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Monday, May 05, 2014

Internados rima internos.



No le importa que no les importe lo que le importa, después de todo estos son como los dominicanos del internado, los que lo tenían a los trotes, a él y a una cincuentena de chicos tristes como él, con padres pudientes que los dejaban en manos de esos curas, algunos afables otros putos, unos recatados otros divertidos, que caminaban arrastrando sus sotanas oscuras en las baldosas lustradas de los pasillos de los patios del colegio, donde los dejaban de plantones cada vez que se mandaban una cagada, después de todo estos neurasténicos de los milicos, estos celadores de mierda, son como esos curas que los sacaban buenos del colegio secundario, más que acostumbrado está que a nadie le importe lo que a él le importa, como le importó en el hospital con los remedios para los más pobres, pidiendo lo que no les importaba a los otros a esos que son ricos porque son pobres los que andan cerca, a los de la empresa, justamente a esos explotadores de mierda, con esos remedios que no compran porque se hacen los boludos como si la salud fueran las cuestiones de clase y los coyas además de trabajar bajo el sol o la lluvia, tuvieran que andar con fiebres o infecciones a propósito como si fueran bestias, no le importa que no les importe, que ellos se coman o no se coman, los estofados humeantes que les acercan para que ellos en cuclillas o sentados por el suelo se los coman o hagan que como que se lo comen con ellos no hay jodas, hasta que los llaman para ver eso de los antecedentes, las huellas digitales y los legajos armados por magistrados siniestros, a esos estofados, apelmazamientos que creerán que son como los estofados que preparaba la vieja, los fines de semana cuando les daban libres el viernes a la noche hasta el domingo a las dos de la tarde, espantosa hora de los domingos, en la que había que enfrentar nuevamente, la soledad de la semana una soledad con muchos compañeros como ahora los del penal, de estar amontonados solo amontonados, sin siquiera tener gustos comunes, porque encima son de cuadros diferentes y los domingos se pasan discutiendo, de boca de river, los resultados de las fechas con la información que les traen los que los vigilan porque las tele son caras y ellos no vienen para ver programas menos los partidos, igual que allá en el colegio, igual que ese niño que fue, ese mismo niño que olvidaba las admoniciones pero recordaba las colaciones, las de las mañanas en los olores de la yerba del mate cocido y los biscochos con grasa las de las tardes con el mate cocido de nuevo, y los bollos con chicharrones, ese mismo niño que olvida las puteadas y los odios pero nunca esos olores de la comida que no le sirven en villa Gorriti.



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