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Tuesday, May 06, 2014

Naturales rima artificiales.




Hasta el día en que se lo llevaron a él, ellos eran un matrimonio normal, y como todos los matrimonios normales, no era que se contaban los detalles de sus vidas individuales, nadie anda contando al otro detalle por detalle simplemente se vive y se comparten momentos, pero en ellos cada uno conocía los secretos comunes, y especialmente, los secretos de los patrimonios gananciales, en plata y propiedades que ya habían acumulado bastante por esos días, por eso cuando comenzó a pasar el tiempo y él no volvía, después de muchas peregrinaciones que hizo por oficinas y curias, pidiendo a gente y curas influyentes que la ayudaran, primero para saber del paradero de su marido, y segundo, de cuándo quedaría en libertad cuándo iban a proceder a devolverle su libertad y sus derechos, anduvo disponiendo hacer algunas mudanzas, porque después que estuvieron unos días en Villa Gorriti un chismoso le vino con el cuento que se enteró que al doctor, que adentro se ha ganado el alias de carancho porque pelea defendiendo a los más debilitados, lo habían trasladado a Caseros o a Devoto, allá por donde atiende dios en su escritorio aunque esté en todos lados como divulga la chusma, y por eso que ella creía que a estos hijos de puta mentirosos de los militares se les va la mano porque no pueden tener por averiguación de antecedentes a una persona encarcelada cinco meses o tres años como cuentan otros que pasan, por eso anduvo con esa idea de comprarse un departamentito en la capital federal que es donde viven los jueces que cortan el queso en todos los tramuyos y chamuyos, un bulincito le diría su marido, nada más que ahora no para fornicar como lo hacían cuando estaba, sino para usarlo como hotel haciendo los trámites para buscarlo, un sucuchito que terminó en un departamento de treinta metros cuadrados con un balcón, donde colgó un alambre y puso un arco y un canario de plástico, que emitía una canto parecido al de un canario de carne y hueso, todo artificial, todo de juguete, aunque fuera, pero le recordaban el canario y unos adornos de flores también de plásticos que se dobla, los amaneceres en el ingenio, allá donde a las mañanas cantan hasta que se cansan los canarios en serio.

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