Como el pato
camina el pregonazo, como el ganso dicen algunos que chupan con él en las
tardecitas hasta las doce de la noche cuando quedan todos extenuados y
borrachos hasta la médula, otros graciosos se acuerdan de la oca que en los
juegos avanza y retrocede, y algunas veces retrocede mucho más de lo que avanza
lo que quiere decir que retrocede, esa oca invisible que en el tablero se
convierte en fichas semillas de algo, corchos o lo que fuera, así comienza,
como si estuviera oteando un horizonte oscuro donde primero antes que nada
tiene que encontrar el equilibrio para los cuatro puntos cardinales, para no
caerse y romperse la jeta, para no caerse de culo que es la peor posición para
pararse después, para sostenerse en la pared del costado que corresponda si
tiene suerte, para no pegarse un porrazo para el costado donde está el vacío, el
borde de la vereda donde se queda dormido una noche de por medio, como un
resorte sale disparado cuando llega el ómnibus de las cinco de la madrugada, y el
que vende los boletos en el paradero lo zamarrea a pregonazo para que se ocupe
de dejar los periódicos a la docena de clientes que tienen con el diarero del
quiosco de la esquina, cuanto más puntual lleguen a los zaguanes, más puntuales
son los pagos cuando van las facturas de los meses cerrados y las propinas son
más generosas, de esos que ahora comenzaron a leerlo todos los días,
pretensiosos que hasta hace poco los leían con un atraso de dos o tres días,
tambaleante va pregonazo a dar su vuelta a la manzana, él también olfatea bien
que si todo sale como le dijo el carancho que tiene que salir, que estos tengan
los diarios temprano para que salgan como cotorras a divulgar las noticias y se
enteren los giles, las noticias que le convienen al carancho, él tendrá una
propina, para el carancho son importantes estas novedades que a él le llegan a
media tarde cuando le dejan en el escritorio las cintas del teletipo perforadas
que se leen con unos y ceros más las letras de los télex con las mismas
noticias, las que le convienen a él y a los patrones del ingenio.

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