Pages

Thursday, July 17, 2014

Riquezas rima pobrezas.



Los últimos serán los primeros, repetía el cura Martínez los días en que comenzaba a darse cuenta que los ahorros para sus vacaciones le menguaban en cantidades importantes, los últimos serán los primeros sentenciaba delante de los monaguillos más tranquilos y buchones que le contaban del robo hormiga que hacían los otros monaguillos, los que andaban con picardías y mentiras, para que fueran rápido a contarles a los otros, porque los sacristanes además de piadosos tenían unas lenguas afiladas que iban y venían con los cuentos por toda la parroquia, organizando las esperas en las confesiones que comenzaban los jueves como a las cuatro de la tarde y terminaban como a las diez de la noche, pero es que el curita no quería que los otros se le fueran porque los malditos eran buenos haciendo lo que necesitaba que hagan, como repicar las pesadas campanas y colocar las alfombras para los casamientos que se daban uno por sábado, de donde todos ligaban unos vueltos que acrecentaban el tesoro, porque los buenos eran malos como indolentes, pero buenos con la lengua de cosas que al cura le servían hasta en el confesionario, ellos le traían y le llevaban toda la inteligencia que ponía para resolver los entuertos secretos del pueblo que eran mucho y pesados, después de todo donde comen dos comen tres repetía delante de los ayudantes que con picardía y de a poco le sacaban bastante, como para ayudar con la compra de mercaderías en sus casas, los primeros serán los últimos jugaban a veces con los sermones del cura.

No comments:

Post a Comment