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Saturday, May 31, 2014

Hambres rima gracias.

Y cuando estaban en la pista movían las colas, las orejas, no lo reconocían así les sonriera sí reconocían la sonrisa tosca, roja y desprolija dibujada en su cara de payaso, no lo reconocían sin su nariz roja y redondita, sin su peluca enrulada de pelos de felpudos azules, hociqueaban, las comadrejas chupamedias, mirando nerviosas hacia donde estaba él, que durante el espectáculo les tiraba un pochoclo tras otro pochoclo de una bolsa grande que se metía antes de empezar en uno de los bolsillos inmensos de su saco inmenso, y de a ratos caminaban sobre una cinta sin fin siempre mirándolo que ese era uno de los secretos silenciosos que él tenía con ellas, mientras lo miraban y él las miraba, los animalitos salvaje, inofensivos, con su pelaje peinado se olvidaban del público a sus alrededores y entonces, estos animaluchos desgarbados con los ojos saltones y quejidos como si fueran hienas, ganaban para el circo y para reforzar los ingresos de su socio, más o menos unos veinte minutos, que al medio del espectáculo quedaban cortos y a los finales o intermedios se alargaban, y en otros ratos las ponía sobre unos cilindros pintados de todos los colores para que hicieran equilibrio y la gente las aplauda, unos cilindros improvisados sacados de unos tambores grandes de aceite que llevaban de repuesto en las caravanas, unos cilindros recuperados que el payaso Pepe le pidió al práctico que viajaba con ellos, que como ellos, sabía de construcciones y reparaciones, las comadrejas chusmas y hambrientas, iban de un lado para otro y el payaso con ellas, las comadrejas desdentadas lo reconocían, era el que las miraba tirándole manjares y ellas devolvían más que los pochoclos las miradas, y la gente aplaudía y entonces no podían irse así no más porque ellas no querían que se fuera, desde que las tenía, manejando su verdadero drama, que las gracias se van acabando con el tiempo que después saldrían otros inventos y otras gracias, que las comadrejas medio ciegas lo hacían con el disfrazado, cuando andaba por ahí sin su disfraz, ni lo reconocían al payaso Pepe, si lo veían con la cara lavada sí, si lo veían con la cara maquillada no se rajaban a esconderse detrás de bambalinas.

 




Friday, May 30, 2014

Malarias rima venturas.



Cuando pasaban las malarias los payasos, mágicamente, se hacían vendedores de manzanas bañadas en caramelos, que multiplicaban de golpe, una especie de cientos de pequeños e inquietos vampiros entre los niños que molestaban más que miraban, en otros cientos de aureolas rojas como sangre bordeando sus labios, cuando pasaban las malarias y en los intervalos que marcaban los pasos de unos espectáculos a otros, algunos de ellos se sacaban los zapatos enormes y esos disfraces rayados y multicolores sus narices coloradas, y a cara limpia, encaraban esas ventas que reforzaban los ingresos colocándose unos delantales impresos con el nombre de la compañía, y una correas que bajando desde sus hombros, sostenían unos cajones rectangulares donde llevaban además de las manzanas, chupetines en paletas de muchos colores concéntricos, chupetines con la forma de pinitos de tres colores, cajitas de maní con chocolate y unos chocolates con rellenos de menta, algunos trapecistas también, escondidos en otros uniformes parecidos, también hacían de vendedores del cotillón  del circo, que en pocos minutos sembraba las plateas y el gallinero, de gorritos de colores, de globos con brillantinas, de serpentinas y de remeras que eran lo más caro, con figuras y las leyendas recuerdos del circo, y los malabarista haciendo de las suyas, se turnaban y recorrían los pasillos de las gradas con máquinas de fotos que algunos otros revelarían en algunos rincones de un carpa, en unos minutos después, cuando se pasaban las malarias todos se volvían unos chismosos criticando al gordo del gerente que podría haber ahorrado en los tiempos de abundancia para no hacerlos trabajar horas extras, lo que no se convierte en alabanzas cuando no laburan, después de los tiempos de las escaseces para parar la olla.

Thursday, May 29, 2014

María rima María.


Los cinco monos chimpancé que terminaban sus actuaciones agarrados de las manos peludas bailando los compases de una tarantela que en otros tiempos tocaban los de la orquesta, y en otras épocas salían de las melodías reproducidas por tocadiscos con púas que transitaban por canales muy pequeños de discos de pasta, negros, los mismos cinco ponis que daban vueltas y vueltas a la pista de arena, todas las vueltas que el domador quisiera, o que necesitaran los asistentes para preparar la próxima entrada, los mismos cinco ponis haciendo una cadena de culos y de hocicos, un rosario de pelos y aperos a los que al final los entrenadores subían dos chihuahuas pequeñitos que con los dientes afuera resistían esas pruebas sin ladrar siquiera, blancos, todos ellos, ellos hacían lo mismo que ellas, tocarse en los ensayos tocarse durante las funciones de las matinés o de la noches, cada vez que aparecían en la arena para repetir infinitamente sus destrezas, una y otra vez sus habilidades, rozarse, por la forma de los espectáculos que daban, por las figuras que sumaban en los espectáculos para que los niños y sus acompañantes aplaudieran a moco tendido, ellas hacían lo mismo que ellos, palparse, en sus firmezas en sus pulsos en sus temblores, las tensiones de los músculos, las movilidades, los equilibrios de las sensibles plantas de sus pequeños pies, o las partes del cuerpo que fuera, pero a diferencia de ellos, ellas, cuando estaban solas y por lo mismo se encendían, y la que más se encendía primero más encendía a la otra después, y así se iban encendiendo, ellas hacían lo mismo que ellas, pero más interesadas que ellos, que se aguantaban de las manos los monos, y se aguantaban olerse los culos los ponis, ellas lo hacían igual, cuando quedaban solas fuera de ensayos fuera de funciones, se manoseaban, y una que quizás se llamara como la virgen jugaba sobre el cuerpo de la otra, que también quizás se llamara igual que todas las virgencitas, devolvía en contorsiones, se acariciaban, se manipulaban las equilibristas más importantes del circo.    



Wednesday, May 28, 2014

Altas rima bajas.



Si la mujer barbuda se le fue con su perico del caribe parlanchín y de plumas multicolores, porque se encontró al hombre de su vida que no le interesó no solamente que tuviera barba y bigote de varios meses y años, sino tampoco que tuviera pelos en las axilas sin afeitarse la mujer peluda, allá ella, si el mejor trapecista se enganchó en algún pueblo una ricachona viuda para que le haga monerías, y el amor en situaciones de riesgo por los aires la cama o el techo, en saltos mortales trincándola como quisiera, y lo dejó con la mitad del espectáculo sin banda en banda, con los que quedaron que además de incompletos por esos días anduvieron de capa caída, todos los días porque eran sus parientes, si el enano se casó por civil y por la iglesia además eligiéndolo padrino para que le hiciera el mejor regalo, que fue una orbis que puso con los otros a la entrada de donde fueron los festejos, y que además ese enano maldito se afincó en la municipalidad del pueblo donde la mujer que era puntera política le consiguió un puesto en contaduría aprovechando que era tenedor de libros, al gordo del patrón no le interesaba mucho, lo que ellos hacían muchas veces lo sentía como que era lo que el hubiera hecho en la vida de mierda que es viajando todo el tiempo, que la casa sean las piezas de hotel o de los camiones propios, que las cocinas sean siempre improvisados calentadores o braseros, que la gente los mire todo el tiempo son cosas lindas hasta loor ahí nomás, así que las partidas no lo asombraban, lo que no quería decir que no las lamentara, y que por un tiempo a él mismo todas esas ausencias le significaran que anduviera cabizbajo, planeando todo el espectáculo con lo que tuviera, o con lo que le quedaba, además de ir haciendo las reprogramaciones porque la gente de los pueblos por ahí gastaba más en un baile con orquesta adonde tiraban toda la plata en pilchas, que en las entradas para diversiones de los chicos, al gordo del patrón no le interesaban mucho esas salidas, porque él conocía bien todos esos movimientos con su abuelo que había recibido la empresita también de su abuelo, por cada uno que se iba había uno que venía a pedir trabajo, unos salía y otro entraba todo el tiempo, uno queriendo quedarse en el pueblo otro queriendo huir del pueblo o de alguien del pueblo, el problema con los que llegaban era que los que venían eran más para trabajos entre bambalinas que para los trabajos de artistas en las pistas, carpinteros herreros, hasta oficinistas con historias propias de cuernos, de haber estado en la cárcel, que querían olvidar, y así sus mayores dolores de cabeza los tenía porque cada vez tenía más gente para instalar o levantar esos campamentos de carpas trailer y jaulas, o recoger las redes de los trapecistas en los saltos mortales, y menos gente que se ocuparan de los números con los monos que pedaleaban y se pegaban cada porrazo que hacían que los pusiera en funciones de por medio, manos los sábados y domingos cuando entraban dos de la tres funciones.

Tuesday, May 27, 2014

José rima José.


Cuando están en celos los monos perezosos después de andar detrás de las hembras viendo si pillan alguna descuidada, se recuestan en la primera sombra que encuentran en la jaula grande, y ni pochoclos ni amenazas con los látigos que hacen los chasquidos de los domadores para ver si los avispan para que entretengan a la gente, pueden con sus fiacas a la hora de las siestas cuando el calor los aletarga, menos uno, que es del que se ríen como si se dieran cuenta que no es como ellos, que pasea bien despierto y distraído, con las manos atrás como si estuviera cavilando, distraído o chupándose los dedos, aburrido, ahí quedan todos los demás sin mezclarse con ellas en épocas de cuarentenas, por unas horas con los ojos semi cerrados tirándose pedos y largando carcajadas y agarrándose las panzas cada vez que el perico, que no es perezoso y mueve el pico corvo y la lengua con una precisión increíble, larga varias veces el puto que los payasos de tanto repetirle le han enseñado a gritarle al mono solitario y triste, que no lo casca porque se tiene que dar cuenta que repite otras cosas como nombres de personas colores o lo que fuera de palabras que largaran frente a él los que andan cerca, por eso es que el malabarista le llegó con las quejas al gordo del dueño diciendo que en realidad no lo cargan al monos sino que se lo están diciendo a él por elevación y que si él no hace nada él no le asegura que no lo vaya a hacer él mismo por su cuenta porque encima que se rían de él se ríen de sus animales, y después de todo si uno es maricón qué, le dijo ese artista harto que se llamaba José que se fue con el otro José la misma noche del quilombo, mientras el pavo real haciendo monerías en la pista, acicateado por los payasos, desplegaba para asombro de muchos el abanico multicolor de su cola maravillosa, como el abanico de una dama distinguida le dijo José a José mirando desde lejos.


Monday, May 26, 2014

José rima José.



Al final a él no le importó nada cuando abandonó la tablas del circo harto de oír siempre los mismos comentarios de los que venían en las tardes a verlos ensayar los cuadros que formaban con sus hermanos, de los propios compañeros, del gordo del patrón que escondía algunas cositas parecidas, esos cuadros delos cuales los más arriesgado eran el de la pirámide, donde él, menudito como era, terminaba en la cúspide de una montaña humana después de hacer escalón en tres o cuatro hombros antes de pararse como a tres metros de altura, de la que después de saludar, se tiraba en doble o triple mortal como viniera para caer parado y volver a saludar al público que se enfervorizaba, como los de pararse de un silla sostenida por otros sostenido y suspendido en el aires, al final no le importó pero siempre detrás y en forma de murmullo escuchaba eso, de que hay que ver las habilidades del puto, que el puto así que el puto asá, y le dolía que nadie lo defendiera no por lo de puto, lo que a él tampoco le importaba mucho, porque sus hermanos y compañeros sabían de sus gustos aunque también lo cargaban, sino por la actitud de mierda de los suyos por no detener la burla y los comentarios, de esos que por detrás le decían mariquita maricón te agarro en un rincón y otras groserías que le decían a él, que se tiene que haber llamado José, como el padre del maestro, como se llamaban todos los José conocidos y desconocido, como se llamaba José el flaco con el que se fue y por lo dejó trinando al dueño del circo que era con quien hablaban todos los que venían a cobrar alguna cuenta y peleaban cuando les daban vueltas, quiero hablar con el dueño del circo no con los monos.



Sunday, May 25, 2014

José rima María.


De un día para otro ella desapareció del pueblo como si se hubiera convertido en arena que viaja con los vientos, como si se hubiera convertido en el polvillo de los jacarandá de flores azules violetas y frutos como castañuelas que también viajan con los vientos y, declararon los mala leche donde los quisieron escuchar, que ella se fue con el enano del circo que, casualmente, desapareció la misma tarde de la misma manera, como si se lo hubiera tragado la tierra, el único artista que actuaba en la función de punta a punta, así que el chancho del patrón estaba que echaba putas, y repetía, una y otra vez, como si se lo hubiera tragado la tierra, enano de mierda, pero más que él mismo lamentaba el gordo era al payaso de todos los entretiempos, al ayudante de domador al que el león viejo desdentado rugía como si él lo hubiera azotado varias veces y le hubiera enseñado la maña, al contorsionista, al trapecista gracioso que caía al vacío unos segundo antes que sacaran las redes para el salto mortal de las estrellas, al domador de los ponis, al petiso trompetista en los tiempos de la orquesta propia, al único de todos lo que andaban con él que le sacaba las castañas del fuego cada vez que algunos de sus compañero se enfermaba o se ponía triste, que no era nada raro en sus vidas de errabundo, el que había escapado con ella, que bien podría haberse llamado María, como la virgen, como las miles de María que cada tarde durante veinte días venían a alguna de las funciones, como él se podría haber llamado José, como el marido de María, como los José que habrás pasado por el circo, en las plateas o en gallinero, en las pista o en la pista, cuando los reflectores dibujaban un cono del haz de luz que bajaba como del cielo, él se tiene que haber llamado José, mártir, como para descerrajarse un tiro en el centro de la cabeza es sábado, al marido despechado, el cornudo, que podría haberlo hecho un fin de semana, para no embromarles las tres funciones de ese día, las tres funciones de los domingos, porque con el funeral parecía que estuvieron todos de luto. 






Saturday, May 24, 2014

María rima José.


Había que estar metido para no tener palabras frente a ella, había que ser bien pelotudo para mirarla nomás, los pocos días del único mes de cada año que ellos andaban por acá, unos momentos entre las once de la mañana y las tres de la tarde, había que ser muy pelotudo para pararse en el mismo lugar y esperar todas las putas veces su mirada, la mirada cándida de ella que llegaba infaltable, ella que también lo miraba, había que estar muy metido ser muy inocente un otario,  no emitir un sonido sabiendo que hay sonrojos, un sonrojo, sentir las mejillas quemando, había que ser un inocentón para que eso no diera lugar ni siquiera para una paja como las que se hacían los changos en las siestas escondidos detrás de los matorrales y los cañaverales jugando juegos de putos, era atormentarse con ella, mientras estaba, descansando o ensayando en el baldío donde ponían la carpa, cuando se iba, hasta el próximo año, podría haberse llamado así, como la virgencita que obraría el milagro para que el se volviera a encontrar con su amor, con su primer amor con su único amor, tendría que haberse llamado así, así ya hace rato que hubiera estado ubicándola, la tal sí, así, esa que se llamaba como la misma virgen, una rubilinga, flacucha, menudita y preciosa, de la familia de malabaristas contorsionistas del circo tal que se daba una vuelta por el ingenio cada año, al menos los últimos tres años, cuando él cumplió los quince, cuando se enamoró de ella, que tiene que haber andado también por esa edad, justo en esos días del año, un poco antes de la primavera donde se andaba a los estornudos sin saber si por las alergias o las gripes, portando alguna fiebres ligeras o unas carrasperas, simplemente, como decía la canción de Favio que corría en un disco en el tocadiscos con dos parlantes que tenía el viejo el dueño y ponía esos temas en los momentos de descanso, se tendría que haber llamado así, como se llaman las mayorías de las mujeres que andan por las calles, menos ella que era una de las artistas más espectaculares en el círculo grande la de arena donde además de ella, los otros artistas hacían suspirar a los que estuvieran mirando, y exclamar, porque los niños pequeños y mayores suspiraban largo cuando alguno se mandaba con rutinas antojadizas y peligrosas, inhalaban de golpe, soltaban de a poco, cuando ella terminaba convertida en una madeja humana en la que resultaba muy difícil distinguir los pies, las piernas, la cabeza, las manos, los brazos, que sobre el final de sus cuadros, porque terminaba en una bola de carne y de huesos elásticos, que dejaba los ojos desorbitados del público asombrado, se tiene que haber llamado así, como habrá pensado ella, por su cuenta, que él se estaría llamando José, el último año que estuvo el circo por el pueblo, justo cuando dejaron de verse para siempre.



Friday, May 23, 2014

Inocencias rima pérdidas.


Hubo un día una mañana tal vez de rabonas en la escuela haciendo una más de las infinitas travesuras a padres despistados, los niños se dieron cuenta que los malabaristas eran también encantadores de serpientes, hipnotizadores de dos boas inmensas y desdentadas que en unas jaulas especiales viajaban con el circo en esos días, y que cuando alguien le ponía una imitación del sonido de flautas especiales en un winco destartalado que se conectaba a la red precaria que autorizaba la municipalidad cuando daba el permiso, estas anacondas se ponían verticales al piso y movían sus cabezas, como si siguieran esos atisbos de música hindú que le mandaban por señales  sonoras y rítmicas que salían de la púa recorriendo intersticios en platos de pasta de vinilo, supieron los niños por boca de ellos, de los propios artistas, conversando en las tardes de descanso con los vecinos a través de las vallas que rodeaban las carpas y los trailer, que en los intervalos con los payasos haciendo monerías, algunos de ellos cambiaban sus trajes de fantasías para cambiar también de personajes y cambiar de espectáculo, especialmente, de espectáculos, porque eso es lo que daba en definitiva, los medios para que el circo se mantenga, menos empleados más entradas, hubo un día una mañana tal vez de rabonas en la escuela, que los niños cayeron en las cuentas que esos ídolos intocables musculosos y osados volando en las alturas a riesgos de sus muertes sin redes, se calzaban unos turbantes y unas bombachas de seda multicolores más los torsos descubiertos, y hacían maravillas como esas boas perezosas, cimbrados con bailarinas en danzas con soportes de bailes, de odaliscas que seguramente entretenían a los hombres más grandes que acompañaban a sus hijos, pero supieron también una mañana tal vez de rabonas, que en los intervalos de los payasos tropezando y cayéndose de culo y levantándose de nuevo, algunos de los mismos maravillosos trapecistas se colocaban sus disfraces de domadores con botas de caña alta pantalones pinzados blancos y chaquetas verdes o rojas con las que parecían valientes lores ingleses con los leones o duchos entrenadores de petizos que mientras daban vueltas en círculos en la pista central, galopaban bailando también al ritmo de la música que se escuchaba por los altoparlantes, descubrieron los niños también, que ya no estaban los músicos, ni los dos o tres anunciadores de otras épocas más gloriosas, y que al final de cuentas, que los malabaristas, algunos de ellos, una parte de esa familia del espectáculo todo el tiempo, algún día también hicieron los payasos, esos mismos que se reían todo el tiempo hasta que daban algún discurso, por el que se entristecían y entristecían hasta las lágrimas a todos los que estuvieran, que lloviera o tronara en sus vidas personales, tenían que salir a las pistas mientras los otros cuadros se preparaban, así fueron los niños perdido sus entusiasmos, pero los circos siguieron llegando, otros niños los esperaban ilusionados.


Thursday, May 22, 2014

Malabarismos rima tristezas.




El olor a bosta de los camellos confundidos lejos de los desiertos y de los soles propios, lejos de los oasis y de los beduinos que los conocen y los miman, el hedor de los leones encerrados en sus jaulas sin acicalados ni peinados, sus gruñidos todo el tiempo de machos nomás que eran y como avisando a las hembras que anduvieran rondando cerca que todavía les daban los años para el celo, porque eran animales viejos y distraídos y cada año perdían más los movimientos igual que los dientes, además de los retumbos que salían de sus gargantas, el olor fuerte que desprendiéndose de sus  cuerpos enormes y de sus ojetes estrechos en las tardes de noviembre impregnaban en aires y viajaban con los vientos, y también el aliento de sus bocas inmensas, y cada rugido mustio que pegaban, confirmaban por anticipado a los niños que, una vez más, como todos los años para la misma época, el circo recalaba en el ingenio, y que en un par de días después de levantadas las copas de las carpas, que en ocasiones les daban un trabajo bárbaro a los que jalaban para levantarlas, enanos, payasos, domadores, malabaristas, o lo que fueran los artistas, que por esos únicos días y un par de días antes de marcharse hacían laburos de obreros, porque las brisas de finales de la primavera les levantaban las sogas y las lonas, sabían bien que en unos días se darían los desfiles por la avenida libertad donde ahí sí, los artistas se tiraban todas sus pilchas mejores, pantalones y camisas y mallas, de géneros brillosos adornados con lentejuelas pequeñas de todos los colores, zapatos blancos y de galas, con las únicas excepciones del dueño del circo y los payasos por motivos extremos, el primero mejor vestido con su frac despampanante porque era el dueño y entonces las más lindas desfilaban todo el día entrando y saliendo del mejor trailer de la caravana, y los segundos con pilchas rotosas de todos los colores en parches porque para eso estaban, para que sus correteadas cayeran en gracias de la gente que aplaudía e intentaba tocarlos, cosas que ellos esquivaban con gracia también, para que los animales no se encabritaran, y así esperaban el paso de las estrellas, que para ellos eran los malabaristas, un grupo como de media docena de personas incluidas dos enanos que ellos sabían colgarían de los trapecios, expuestos en saltos mortales sin redes, cuando fueran las funciones, esas funciones que les significaban a los niños dejar las tristezas en las entradas.

Wednesday, May 21, 2014

Sueños rima mamas.



Con los de carne y hueso se acordaba de todo con los otros no se acordaba de nada, el cerebro le funcionaba una veces y otras veces ni le funcionaba de tan descerebrado que quedaba hasta que despertaba en algún corral o el catre de un comedido, con el tiempo el mozo fue aprendiendo que en las horas de servicio lo mejor era andar con la cabeza despejada, que de eso había que acordarse y de todo, porque después de los procedimientos venían las actas manuscritas de los hechos y los jefes y los jueces de paz jodían con todos los detalles, que hay que acordarse de todo porque con la taba que se jugaba cada vez que había que arrear con borrachos y cuatreros y meretrices y bataclanas, cada vez que había que intervenir en esos entreveros donde los bandidos eran más que los policías, los malos más que los buenos, era mejor no andar chupando ni un poquito para vivir más veces de todas las que quedaban medio muertos, porque los maulas se ponían como locos y ahí nomás desenvainaban los facones, o los trabucos de entremedio de los ponchos, y le abrían el pecho a cualquiera de las autoridades peleando como bestias cuando las están faenando y por ahí no quedaban vivitos y coleando como para contarlo, por eso cada vez que empezaba con las aventuras se acordaba de todos los detalles que los sumariantes agradecían porque no tenían que inventar nada y entonces no tenían líos ni con las autoridades ni con los otros, de uno por uno de los momentos en los cruces de palos, trompadas y empujones, que algunas veces terminaban con la vida de alguno, y así despejado evitaba que fuera la suya, por lo menos en las horas de servicio, porque en los francos era otra cosa, y las peleas también eran otra cosa no solamente con los bandoleros sino también contra todos los fantasmas y la almitas que aparecían con motivo de esas libaciones de aguardiente que duraban horas enteras y a veces hasta días, con los paisanos amigos en las pulperías de los amigos, donde no faltaban enemigos o amigos desconociéndose en las alucinaciones de las mamadas, en un halo por donde pasaban también el familiar de los ingenios cercanos, el duendecito de los montes, o la salamandra que era como un dragón grande soplando fuego por la boca, que se le aparecía a los trabajadores de las minas también cercanas que, a diferencia de los bandidos, se trenzaban sin derramamientos de sangre ni amputaciones de miembros que amenazaran la propia existencia, aunque de estos entreveros no se acordaba de nada, solo que se encontraba con el mismo diablo y se moría varias veces más veces de las que vivía, porque tanto se chupaba que se le borraban los recuerdos.

Tuesday, May 20, 2014

Leyes rima obediencia.



Las leyes eran las instrucciones que le daban directamente de palabra el comisario y el sub comisario cuando bajaba a la ciudad dos veces al mes, el patroncito del que era entenado, y los patroncitos que el patroncito le indicaba con el dedo enseñándole quien era decente y quien era la chusma en el pueblo que lo único que tenía para hacer era obedecer sin preguntar por qué lo que se le fuera diciendo siendo lo más importante no meterse con las cosas que son propiedad ajena, tierras y trastos, gallinas y otros animales de la granja, de los frutos de la huerta ni siquiera de los frutales, obedecer sin decir palabras aunque se estuviera en desacuerdo, las reglas que tenían que cumplir todos eran los imperativos de unos y los cumplimiento en silencio de los otros, todas esas pero más que todas las arengas que recibía cuando él bajaba a la ciudad dos veces al mes, allá donde el volvía a sus rangos originales de sargento mayor sumariante, porque el de comisario en la viña era una adscripción que les era de comodidad para ellos que por no andar viajando lo hacían viajar a él, que eran muchas veces porque la vuelta le robaba como seis días si no llovía, porque sino si llovía tenía que hacer posta hasta que bajaba el anegamiento de las huellas que usaban como caminos, esas eran las leyes, unas pocas instrucciones y recomendaciones de seguir sin cuestionar las opiniones de la gente decente del pueblo, que era la gente de buenas costumbres y acomodada que algunas veces tenía bajezas peores que los miserables que no pueden defenderse por su cuenta porque los mismos curas a los que van o llaman cuando están condenados, le dan la razón a los otros también porque los curas también forman parte de las clases acomodadas, entonces eran esas las instrucciones, las reglamentaciones que había que cumplir y hacer cumplir, y no había que dar explicando mucho a los sotretas que andaban jodiendo con las cosas ajenas, majaderos que merecían estar encerrados para que les enseñasen a lonjazos a ganarse el pan por cuenta propia, vociferaba el gallego dueño del almacén grande del hogar feliz que había salido damnificado unas veces anteriores de los desmanes de los malandras que no se escarmentaban, que hacían justicia por cuenta propia abriéndose medio a medio ellos mismos si los dejaban cuando se chupaban con grapa y aguardiente, pero hasta eso cuatreando, como hacían para otros patroncitos que los mandaban, no había que dar muchas explicaciones, no había mamotretos con reglas escritas ni siquiera digestos maltrechos, solamente unas láminas con las listas de los delitos más comunes y las penas y los castigos, más el libro de entradas y salidas y unas hojas sueltas para las actas y los memorando al juez de paz que estaba en el vecindario.

Monday, May 19, 2014

Ley rima orden.



Los cuatreros y los infelices asolaban la viña cuando anochecía y algunos recalaban con las primeras penumbras en las pulperías y en los ranchos donde las meretrices cambiaban favores de mimosas por unos patacones, apenas se encendían las teas callejeras entre las ocho y doce de la noche cuando se apagaban, mientras otros cuatreros y otros infelices armaban revuelos en dos o tres lugares diferentes abriendo los corrales y disparando con lo que encontraban adentro, desde mulas a chanchos, como si fuera a propósito, conociendo que las fuerzas policiales no eran suficientes para tantos entreveros y mamarrachos, y mucho menos suficientes eran los cuartuchos para alojarlos entre rejas, y ni que hablar, si con los revoltosos, borrachines, melindrosos y ladrones, se detenían regordetas bataclanas que además de barulleras aprovechaban esos amontonamientos para ofrecerse en los rincones por unos pesos más, cuatreros y mujeres dispendiosas que él conocía al dedillo, a los unos porque en los francos se entreveraba con ellos en cuantos despelotes hubiera en las riñas o las toreadas y a las otras porque era hombre de pagar bien por favores especiales que las otras le hacían de puras calentonas y hambrientas, Liborionauta conocía el desorden de adentro y unas cuantas disposiciones escritas en un papel amarillento del orden que su padre de crianza le había enseñado había que tener para vivir decentemente, un patrón de estancia adinerado y generoso, que lo sacó del patronato después de los diecisiete, que nunca entendió muy bien lo que quería decir vivir decente que suponía que era como como vivía el patroncito que hacía lo mismo que cualquier con la diferencia que nadie podía reprenderlo, terminaba sus relatos en tercera persona mi longevo abuelo, como hablando solo y dormitando, mientras yo libaba los higos maduros en esas primaveras tempranas, él en su mecedora de mimbre y yo en mi eterna reposera, las butacas de los viajes que hicimos por entonces más por sus galaxias que por las mías. 

Sunday, May 18, 2014

Tea rima tiento.



Cuando veía que me acomodaba en la vieja y desmantelada reposera de mimbre al costado de la añosa higuera de su patio viejo con aljibe y todo, las palabras brotaban masculladas y monótonas, amontonándose en sus labios finos y resecos, que aparecían como un tajo tosco en su cara avejentada debajo de una hilera muy bien marcada de los pelitos de sus bigotes recortados al milímetro, vestigios entrados en desgracias de sus gracias de otras épocas, retoñaban las palabras como si con cada una de ella reflotaran los momentos anteriores, antes mucho antes que entrara al túnel del olvido, pero así, sin escándalos ni voces de alterados, comenzaba con sus relatos, como el de la tarde cuando contó que él fue comisario en la viña moderna que contaba con alumbrado callejero de tea, un poblado grande con una aparcería importante de corrales de mulas en postas por donde unos pocos años antes habían pasado caudillos como Güemes peleándoles a los godos en las montoneras, y se remontaba a sus galaxias el hombre sin futuro, tranquilo en su presente sin mañanas posibles en su propio magma, después de haber andado tanto tiempo en esta, el hombre apaciguado con su pasado aunque no reconciliado, aclaraba con su tiento como siempre, porque se habrá equivocado como cualquiera, pero que de eso se hacía totalmente cargo, se acomodaba en su hamaca dormitando en esos sueños de otros tiempos que para él, habrán sido mejores.

Saturday, May 17, 2014

Viejo rima nuevo.




Una tarde de todas las tardes que compartimos, una tarde de egocéntrica glotonería con brevas blanquecinas y pulpas abundantes y fibrosas de esos higos que nunca más olvidé ni probé nunca más en mi vida, embadurnándome los dedos y las uñas para penetrarlos con mis manos mientras me babeaba imaginando ese sabor dulce y agrio de comerlo con cáscara y todo, dando vueltas en mi bocaza, penetrarlos con mis manos y prepararlos para el bocado con la dedicación de un cirujano con la más delicada de sus operaciones que en mi caso en esas jornadas con él eran pura gula, una tarde de esa tardes gloriosas me dijo que lo peor de envejecer, es acomodarse a los cambios que van apareciendo en el cuerpo, cuando nos damos cuenta que el cuerpo va cambiando para mal más que para bien, cuando los dientes comienzan a caerse uno tras otro, cuando crujen las articulaciones como si se estuvieran quejando de los despropósitos de los esfuerzos propios, cuando la sangre no alcanza para todas la extremidades del cuerpo y las arrugas saturan la cara de rayas rayitas y rayotas en todas direcciones, pero también me dijo que lo peor de todo, lo más horrible, más horrible que todas esas cosas juntas, es el olvido, de los demás, eso que hace que el viejo se vuelva invisible, y que a eso nadie tiene interés en disimularlo, como me dijo, que disimulaba su traje zarrapastroso, que si no fuera por lo ajado que estaba lo que le delataba los años, y por las formas redondeadas de sus solapas, las hombreras sobresalientes, los botones cosidos por sastres para toda la vida, y el chaleco de la misma tela, pasaba de nuevo, porque desde que se lo compró, dijo, el lo cuidaba mucho le pasaba cuidadosamente el cepillo y le bordaba los agujeros que dejaban las polillas, su traje negro que nunca se sacaba y que estuvo y dejó de estar de moda muchas, pero muchas veces, hasta que él se murió. 




Friday, May 16, 2014

Buenos rima malos.



Me dijo que no se acordaba muy bien pero que tiene que haber andado por los setenta de lo que hacía mucho tiempo, que de un día para otro se cansó de ver que lo que a él parecía a los otros no les parecía y que lo que él disfrutaba no disfrutaban los otros, me dijo que a lo que uno le parece es lo que lo mantiene con vida que eso es los que se disfruta, y que hacer o decir lo que les parece a los otros es morir un poco y de a poco y que eso mientras se tenga un hilo de vida es lo que no se disfruta, y que entonces si uno anda con los otros es mejor andar con los que tienen pareceres parecidos a los propios, y no con los otros porque apabullan con sus mezquindades y maldades más esos otros que él eran muy pocos, porque me dijo también que nunca fue un tipo de muchos amigos, que esos otros eran unos pocos, pero los suficientes como para confirmar lo que él dice, que las mujeres cotorrean todo el tiempo y que los varones son todos unos hipócritas y majaderos, y que no son ni buenos ni malos, más es una cuestión de pareceres, y que llega un momento en la vida, que si uno tiene más de esos momentos que no disfruta de los momentos que disfruta es mejor quedarse solo, porque con esos se envejece más rápido de lo que es ir envejeciendo con el propio paso del tiempo y que entonces, él eligió vivir un poco más de tiempo, aunque se le caigan los párpados y no pedalee más de diez cuadras sin un descanso.


Thursday, May 15, 2014

Beta rima psi.



Había un tema que iba y volvía en las historias de Liborionauta, aunque todas las veces bajo la forma de complicadas tramas delictivas cruentas, de asesinatos o cuatrerismos pesados, cargadas de suspensos y finales confusos y además inconclusos que dejaban abiertos los laberintos de la imaginación de quien escuchaba que en ese caso era yo solo, y ese tema era que en sus historias le gustaba hacer aparecer a las conspiraciones y a los propios conspiradores como socios en las gracia más que como socios en las desgracias, él insistía con esos costados de las historias donde se detenía a describir contubernios, de patroncitos de estancias con frailes comedidos que llegaban a las fincas a administrar los sacramentos al por mayor incluidas las extremaunciones cuando los fallecimientos coincidían con las semanas o los días que estos peregrinos se quedaban asistiendo a sus ovejas, comerciantes con prostitutas envenenadas por la sífilis muriéndose en hospitales públicos con salas antisépticas, él insistía con perderse esos tiempos inmensos en esas descripciones por el lado de la conveniencia de los que pergeñaban los acuerdos más que por el lado de los medulosos razonamientos que también supongo se requerirían, para describir la parte que él, descontando su experiencia de muchos años de comisario en el mismísimo chicoana, con seguridad conocía, la de los trámites lentos y por entonces efectivos de contar las asociaciones en las desgracias, que es lo más común, a todo esto, mientras yo le sacaba todos los provechos a mi negocio, que era empanzurrarme con esos higos hinchados y carnosos que partía con las uñas de mis dedos gordos y que por mitades me desbordaban la boca y otras sensaciones en esa mezcla de acritud y dulce que se desprende de ese símil de la carne roja y blanca, jugos que pican en la lengua mientras se degustan, supongo, los mejores manjares, además de tirar una líneas en unas hojas sucias con un lápiz pegajoso por los mismos motivos de la mugre de comer mientras charlaba, donde pretendía que registraba todo lo que él me decía, a todos esto, mientras él, habrá tenido su propio negocio, porque era como que se encendía recordando, como si cobrara bríos y energía, Liborionauta, allá, por esos días donde nuestras constelaciones se encontraron en la que yo viajaba que era la de beta, la de él o en la que él viajaba que entonces era de la psi.


Wednesday, May 14, 2014

Alfa rima omega.




No tengo idea si a mi longevo abuelo le caía muy bien que yo fuera dos o tres veces por semana, tipo entre las diez y las once de la mañana, y me quedara con él alrededor de una hora, no tengo idea porque en mis torpezas de entonces que eran muchas menos que las torpezas de ahora, no se me ocurrió preguntarle, lo que podría haber hecho a cambio de seguir al pie de la letra un pedido de mi madre que era su hija que en realidad tibiamente me lo sugirió como diciendo que la daba tranquilidad si alguien lo veía en estos intervalos, porque más viejo más solitario se volvía, confirmando lo que siempre se escuchaba en la familia que dijo, escuchar los dramas de la gente lo vuelve a uno más viejo, así que obviamente que optando por ser menos viejo y resistiéndole al paso inexorable de los años él se aislaba cada vez más, no tengo idea si a ese viejo de pocas palabras y casi cien años, le venían bien mis visitas que, después de probar un par de frutos carnosos y azucarados de la higuera de la casona donde vivía y de escuchar también dos o tres de historias de sus épocas de policía y de comisario de pueblo, historias grises de tipos grises y difusos en todos los casos escapados de patronatos y delincuentes rurales, se hicieron habituales, no tengo idea si a mi longevo abuelo, Liborionauta le caía muy bien que yo fuera, lo que sí se es que él, ahí nomás, en alguna de las primeras visitas, le encontró algún filón a mis visitas, y en un momento, esperaba que llegara cada mañana cada uno de los días de la semana cuando iba, como si en algún punto de su constelación, o de la mía, se hubiera estado dando una eclipse entre alfa y omega.






Tuesday, May 13, 2014

Juramento rima emolumento.



Como si todos tuvieran los mismos gustos estos hijos de puta organizando picaditos los fines de semana como si fueran que son todos amigos, cuando pasa el tiempo y los siguen teniendo adentro por averiguación de antecedentes según lo que ellos dicen y los llevan todas las noches a unos cuartuchos de  mierda para preguntarles cosas que se entienden a medias o que no se entienden directamente, para hacerles preguntas que no tienen respuestas o para tirar una seguidilla de respuestas que respondan a las preguntas que ellos hacen que es lo que quieren escuchar, porque ellos preguntan repartiendo piñas o codazos y después se hacen los pelotudos y se hacen los comedidos preguntando que si tienen mensajes para los parientes, y le meten con eso de andar organizando picaditos, cuando andan usando la picanita a las noches para hacerlos mierda, intratables los tipos que no terminan de entenderle que si le reclaman de cómo era él en el hospital, les va a seguir diciendo lo mismo, que el no le tenía ni le tiene miedo a nadie, a los pobres él o los compañeros les compraban los medicamentos, cuando no les compraban esos hijos de puta de la empresa, que en el juramento de los médicos lo primero que hay es el compromiso de velar por la salud de cualquiera que no hay diferencias, alto, bajo, rico o pobre, y si cuidar de la salud es pedir la compra de medicamentos que eso es lo que hacía, él lo volvería a hacer o lo seguiría haciendo, y que no le importaban los gastos si los coyas son personal de la empresa, y que la plata aunque de vueltas y más vueltas sale de su propio salario, de su emolumento.


Monday, May 12, 2014

Amistades rima enemistades.


Por cada diez nuevos amigos que hace con los cosecheros le sale un enemigo en la empresa, algún empleaducho de la contaduría, el carancho que es el jefe de personal que además es el jefe de las compras, alguno de los chupamedias que trabajan en tesorería, que llevan y traen puteríos que anotan en sus partidas dobles, como si la salud de los coyas infelices formaran parte de la contabilidad de la parida doble de mierda, tendrían que pasar por el hospital para ver las insolaciones, los vómitos por intoxicaciones de andar tomando de aguas servidas, aunque los directivos de la empresa le hayan dicho a los del ministerio que hicieron una inspección que están haciendo un nuevo barrio con todos los servicios, aunque ellos mismo andan divulgando por todos lados que los zafreros destrozan las casa y venden todos los artefactos, que no están acostumbrados a vivir como la gente, por cada diez amigos que hace con ellos que son de familias grandes y entonces uno se encariña y se encariñan todos, hay un enemigo de camisa de hilo almidonada mangas cortas e impecable que registran en los libros de contabilidad de la empresa, ellos llevan el cuento que no se puede tener un carancho así en el hospital, que si quiere ser generoso que haga generosidad con su bolsillo no con la plata de la empresa, que los amigos son los que parecen enemigos y que tenga cuidado con esos porque se tiran a ser amigos y al final después traicionan como enemigos.




Sunday, May 11, 2014

Ordenes rima consignas



La instrucción más clara que tuvo el mayor de las arenas cuando llegó ese lunes a la madrugada al ingenio, era la de desmantelar los cuatro o cinco bailes de carnaval, que como el de boca que hasta ese momento había en el pueblo, eran los más concurridos, para enderezar a estos paganos apóstatas con los que se cruzó en el camino de entrada, unos para sus casas otros para sus casas, pedaleando y zigzagueando en bicicletas, en unos casos por el sueño en otros caso por la borrachera, pecadores o qué serán, que entran en la cuaresma y si se los deja llegan hasta semana santa adorando al momo, cuando deberían estar con recogimientos agradecer que tienen fuentes de trabajo que mantienen los dueños del ingenio y ellos que salen en pedo y entran a los turnos así como salen de los bailes, babeando y tambaleándose, esa estuvo entre las primeras instrucciones pero no de las más graves, porque trajo en los bolsillos de sus pantalones de fajina, una lista de la diez personas más importantes que tenía que detener por averiguación de antecedentes.



Saturday, May 10, 2014

Cara rima ceca.




Las dos caras de la moneda se juegan todo o nada en este campeonato, la vida o la muerte, el negro o el blanco, la cara o la ceca, después del último partido la copa del mundo quedó cerca del alcance de la mano de los muchachos del equipo de la aldea que no serán lo mejor pero que han logrado sacarle la cara de tristes de los barras, el matador muy especialmente, ese flaco que no hace mucho en la cancha pero que está parado justo en el lugar en el momento justo, para meterle un zapatazo y hacer que la red se combe hacia afuera al punto de estiramiento, como la panza de una mamá cerca de andar pariendo de esas que estos hijos de puta a veces a agarran y las pasean por todo el penal haciéndolas que hagan las cochinadas que les piden, de estos hijo de puta que también tienen dos caras, como las monedas con su cara y su ceca, de ese partido que ahogó los ruidos de todos los días de esta ciudad de mierda, ese zumbido de autos de gente hablando a los gritos de bocinazos de puteadas, que son para ellos sus conexiones con lo que está afuera que ninguno conoce, las dos caras de ese campeonatos las dos caras de ese partido y las dos caras de ese equipo que el mismo día liberó los otros ruidos, esos que vienen de la cancha, lo que indica que la cancha de los millonarios está cerca, que todos son ruidos de una masa humana que tiene que ser grande, una bestia que suspira sopla canta como si fuera un monstruo incómodo por lo que seguramente está mirando, ellos dicen que son los que tienen la razón, que la sinarquía internacional quiere meterse con los ladinos de todo el continente, cara o ceca los ladinos de adentro también tienen la razón con eso de la explotación del hombre por el hombre, le comenta el carancho al otro carancho que justo coincidieron el mismo día de cambio de ruidos, cuando estos aprovecharon para llevarse un avión con cincuenta compañeros vaya a saber adónde.




Friday, May 09, 2014

Cuentas y cuentos.


Cuando llegaba el momento de los conteos, cuando las cosas pasaban de castaño claro a castaño oscuro, cuando el enjambre de versiones y comentarios se iba haciendo más grande con los chusmeríos que corrían por los pasillos de penal, lleno de gente hacinada sucia maloliente, mezclada con miliquitos pulcros a la fuera que olían a jabón de lavara ordinario y colonia lavanda, estos sentados en escritorios improvisados en rincones insólito, tenían sus versiones siempre restando los números que por ahí se tiraban a medida que pasaban los días, si los cuentos deban cuenta de una bardeada la noche anterior con quince compañeros ellos contestaban que fueron diez y repetían las mismas sustracciones como si estuvieran en una clase de tercer grado con una maestra gorda y mala que los obligaba puntero en mano a probar hasta que lleguen al resultado, cuando llegaban los momentos peores por los que ellos se daban cuenta que el horno no estaba para bollos, en los conteos después de las noches de desvelos fuertes de picanas y confesiones, de lavados de cerebro que hacían los oficiales que se desaparecían de día y volvían después de las once de las noches, ellos contaban siempre de más al revés de los otros que contaban menos, si decían que habían caído veinte compañeros en palomitas lña noche anterior, ellos hacían circular a propósito que fueron cuarenta para que eso llegara a sus familiares para que apuraran los trámites para que los dejaran de privar de su derechos constitucionales, se acordaban mientras los milicos contaban de menos ellos contaban de más como si se hubieran puesto de acuerdo para ir haciendo más mentiras las verdades y más verdades a las mentiras que circulaban por esos días de averiguación de antecedentes, al carancho doctor iracundo no se le pasaba nada.


Thursday, May 08, 2014

HABLAR RIMA NO HABLAR.



Con el paso de los días se le fue haciendo carne que le sale más barato hablar que no hablar, un poquito después de haber decidido mentir o decir la verdad, porque parece que estos militares de mierda están más perdidos que la propia mierda, y la mentira se termina convirtiendo en la verdad de tanto entrenamiento que se hace antes de entrar en las apretadas, que estos hijos de puta las hacen entre las doce de la noche y las tres de la mañana, que le sale más barato creerse él antes las mentiras que les va tirando, sobre gente que tiene que buscar, lugares y los principales pecados, con eso los tipos comienzan a quedarse más tranquilos, qu le sale más barato mentirse él antes que decirles la verdad, aunque anda corriendo la bolilla que si se dan cuenta de los tejemanejes, ejecutan, y nadie conoce todos los detalles, qué significa, porque algunos dicen que muchos compañeros desaparecen a la noche y no los vuelven a ver más, y a otros los matan y en los diarios hablan de enfrentamientos. 









Wednesday, May 07, 2014

Selectas rima matinés.



Las neurastenias que unos minutos antes eran su mundo sus mundos, y que ellos pasaban en silencio, entre cielos e infiernos, lloriqueando por esos cuadros no deseados, sin entender demasiado sus culpas para desencadenarlos, porque qué más podrían haber hecho que abrir los ojitos desconcertados por los gritos, las discusiones, los rezongues pesados del viejo quedaban en la historia, apenas los niños ponían una pata en los ladrillos de la vereda, todas las arengas las reminiscencias a su vida pasada y a sus decisiones ejemplares, según sus propias declaraciones, martirizándolos con que él era bien distinto a sus edades, todo esos, esos torbellinos de líos de enredos, apenas pisaban esos ladrillos desteñidos y rotos que a lo largo de unos cincuenta metros pasaba por todo su mundo de entonces sus mundo otros mundos, distinto a ese otro que siempre venía con malos augurios, un mundo otro mundo circunscrito en esos días al chorizo que empezaba en la casa de los Brandan que eran un montón entre los padres y como diez hermanos algunos ya con sus mujeres, y terminaba en el ante patio del atrio de la iglesia, una iglesia grande, imponente, que desentonaba con el tamaño del pueblito porque los dueños del ingenio habían puesto toda la plata para hacerla, entera, apenas pisaban otras arenas, las renegadas quedaban en la historia, mientras ellos caminaban derecho al cine teatro del ingenio, el otro mundo de sus mundos su mundo, ese nuevo universos en el otro extremo del primero, habitado por los sucesos argentinos y las peripecias de Elvis en Acapulco, habitado por los fantasmas de ese cantinflas de bigotitos finos, apenas una línea sobre sus labios superiores y los pantalones a la altura de la raya del culo, justo hasta esta donde no se viera. 

Tuesday, May 06, 2014

Naturales rima artificiales.




Hasta el día en que se lo llevaron a él, ellos eran un matrimonio normal, y como todos los matrimonios normales, no era que se contaban los detalles de sus vidas individuales, nadie anda contando al otro detalle por detalle simplemente se vive y se comparten momentos, pero en ellos cada uno conocía los secretos comunes, y especialmente, los secretos de los patrimonios gananciales, en plata y propiedades que ya habían acumulado bastante por esos días, por eso cuando comenzó a pasar el tiempo y él no volvía, después de muchas peregrinaciones que hizo por oficinas y curias, pidiendo a gente y curas influyentes que la ayudaran, primero para saber del paradero de su marido, y segundo, de cuándo quedaría en libertad cuándo iban a proceder a devolverle su libertad y sus derechos, anduvo disponiendo hacer algunas mudanzas, porque después que estuvieron unos días en Villa Gorriti un chismoso le vino con el cuento que se enteró que al doctor, que adentro se ha ganado el alias de carancho porque pelea defendiendo a los más debilitados, lo habían trasladado a Caseros o a Devoto, allá por donde atiende dios en su escritorio aunque esté en todos lados como divulga la chusma, y por eso que ella creía que a estos hijos de puta mentirosos de los militares se les va la mano porque no pueden tener por averiguación de antecedentes a una persona encarcelada cinco meses o tres años como cuentan otros que pasan, por eso anduvo con esa idea de comprarse un departamentito en la capital federal que es donde viven los jueces que cortan el queso en todos los tramuyos y chamuyos, un bulincito le diría su marido, nada más que ahora no para fornicar como lo hacían cuando estaba, sino para usarlo como hotel haciendo los trámites para buscarlo, un sucuchito que terminó en un departamento de treinta metros cuadrados con un balcón, donde colgó un alambre y puso un arco y un canario de plástico, que emitía una canto parecido al de un canario de carne y hueso, todo artificial, todo de juguete, aunque fuera, pero le recordaban el canario y unos adornos de flores también de plásticos que se dobla, los amaneceres en el ingenio, allá donde a las mañanas cantan hasta que se cansan los canarios en serio.

Monday, May 05, 2014

Internados rima internos.



No le importa que no les importe lo que le importa, después de todo estos son como los dominicanos del internado, los que lo tenían a los trotes, a él y a una cincuentena de chicos tristes como él, con padres pudientes que los dejaban en manos de esos curas, algunos afables otros putos, unos recatados otros divertidos, que caminaban arrastrando sus sotanas oscuras en las baldosas lustradas de los pasillos de los patios del colegio, donde los dejaban de plantones cada vez que se mandaban una cagada, después de todo estos neurasténicos de los milicos, estos celadores de mierda, son como esos curas que los sacaban buenos del colegio secundario, más que acostumbrado está que a nadie le importe lo que a él le importa, como le importó en el hospital con los remedios para los más pobres, pidiendo lo que no les importaba a los otros a esos que son ricos porque son pobres los que andan cerca, a los de la empresa, justamente a esos explotadores de mierda, con esos remedios que no compran porque se hacen los boludos como si la salud fueran las cuestiones de clase y los coyas además de trabajar bajo el sol o la lluvia, tuvieran que andar con fiebres o infecciones a propósito como si fueran bestias, no le importa que no les importe, que ellos se coman o no se coman, los estofados humeantes que les acercan para que ellos en cuclillas o sentados por el suelo se los coman o hagan que como que se lo comen con ellos no hay jodas, hasta que los llaman para ver eso de los antecedentes, las huellas digitales y los legajos armados por magistrados siniestros, a esos estofados, apelmazamientos que creerán que son como los estofados que preparaba la vieja, los fines de semana cuando les daban libres el viernes a la noche hasta el domingo a las dos de la tarde, espantosa hora de los domingos, en la que había que enfrentar nuevamente, la soledad de la semana una soledad con muchos compañeros como ahora los del penal, de estar amontonados solo amontonados, sin siquiera tener gustos comunes, porque encima son de cuadros diferentes y los domingos se pasan discutiendo, de boca de river, los resultados de las fechas con la información que les traen los que los vigilan porque las tele son caras y ellos no vienen para ver programas menos los partidos, igual que allá en el colegio, igual que ese niño que fue, ese mismo niño que olvidaba las admoniciones pero recordaba las colaciones, las de las mañanas en los olores de la yerba del mate cocido y los biscochos con grasa las de las tardes con el mate cocido de nuevo, y los bollos con chicharrones, ese mismo niño que olvida las puteadas y los odios pero nunca esos olores de la comida que no le sirven en villa Gorriti.



Sunday, May 04, 2014

Sucesos rima argentinos.



Después de ese pantallazo del jinete resistiendo, al nervio del caballo encabritado, como si fuera que en esa que esa foto que ni les interesaba, a ellos, porque en las sal convivían con otros que miraban a la pantalla embelesado, como si fuera en ese instante eternizado por una filmación, viniera algún mensaje de tipos ausentes, lejanos, desconocidos, viviendo en pasados congelados, de historias congeladas en algún momento, por alguien, que ellos ni sabían, al revés de los otros tal vez, extasiados por lo demás de esos sucesos, por esa historia de una fábrica que se inauguraba, o la historia del último modelo del Siam estandarte de la industria nacional, o por esas luchas inentendibles entre militares y civiles allá lejos, como esa misma pantalla de ellos, saliendo y entrando de convenciones de cenáculos donde se los veía jurar y después salir corriendo en medio de revueltas callejeras, como fantasmas corriendo en éteres desconocidos, mientras la voz en off explicaba para los que quisieran escuchar, en la parte hablada de esas imágenes, alguna letra armada por jefes escondidos manipulando detrás de esos escondidos seres de sombras de degradé del blanco y negro de las filmaciones, mientras ellos, esos púberes calientes sin saberlo persiguiendo a las niñas también calientes, en las sombras del cine teatro de esas matinés o selectas que vivieron mucho tiempo, sin caer en la cuenta que en cada uno de esos sucesos pasados, que podían interesar a alguien en este presente y tal vez un porvenir desconocido, se intercalaban, las buenas y las malas, noticias de toda laya, golpes de estado con el cultivo del trigo en las pampas porteñas.



Saturday, May 03, 2014

MATINÉS RIMA SELECTAS.


Un timbre sonando sin pausas, un sonido que cruzaba la sala de cuatrocientas almas juntadas por el mismo motivo en esos momentos del domingo de ese domingo de todos los domingos cuando como si fuera un ritual, ellos se llegaban hasta el cine teatro y eso anunciaba un comienzo más de todos los comienzos infinitos que tuvieron en esos años, cada vez a las dos de la tarde cada vez a las cinco de la tarde, cada vez a las nueve de la noche cuando fueron grandes, un timbre igual a los timbres de las casas que ellos tocaban en las puertas de las casas, las tardes aburridas de los sábados para salir corriendo cuando algún rezongón, viejo o vieja, atendiera el llamado, un timbre igual pero sonando todo el tiempo, esa era la señal en cada rincón de los pasillos que quedaban entre las butacas de madera y cuerina cada vez que estaba por empezar una película, un timbre emitiendo un sonido llegaba hasta el baño o el salón de entrada, donde en unos paneles inmensos estaban anunciadas todas las películas de la semana, la de los matinés y los selectas que es donde ellos más caían, ese timbre indicaba el momento de recogerse porque comenzaba la película, para ellos por esos días el rito inclaudicable de los domingos, era ese cine teatro donde iban no a ver las películas sino a todo lo demás que es ir a ver una película, ahí comenzaban sus éxtasis, en el mismo momento que esas inmensas cortinas de terciopelo de color violeta comenzaban a correrse lentamente, muy lentamente, con detenciones y retrocesos, hasta que la imagen del fantasma de ese jinete que aparecía unos segundo antes del título sucesos argentino, llegara con su caballo al primer plano donde la bestia terminaba parado en dos patas, noticias, propaganda política, editoriales sociales, ellos sabían que esos momentos eran para terminar de comprar las golosinas, los chocolates comprimidos, las manzanas con caramelos, todas esas cosas para las que alcanzaban con la monedas que les daban, fueron y volvieron muchas veces, años, y cuando el viejo se puso pesado con el horario de los matinés porque lo embromaban en sus siestas los niños cambiaron por los selectas.




Friday, May 02, 2014

Liborio rima liborionauta.


Allá en ese mundo hostil antes de serlo, de ordenes de gritos altisonantes de imprecaciones, de cobros que se hacen antes de los gastos, donde se resuelven las peleas a empujones o piñas, en ese mundo de servilismos, de favores que se cruzan, de comedidos que llegan los domingos y leen esos cuentos de la vuelta al mundo, cuando tuvo edad de andar entendiendo, un poco antes de dejar de ser un huérfano abandonado en un hospicio, y pasar a ser entenado del patroncito de la estancia que después terminó siendo su padre de crianza, él anduvo haciendo averiguaciones sobre sus orígenes, después que se enteró que no solamente viene una cigüeña de París, sino que además como cualquiera tiene que haber tenido un padre y una madre, anduvo averiguando por ahí con la gente del patronato sobre sus raíces de las que nadie quiso darle explicaciones, en medio de los galpones donde las mujeres contratadas refriegas las ropas percudidas de los internos en tablas y otras son ayudantes que revuelven ollas con cucharones ennegrecidos, nadie, ni Doña Mery, cuando cocina mientras come o cuando come mientras cocina hablando hasta por los codos, lo que unos dicen que es malo o bueno depende de quién la juzga, esa mujer bonachona que él siente que lo quiere mucho por el tamaño de las raciones que le deja en el plato cuando comen después de la campana que tocan al mediodía, ni el opa del jardinero Cirilo, por ahí en los resquicios del parque de eucaliptos y ligustrinos que impiden mirar para afuera en esa vida triste del orfanato, ni ella ni él, que además de zonzo de ser cariñoso y tener un corazón del tamaño de una piña, tiene la lengua ligera y le podría haber dado algún dato, nada, lo dejaron como un pichón comenzando a agarrar el vuelo propio, con la pregunta más simple y sin respuesta y más confusa de todas las preguntas, cuando no hay recuerdos.


Thursday, May 01, 2014

Charcos rima fugas.


Que venga a tocarle justo a él, que repite infinitas veces en ruedas de amigos, en comilonas inolvidables, que después de lo que ve en los quirófanos de tripas y de tejidos y de músculos no le asusta nada, cada vez que entra a una operación de esas veces que sale bañado en sangre para mirar personas familiares deudos o alegres almas compungidas aguantar recogimiento y aflicciones y todas esas vueltas que dan los parientes por una cosas u otra, que él no siente miedo de nada, que venga a tocarle justo a él cagarse de miedo realmente, ahora que estos hijos de puta de los milicos le recomendaron que se pierda de la ciudad, un cabito de mierda recomendándole a él qué es lo que tiene que hacer porque le dieron la orden de soltarlo, que venga a tocarle que le toquen el culo de esa manera a él que ha enfrentado a señores poderosos, pasar todos esos retortijones como pedos contenidos cuando hace más de veinte horas que no come nada, corriendo por calles desconocidas en una mole de cemento que apenas si conoce, comiendo menos de lo poco que anduvo comiendo los últimos días que comenzó a desganarse, porque las noticias que les llegaban eran todas de tipos que se los llevan a algún lado y no vuelven, ahora que saltó el charco gracias a la intervención le dijeron del chino que tiene contactos con los jefes de la junta, justo ahora que le dijeron al carancho doctor honorable intendente presidente del consejo deliberante en otras épocas de gloria, teniendo que aguantar las sugerencias que camine sin mirar para atrás como si fuera un personaje de la Biblia y que se pierda todo lo que pueda en la estación del retiro, que pase de linyera lo que se le ocurra para pasar desapercibido que no hable con nadie para pedir nada, que le conviene porque de otra forma pueden volver a tomar revancha con él, que los mismos zurdos que él defendió lo entregaron sin ningún problema como a otros compañeros, que entre ellos hay más traicioneros que los traicioneros que hay dentro del ejército y que después se toman el olivo se rajan se fugan.