plena luz del día y en plena avenida libertad por donde pasaba todo el pueblo a una hora en que además andaba todo el pueblo en la calle, que cómo se puede ser tan imprudente le dijo al infeliz cuando lo tuvo a mano y se tuvo que aguantar las ganas de cagarlo a trompadas porque gracias a sus jodas se ligaría no las puteadas pero si los comentarios sarcásticos del ingeniero, eso le gritaba al pobre diablo lamentando que tuviera que dejarlo sin trabajo, también la doncella, respiraba mientras bufaba, andar mostrando el culo con esos pantaloncitos de hippie y después quejarse porque se lo tocaban.

Monday, July 07, 2014

Grande rima chico.


El chueco Machacrai, como le decía Don Giovanni el peluquero, puso el grito en el cielo cuando se enteró que Roldán, su mejor vendedor, había colocado dos metros de pañolenci y medio metro de gasa en todas las horas del horario comercial que iba de ocho a doce y de cuatro de  la tarde a ocho de la noche, si Roldán no había pasado de esas ventas insignificantes no quería ni preguntar por las ventas de los otros, todos alineados con el mismo Roldán en su suerte en tiempos de buena suerte y en tiempos de mala suerte, es que le iban quedando pocos argumentos para responder ante el ingeniero y el carancho de su jefe directo, la gente cada vez se casaba menos o los precios aumentaban todos los días y los sueldos se quedaban estancados, para responder esas las preguntas que hacían cuando querían ver si el viejo almacén grande, ahí donde compraban las gentes del pueblo y de los lotes desde los quilos de azúcar que se consumían por semana menos las semanas cuando se hacían bizcochuelos o buñuelos,  hasta pilotos o paraguas para la lluvia, desde las flechas de la misma fábrica que las alpargatas hasta los vaqueros far west frisados por adentro y que se pusieron de moda por los años setenta, de ventiladores a cocinas, de cubiertos a ollas, de todo menos la leche y la carne cuyos locales de provisión estaban al frente, cuando le preguntaban si ese mítico almacén que ocupaba un cuarto de la manzana, atestado de cucarachas y ratas escuálidas por la falta de comida, debía seguir siendo de la empresa o si había llegado la hora de dejar el lastre que era aprovisionar a los seis mil coyas que cada año por seis meses se quedaban por la zafra, o dárselo a un particular para que se hiciera todos los problemas, el chueco Machacrai puso el grito en el cielo y lo increpaba al viejo Roldán que no anduviera haciendo negocios chiquititos con los proveedores, porque las diferencias pequeñas que podía hacer seguro que eran menores de toda la suma de lo que él cobraba al mes de horas extras.


Sunday, July 06, 2014

Roscas rima serpientes.


En los instantes indicados cada día, dos días de la semana miércoles y viernes, de ocho a diez veces al mes, varias veces en el año y no sé cuántas veces en cuántos años, estuvimos corriendo por el camino que separaba la pantalla de la casa de piedra, una multitud de niños éramos libres en bandas de libres, el flaco y el gordo, chala, el gallego, los gallitos, para ver a lo lejos ese enorme monstruo irguiéndose de la superficie firme en dirección al firmamento, para ver esa enorme serpiente blanca arrastrándose y apareciendo en la espesura verde de los interminables cañaverales por donde, cuando era de día andaba el chacarero que cuando nos veía espoleaba a su cabalgadura para que galopara, y cuando era de noche andaba el familiar buscando almas escondidas o almas en penas, escabulléndose de los cazadores de leyendas y fantasmas que no éramos nosotros, perseguidos de día por el chacarero y de noche por el temor de caer en las garras del familiar ese que no sabíamos si te comía o te terminaba triturando enroscándose en un árbol, que era lo que no hacía esa enorme serpiente que, cuando se iba acercando, emitía unos trac trac trac trac, como si su impresionante geografía estuviera fabricada del metal más duro, estuvimos corriendo una y otra vez para verla en los acercamientos para verla pasar cerca nuestro, en minutos indicados cada hora, de las horas más de la horas menos de esos días en que el coche motor, atestado de gente cuya silueta veíamos a trasluz de las ventanas de la mole que pasaba acelerada, traccionaba entrando a la estación del pueblo, cerca nuestro, cuando sonaba su bocina dos veces, como si el conductor supiera que estábamos donde puntualmente estuvimos yendo en cada cita de estas, como si el conductor supiera que por allá, entre la casa de piedra y la pantalla siempre, había niños asustados con el chacarero o con el familiar del ingenio.


Saturday, July 05, 2014

Gustos rima quermeses.


Después del tercero o cuarto viaje ella terminó de darse cuenta que el viejo le metía asquerosamente los cuernos, la guampeaba como en la caldera del diablo se guampeaban todos, y masticó su venganza calladita como era, ya vendrían los momentos de vengarse, por lo pronto se le cortaban los víveres cada vez que viniera con algún presente para andar cogiendo toda la noche, ella se ocupaba de los niños mientras no hiciera faltar los víveres para ellos, todos los años la misma cantinela los doce de octubre, todos los años la misma cantinela en la escuela de una jornada de feriado que lo mismo tenían que ir a la escuela, ella y los niños el guardapolvos impecable y tan almidonado que sacaba sarpullidos en el cogote, los discursos de las maestras gordas lagrimeando, todos los benditos años, se le empacaba el más chico hacía sus pucheros, todos los años lo mismo desde que tuvo uso de razón resoplando por las instrucciones de ella que con los cuernos andaba sensible, enganchadora y molesta, todos los años la misma lata como ese año terminando la primaria, cuando le tocó bailar el pericón con la musa equivocada, ella los sabía porque el príncipe quería como pareja a otra que, unas tres yuntas adelante iba de un lado al otro entrelazando sus brazos con los brazos firmes de otro gauchito de botas negras y de facones de papel simulando los facones en serio, ella sabía que en esas rutinas, temprano, a su niño se le empezaba a acelerar el corazón con las niñas que venían en la banda de música que quien habrá sido, contrataba para los desfiles en la avenida libertad, allá donde se juntaban todos en las fiestas patrias en navidad y en los carnavales, y paseaban y organizaban quermeses con el cura párroco, ella sabía que con las polleritas cortitas con sus uniformes de gala faldas talladas y tableadas de color blanco como blancas eral las camisas y las corbatas y los gorros que eran como los gorros de los capitales de barco pero todas blancas, su niño más chico se derretía, más que con las otras con una de ellas, que lo buscaba mucho con la mirada mientras tocaba su clarinete, como un ángel de los que estaban dibujados en la biblia cuando la biblia venía con ilustraciones, como a ella y a él le gustaban.




Friday, July 04, 2014

Plataformas rima pantalones.




Muy niño para hacerse cargo de mujer más hijo, muy hombrecito para volteársela todas las veces que le vinieron las ganas que eran de él y que eran de ella, muy hombrecito para fornicarla a ella y para engendrarlo, al vástago que de cualquier manera era una buena noticia para todos los de las familias que eran de la media docena de familias patricias del ingenio que de patricias lo único que tenían eran grandes los bolsillos, o las billeteras en todo caso, porque sus jefes eran los capos en la empresa o trabajaban independientes, un lugar que salvo el dueño del boliche de las fábricas, que era como el dueño del circo que era con quien hablaban los que tenían algo que hablar o tenían algo para decir sin los molestos monos que tenían que hacer mutis de esos escenarios, donde nadie sabía de la vida de nadie, al menos en la superficie, porque en secretos todos se sacaban lonjas del cuero criticándose, en un infierno de calor en veranos que duraban todo el año, de olores de industria nauseabundos, y charcos de mierda mezclada con jabón de lavar que corría por las canaletas que dejaban libre los drenajes en los conventillos en las pequeñas villa miseria del pueblo, el flaco ni cuenta se dio cuando fue atravesando las sutiles fronteras que separan esas escalas del lampiño del ejemplar de pelo en pecho, pero sí fue apreciando a los tumbos, como terminó siendo su pasado repasado en perspectiva, que se le cortaron los chorros de los caprichos de niño, de alter ego de Elvis que en todas las películas con la pinta arrastraba minas más que James Bond en dedos de oro, sí terminó de darse cuenta en algún momento, que con la nueva condición de niño convertido en hombre por una copulación y de hombre resistiendo al niño que nunca se fue, al cabo le dolió hasta el alma cuando pidió sin que se lo dieran el regalo que le correspondía porque lo tuvieron los hermanos, de zapatos con plataforma y pantalones oxford de colores furiosos para pasar de hippie urbano, oficio de extraño de pelo largo al que nunca renunció aún en medio de los avatares más severos que tuvo.


Thursday, July 03, 2014

Plastilina rima arena.



Cabezones de manos muy cortas y anchas, encajadas en brazos desparejos, enanos incompletos con narices como la que dicen que le creció a pinocho por andar mintiendo a los suyos, sombreritos de duendes en caballeros jorobados con bastones diseñados para la mierda, niñas sin rostros de polleras cortas paseando niños más pequeños, cosas y personajes que nacen cuando el flaco aparece en la montaña de arena a la que va con más entusiasmo que los entusiasmos conque va a la escuela de doble turno, que mueren cuando al flaco se lo llevan para darle la sopa la compota de pera bañarlo y arroparlo y meterlo en la cama, para que escuche los cuentos que relata mamá mientras trajina renegando, duermen se despiertan todos cada día, nacen y mueren todos cada día, son mejores los habitantes de sus ciudades cuando los moldea con sus manitos y coordinaciones de torpe, son más divertidos esos personajes que van tomado forma con la plastilina que se mezcla y se endurece con la arena, que los otros, esos soldaditos y cowboy de plástico o de plomo, rígido y mudos, que las niñeras lavan con paciencias de monjas cuando se terminan los juegos, sus multitudes en sus ciudades que también toman forma cuando las va armando y desaparecen en las noches o con el rocío de la mañana si resistieron unas horas, igual que el propio flaco de Pinky, que es feliz en ese morro en el fondo de la casona y se pone triste cuando lo sacan de prepo.



Wednesday, July 02, 2014

Descontentos rima flanes.



Pues bien, me resultó fastidioso que se fuera así nomás como  vino como anduvo por este mundo, que se haya rajado así nomás como siempre se rajaba justo cuando se daba la oportunidad de decirle que éramos varios, tuvimos algo de inconsistentes, los que lo queríamos, los que él quería, que no éramos de lo mejor, que no éramos de lo peor, que estábamos con él de la misma forma que él estaba con nosotros, cerca lejos, inconsistentes en un volumen inconsistente, como el de los flanes, o hacedores de inconsistencia en un mundo de inconsistencias, que éramos muchos los que fuimos dejándolo, como si nadie en nuestra meticulosa educación no nos hubiera dicho nada, y encima no lo aprendimos por nuestra cuenta, cuando hicimos los balances de todo lo que podríamos haber aprovechado de esas maestras que tuvimos, cómo se honra y como compunge que se vayan los que amamos, como se fue él mismo, en cada ocasión que lo vimos después de esos años que pasamos juntos, cuando no estuvimos en peligro, cuando aún no fuimos enemigos de nosotros mismos, en cada codo complicado de la vida, en esos donde se acaban las inocencias, y la candideces, donde todo parece hostil, donde todo parece que juega en contra, pues bien, al cabo me resultó insuficiente verlo solamente, jugar en las galerías o en los patios de las casas  por las que fuimos pasando con los años.

Tuesday, July 01, 2014

Vientos rima cuentos.


Con el tiempo, con el ocio, con el ojo de un ingeniero con su teodolito, buscando el milímetro, buscando los soportes al menos por unos momentos lo que después se desmoronaba, con el tiempo con el ocio con el ojo de un ingeniero presentaba el flaco Pinky los perfiles de sus puentes en escala, sus puentes perforando las montañas que con sus mismas manos moldeaba, largos sinuosos, estrechos o anchos, de las dos o tres montañas que al final, se le ocurrían, poner en el origen y en el destino, entre el comienzo y el final de esos escenarios de arena que armaba cada vez que contaba con los permisos correspondientes, es que el flaco volvía de sus montajes convertido en una mugre, enchastrado del material con el que iba haciendo sus puentes los apuntalamientos a sus obras civiles, los detalles de ese escenario que trazaba cada día, con el tiempo con palitos que buscaba entre la leña que traían para las cocinas para los hogares que se encendían en los inviernos, con el ocio, y las maderitas que juntaba de fósforos usados y astillas, con el ojo de un ingeniero, presentaba sus caminos siempre en cornisas peligrosas, y sinuosas, como interminables serpientes demacradas, que conectaban sus horizontes en esta tierra, esos horizontes reducidos de sus cálculos minúsculos y certeros, y los cielos abiertos al cielo real que sobre su cabeza, pintaba de colores diferentes según fueran las horas del día o las estaciones del año en los que estuviera, el volaba así en ese su mundo, se volaba de este mundo, hasta que los gritos de los retos de mamá lo devolvían, a las rutinas que menos quería que terminaban en los cuentos que ella le contaba mientras se dormía, lo mismo el flaco soñaba siempre lo mismo, vientos nocturnos llevándose sus construcciones a las que volvía, con paciencias de ingeniero, reparando, cada vez que le daban permisos.