Soledades. Casi nadie ha quedado de todos los que vinieron uno a uno o en grupos todos se fueron ausentando, se olvidaron del entusiasmo de cuando llegaron de la alegría de cuando vieron tierra después de navegar mucho tiempo amontonados o unidos como fueron en esa travesía en esa veintena de carabelas compradas por el adelantado, se olvidaron de los sueños de hacerse fácil de heredades y de esas riquezas que otros comentaron que hay pero que todavía nadie ha visto, se asustaron como para buscarlas y para llevárselas en sus viajes de regreso se olvidaron de las deudas que hay que pagar después de los gastos que insumió tamaña expedición y se fueron, muriendo despacio con alguna enfermedad con el motivo de alguna de las pestes que viajan con los viajeros severas pestes desconocidas pestes que dejan tufo y pestilencias en varias leguas y por días en el aire, viajando en embarcaciones remendadas con los restos de otras embarcaciones destrozadas pero escapando por el río con la ilusión de llegar a otros enclaves que según los correos están mejor que este que es pura desolación, mucho hambre, inmensas tristezas y melancolías y muchos hedores mucha podredumbre que dejan la suciedad y las infecciones de los que fueron de los que ya no están de los que llegaron enarbolando estandartes de esos reyes cobardes que están lejos de esos que ya no son, casi nadie ha quedado de todos los que vinieron y menos que menos los religiosos y los médicos fueron pocos y que se fueron con la pocas autoridades que quedaron y dieron las últimas ordenes antes que se desbaratara el puesto reportado al rey como del buen aire al frente del río de Solís muy plateado, que se fueron antes de sucumbir al avance de los salvajes que como si se lo estuvieran haciendo a propósito de algo van y vienen apedreando hostigando para ver si consiguen algunas cosas a cambio, casi nadie ha quedado y ella tiene muchos temores la preñez es una hinchazón importante está sola y como es su primera vez tiene mucho miedo, casi nadie ha quedado de los suyos y ella se siente sola en medio de los nativos y con ellos en medio de muchas de las mujeres que le parecen brujas que a lo mejor saben hacer de parteras de enseñarle cómo se hace antes y después, casi nadie ha quedado con ellas pero ellas con señas le quieren decir lo que ella también conoce que la mujer se abre como un canal como se abrió antes para recibir lo que quería, que su cuerpo y su espíritu se abren mientras cantan sin que Ana lo entienda yo no voy porque la posta queda lejos dirá alguna, hay que sacar a la guagua al viento y se puede enfermar yo lo hago como lo hacía mi mamá y al que vendrá le pongo jugo de matico y un trapito con una fajita antes hacían fajas especiales para los niños, pero ahora ya no hay esa costumbre yo le pongo una faja de género que le apriete la guatita para que no se le infle esa pelota cuando llora, quieren decirle las otras pero ella lo mismo siente la dolorosa soledad si la soledad duele o sino será otra cosa.
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Monday, May 31, 2010
encintadas
Soledades. Casi nadie ha quedado de todos los que vinieron uno a uno o en grupos todos se fueron ausentando, se olvidaron del entusiasmo de cuando llegaron de la alegría de cuando vieron tierra después de navegar mucho tiempo amontonados o unidos como fueron en esa travesía en esa veintena de carabelas compradas por el adelantado, se olvidaron de los sueños de hacerse fácil de heredades y de esas riquezas que otros comentaron que hay pero que todavía nadie ha visto, se asustaron como para buscarlas y para llevárselas en sus viajes de regreso se olvidaron de las deudas que hay que pagar después de los gastos que insumió tamaña expedición y se fueron, muriendo despacio con alguna enfermedad con el motivo de alguna de las pestes que viajan con los viajeros severas pestes desconocidas pestes que dejan tufo y pestilencias en varias leguas y por días en el aire, viajando en embarcaciones remendadas con los restos de otras embarcaciones destrozadas pero escapando por el río con la ilusión de llegar a otros enclaves que según los correos están mejor que este que es pura desolación, mucho hambre, inmensas tristezas y melancolías y muchos hedores mucha podredumbre que dejan la suciedad y las infecciones de los que fueron de los que ya no están de los que llegaron enarbolando estandartes de esos reyes cobardes que están lejos de esos que ya no son, casi nadie ha quedado de todos los que vinieron y menos que menos los religiosos y los médicos fueron pocos y que se fueron con la pocas autoridades que quedaron y dieron las últimas ordenes antes que se desbaratara el puesto reportado al rey como del buen aire al frente del río de Solís muy plateado, que se fueron antes de sucumbir al avance de los salvajes que como si se lo estuvieran haciendo a propósito de algo van y vienen apedreando hostigando para ver si consiguen algunas cosas a cambio, casi nadie ha quedado y ella tiene muchos temores la preñez es una hinchazón importante está sola y como es su primera vez tiene mucho miedo, casi nadie ha quedado de los suyos y ella se siente sola en medio de los nativos y con ellos en medio de muchas de las mujeres que le parecen brujas que a lo mejor saben hacer de parteras de enseñarle cómo se hace antes y después, casi nadie ha quedado con ellas pero ellas con señas le quieren decir lo que ella también conoce que la mujer se abre como un canal como se abrió antes para recibir lo que quería, que su cuerpo y su espíritu se abren mientras cantan sin que Ana lo entienda yo no voy porque la posta queda lejos dirá alguna, hay que sacar a la guagua al viento y se puede enfermar yo lo hago como lo hacía mi mamá y al que vendrá le pongo jugo de matico y un trapito con una fajita antes hacían fajas especiales para los niños, pero ahora ya no hay esa costumbre yo le pongo una faja de género que le apriete la guatita para que no se le infle esa pelota cuando llora, quieren decirle las otras pero ella lo mismo siente la dolorosa soledad si la soledad duele o sino será otra cosa.
Sunday, May 30, 2010
contrariedades
Saturday, May 29, 2010
champions
Uno puede ser campeón en un concurso de belleza
Pero más vale ser campeón del concurso buena leche
Adonde es mejor que uno aprecie al otro sin importar si es diferente
You can be champion play ball
You can be winners in a beauty contest
But better to be a champion of good milk contest
Where is best to appreciate one another regardless of whether it is different
Vous pouvez être jouer à la balle champion
Vous pouvez être gagnants dans un concours de beauté
Mais mieux vaut être un champion de concours de bon lait
Quel est le meilleur pour apprécier les uns les autres peu importe si elle est différente
kilómetro cero
De barro somos. No se considera vieja ni tonta la mujer de nombre Ana como la madre de la santa de los marineros y también del buen aire que sirve para impulsar las carabelas de los marineros con los que llegó hasta estas costas de todos los marineros que navegan con sus barcos por los mares y los océanos que van conociendo mientras registran latitudes en papiros y en complicados cuadrantes, no se considera ninguna de las cosas aunque le dicen que tiene luenga la lengua que se burlan los varones que andan en esta misma aventura con ella crueles como cualquiera, los padres que perdió habrán sido simples criados de los criados de uno de los criados más importantes del rey pero ella ha sabido hacerse de dignidad a puro golpes y tropezones sin ser un gentilhombre, no es ninguna estúpida y ya bien se ha dado cuenta que si bien los hombres parecen poderosos por varias cosas como el dinero portentosos no lo son y así como suben hasta la gloria bajan hasta las vulgaridades en las que andan todos los que se mezclan en guerras o se contagian las plagas o las enfermedades, como ellos mismos ahora que llevan mucho tiempo tratando de recomponer lo que se descompone todos los días, comiendo pastos aflojando en agua hervida la suela de las botas o de los zapatos haciendo barro con el barro de la orilla del río para levantar un muro y protegerse un poco de esos salvajes que vienen a descalabrar y a molestar a cada rato como si ellos tuvieran algo para darles salvajes también impiadosos como sus marinos que no se compadecen con los propios compañeros moribundos o enfermos, compasiva no se considera ni tonta ni vieja ni fea la mujer que dice si los salvajes de adentro son mejor o peor que los salvajes de afuera es posible que se vaya con ellos y a ella los de adentro del fuerte la van a respetar porque le andan diciendo cosas para hacerse los vivos pidiendo que ella los considere en sus mercedes y después la terminan violando de a dos o de a tres como a cualquiera de su compañeras que son pocas para los muchos tipos sifilíticos y alzados que la rodean, no se considera ni vieja ni tonta ni fea ni enferma porque con la gracia de dios se viene salvando y no tendrá registros de sus antepasados como las anotaciones que llevan muchas de las personas que la rodean pero sabe defenderse sola desde que se acuerda desde cuando hace como diez años unos moros mataron a la familia y le enseñaron a la fuerza sin preguntarle que hay que abrir las piernas cuando lo piden tipos con muchas fuerzas, y no tendrá como los otros contabilidades de antepasados de nombres y de apellidos que llevan muchos duques y condes y hasta ese monarca o emperador que anda tratando de siervos a todo el mundo de memoria y escribiendo capitulaciones para que la gente se junte en aventuras y se vaya de viaje a esas indias de donde vienen las noticias que están merodeando los portugueses y los franceses esas tierras queriendo alzarse con las riquezas aunque los que conocen dicen que son majaderías que hacen correr esos indios comedidos y aprovechadores porque a ellos les convienen que vayan y vengan porque les gustan las cosas que tienen, bestias como las bestias de sus compañeros que son como las ratas o los ratones que disparan lejos para que no se los coman ni los de adentro ni los de afuera de eso que se parece a un baluarte que entre todos mantienen. No se considera ninguna de esa cosas que dicen por eso va y viene mientras atiende a los enfermos y moribundos llevando cuencos con barro para levantar las paredes salvadoras las que los separan de salvajes y de otras alimañas que hay en varias leguas a la redonda, un día detrás del otro luengo los días como las leguas un mes detrás del otro año tras año sobreviviendo y cuidando a los niños que vienen para cumplir con aquello que del barro venimos y al barro volvemos. No se considera vieja ni tonta ni fea ni enferma la mujer llena de gracia bondadosa y al final no sabe con quién quedarse a vivir porque de ir y venir pregunta quién es más salvaje si los que están con ella o los que los vienen a mirar que se llegan hasta detrás de la paredes para hostigar y apedrear todo el tiempo como si tuvieran algo para quitarles.
Friday, May 28, 2010
aniversarios
El hilo blanco de la luna negra. En un lejanía que ahora se le poblaba de influjos oscuros de pesadillas de insomnios de sueños incompletos que se le poblaba de muchedumbres de cuerpos desconocidos conocidos y reconocidos y que filtrándose por todos lados lo fastidiaban, ahí estaba sin saber porqué en medio de personas de materias insondables sombras de personas de fantasmas que le hacían sospechar que se burlaban de él que no es nadie que lo ignoraban como lo ignoran algunos que le reclamaban, sombras que parecían entrar y salir de las casas que en realidad son ilusiones como sus sueños pesadillas sopores sin cesar que lo llevaban a suponer que esos otros invisibles cargaban con su presencia como si la notaran. Su llegada tal vez la parsimonia del espanto lo confirmaba llegar así sin conciencia estar ahí porque se está sin un motivo anterior sin un motivo de ahora, sentía que las personas saltaban corrían y se iban y volvían mezclándose con la neblina espesa como sus conjeturas sin respuestas, sin revueltas ni apuestas momentáneas, y los minutos pasaban y su transpiración lo mojaba demasiado, lo notaba en gotas amargas que le caían de la cabeza a los labios, y parecía que por el crepúsculo no podía ver las fisonomías y los perfiles de las figuras desplazándose cerca de él como si fueran gases o fluidos con contornos que apenas se distinguen sin sustancia, difícil para que dijera conozco y no se movían tan lejos lo que complicaba afirmar lo contrario decir desconozco, se trataba más bien de sensaciones contactos etéreos perturbaciones, aprensiones al suponer que la barahúnda parecía estar armada para que recordara actitudes para que se acordara de acciones antes que para mezclarlo en peleas que no sentía moviéndose solamente en la modorra grescas que conocía y en las que sabía defenderse a capa espada, Juan Sanfasón renegón se enfrentaba a una agresión desconocida que no requería de puños ni de cuchillos qué raro, de presentimientos que lo atormentaban de proximidades que le marcaban errores que lo mataban y se le venían en cascadas de hechos ciertos e inciertos en su vida. Ni era el momento para fijarse en ello, aún en su ignorancia de no saber de aquellas palabras se daba cuenta de sus desaciertos, cerrando los ojos sus errores en sus pensamientos eran personas de carne y hueso con nombre y apellido algunas a las que dañara de distintas formas, un largo desfile y pasar de individuos varones o mujeres de su vida cotidiana, amigos allegados y no tanto con los que alguna vez tuvo alguna historia pesada objetos, sólo cosas, Juan sanfasón calentón de sus arrepentimientos tardíos, de las purgas que se mandaba en alguna comilona adobada con vino picante y mondongo, al fin y al cabo protagonistas aquellos directos e indirectos de las defensas que hacía de sí mismo cuando pasaba de malo a bueno, justificándose sin asentimientos o consentimientos de quienes lo escuchaban, esos mismos seres que en el instante se le ocurrían en blanco y negro, apenas un garabato de sombras tal cual aparecían en los daguerrotipos que adornaban cómodas o mesas de la sala en la casa de los patrones, padres o tutores no lo sabía tampoco y de eso no se hablaba. Juan Sanfasón fanfarrón tembló por sus dudas, si no conocía ninguno de los paseos solitarios entre los que se viera de golpe y supiera lo que sabía y los que no sabía de las imágenes difusas a lo mejor personas a lo mejor fantasmas que se le amontonaban angustiándolo, se trataba de vacilaciones embromadas, de sospechar que no estaba en el mundo conocido y si era desconocido se encontraba en el dilema de su muerte de una muerte cualquiera, ese estado que conocía por tantos relatos escuchados en anocheceres de desvelos y en conjeturas de curdas, cuentos fantásticos de fanáticos comunes, diferentes algunos o iguales o indiferentes recordados por aquellos que cuestionaban a su manera, esas otras muertes que hasta ahí le significaban haber desaprovechado tiempos y oportunidades de ser mejor, no haber tirado como lo hizo la vida como la casa por la ventana. Si estaba muerto los bulevares eran el cielo y el infierno y él estaba por decirlo parado en el purgatorio, o sentado en todo caso inmovilizado impelido a movilizarse por esas máculas sobrias umbrías y movedizas que lo llevaban ahora a preguntarse porqué toda esa miríada deambulando a su alrededor y junta, si salvo raros accidentes las defunciones nunca son simultáneas, los decesos de los que se quiere con el óbito de los que no se quiere y de aquellos que fueran parte de su desinterés o su abulia no pueden ser al mismo tiempo, recuerda pecados propios y de los otros, la recapitulación de las equivocaciones y con quienes se las tuvo en vida, y se las está teniendo en el edén y en el abismo, el caos y las tinieblas de lo que antes y siempre presumió de no temerles, asegurando que un macho o un gaucho se aguanta la mezcla de fuegos y de placeres eternos, error por no advertir la diferencia entre hacerse el varón iracundo cuando se está seguro y el ser miedoso cuando se pisa en falso, el craso error de ser tan iletrado como para no tener noción del paso del tiempo, de los días y de los vientos que descuentan años de daños y estiran la piel y la arrugan, como para no saber que con el paso de ellos se acumulan arrepentimientos y cortas e infinitas expiraciones. El cielo a la derecha y el infierno a la izquierda o al revés como siempre no estaba seguro de nada nunca estaba seguro de nada pero sí de que era el momento de elegir o al menos la tregua de que alguien le dijera para dónde caminar, seguir el curso de sus impulsos de resolver por fin ese instante, de sus observaciones de sus caprichos de sus ganas, de antes y de ahora de mañana, pero nada, las disposición la exposición y la historia en el escenario que lo involucraba y lo excluía ninguna de esas situaciones se modificaban con sus ganas. Juan sanfasón con razón respiró aliviado cuando descubrió algo nuevo en el tablado intocable profuso copioso, una luna negra inmensa allá lejos bien lejos y encima de su cabeza, una hebra casi un filamento un hilo blanco que de esa luna bajaba hasta muy al alcance de su mano, dos elementos que le daban la posibilidad de salir del lugar adonde estaba o tal vez se tratara del ofrecimiento de alguien desconocido para un escape también ignorado y de ignotos rumbos o paraderos. Con desconfianza, con temor a que el hilo blanco se cortara lo agarró lo mismo en la la inesperada aventura aún no iniciada, irreconocible. Y Juan sanfasón subió, ascendió todo lo que pudo, alzándose desahogado de aquel ambiente indeseable en el que estuvo. Y cuando la luna había aumentado su tamaño por la proximidad en la que él se encontraba, esa cosa redonda y oscura que nada le deparaba se fue transformando en la cara de Liborio, devolviéndole todo el infortunio de sus vidas y a ese amigo tan cándido que lo zarandeaba y lo retaba como lo reta en ocasión de cada borrachera. Y fue comprobando de a poco que se había quedado dormido con uno de sus codos en el salivadero de la estación de la ciudad en la que estaban, y recordó que unas horas antes habían llegado con su compañero para despachar unas botas y unas monturas a Buenos Aires. El centenario de la revolución estaba cerca, y no era cosa que esa infanta colorada, gorda y atrevida según contaban llegada desde la madre patria para esta fiesta, se burlara de sus fachas de fieras de gauchos temerarios, aunque ella no supiera de ellos y no le interesara nada, aunque siguiera creyendo que el país era ese puerto al cual arribara, y no las provincias entre la que está la de él y el pueblo enterrado de Esteco carajo. Cuando cumplieron con la diligencia y se tuvieron que ir, Juan Sanfasón muy cabrón sacó fuerzas desde adentro, y pensó de nuevo en aquel sueño que tuvo del hilo blanco de la luna negra que lo devolvió al mundo que le gustaba y disfrutaba, en esta siesta de tartufo de la que salio asiendo la hebra y escapando por el hilo blanco de la luna negra, el hilo blanco como blancas son sus penas de la luna negra como negras son sus muertes. Si hubieras visto ahora Liborionauta cien años después este hervidero de gente este hormiguero gigante de personas merodeando y curioseando por cada una de las propuestas de bailes de comidas de despliegue de última tecnología en fuegos artificiales
Thursday, May 27, 2010
liborionauta
El hilo blanco de la luna negra. Como si a lo demás alrededor se lo hubiera tragado la tierra, Juan Sanfasón sinrazón apeló igual que siempre al despropósito de maldecir por eso a nadie, de largar la injuria sin destino ni destinatario de endilgar improperios a diestra y siniestra, que soltó como si nada mientras un escalofrío se le iba de los pies a la cabeza, pensaba que estos otros tantos y nuevos embrollos juntos además de los suyos tenían que ver con las muchas ganas de orinar que le venían cuando se ponía nervioso igual que ahora, afligido fregado confundido, por eso se palpó y se tocó entero despacio y se recorrió buena parte de su contextura huesuda y venosa, probando si lo que le pasaba no era nada más que la parte de los sueños alborotados que últimamente había tenido gracias a los chismes de los demás por el cambio de siglo que ya se diera, preocupado como andaba él mismo por determinar su edad en lo que unos cuantos lo ayudaban, de las profecías del fin del mundo que se le mezclaban con la referencia que le habían dado con que nació como en el ochenta y dos y que por lo tanto andaba por los veinticuatro años, pero nada sacaba de la parte o el todo de sus sopores y asonadas. A Juan Sanfasón el corazón se le aceleró por no saber del entorno y suponiendo que es mejor avanzar y caminar por esas calles desconocidas y elegir entre direcciones y sentidos, aunque no se sepa bien el porqué ni por disposición d quién hay que escoger entre la derecha y la izquierda ir para adelante o volver, Juan Sanfasón se sintió eslabón de una cadena de recuerdos difundidos antes y que se interrumpen pero que dan vueltas en su cabeza como chispazos de carbón explotando, de asociaciones cotidianas que no se pueden hacer al instante y que permitirían acomodar el de dónde se viene con el adónde se va pero ausentes, como Liborio el compinche entrañable que no aparece para aclarar la incertidumbre de golpe, la perplejidad de no saber adónde se está parado ni sentado, qué son estos pasos, estas vías tan limpias de basura y ornamentadas con vegetación abundante, estas avenidas sin bullangas ni gente recordaba, cuando no hace más de dos días estuvieron juntos con el negro una noche en vela tratando de ubicar en el firmamento al cometa Halley de cabeza luminosa y cola iridiscente y larga, divirtiéndose gratis igual que todas las veces acostumbrados como estaban a no tener un peso en el bolsillo, disfrutando del paso del cometa y del espectáculos de luz y de colores sin ligar nada de las compras y ventas, de las donaciones o cesiones que se hicieron entre los que creyeron con desesperación o con miedo que era la última vuelta de ese meteorito de tamaño pasando cerca, muy cerca del planeta, casi para chocar según los conspicuos astrónomos que por suerte se equivocaron. Un chucho más le apareció y otros chuchos, y otros, él también se impacientaba y era asustadizo como cualquiera ante lo desconocido, contemplando impávido es paisaje de desolación perfecta de esos bulevares que turbaban, Liborionauta, hasta que un día esos colores se pusieron firmes en el cielo convertido en una gigante pantalla de Word en el paseo del bicentenario en el despliegue de gente y de mensajes virtuales.
Wednesday, May 26, 2010
liborionauta
El hilo blanco de la luna negra. En un abrir y cerrar de ojos Juan Sanfasón se despertó sin razón, sin ninguno de los tantos motivos que le llenaban los días cualquier día de todos sus días de los diez años que pasaron cuando pensó que se perdía el mundo en mil novecientos, se despabiló sin ninguna de las repetidas órdenes del capataz que se escuchaban desde la madrugada hasta el atardecer de cada jornada de jornales mal pagados aún en la condición de entenado. Y le extrañó bastante que nadie lo apurara para decirle que hay que ayudar con el ordeñe, con alimentar a los chanchos y a las gallinas, con recoger los huevos o cosechar las verduras que refuerzan el guiso de los almuerzos o el puchero, con el trabajo de limpiar los potreros o de ensillar los caballos de los que tienen otras tareas socorriendo hasta el cansancio y la oración en todo y a todos, como complemento y prerrogativa de criado consentido, lidiando como el pero de los sirvientes. Lo sorprendió encontrarse entre los dos bulevares que tenía ante su vista, no sabía de ellos ni sabía porqué estaba allí en medio de fachadas de casas desconocidas, de esos canteros de barro apelmazado cocido y atestados de flores de adorno y multicolores, de botijos largos y angostos y muy bien cuidados, parado sobre un empedrado que conocía muy poco por su forma y porque a los permisos para llegarse hasta el centro los ligaba de vez en cuando, así que estaba más acostumbrado al espacio y a los ruidos de la finca que al trajinar de la ciudad cercana, al bullicio de la taberna a la que iba a tomar con los amigos en la orillas, que al ruido del trote de los caballos que tiraban los Mateos que transportaban a los señores importantes de aquí para allá, desde sus casas a las oficinas públicas, los coches de paseo que siempre llegaban conducidos por los cocheros hasta los domicilios de las señoras y de los caballeros para arrimarlos al club donde se juntaban para las tertulias y en el que organizaban los bailes sociales donde a la vista de todos presentaban a las señoritas y a los señoritos atildados en sociedad. Lo conmovió comprobar que los bulevares se notaban ahí, a los costados de donde estaba parado, imponentes y sin otras portadas que le confirmaran al frente o atrás que fueran parte de esa ciudad a la que no iba muy seguido pero que era la suya. Juan Sanfasón Liborio fue y yo Mario llevo los genes de ese Liborio, en donde él ande volando mientras yo vuele en el ciberespacio acá nos juntamos.
Tuesday, May 25, 2010
calenturas
Monday, May 24, 2010
contrariedades
Sunday, May 23, 2010
ilusiones
Saturday, May 22, 2010
campanas
Friday, May 21, 2010
gulas
Devorándonos. Estudiamos bastante esa noche como estudiamos siempre sin rompernos pero estudiando, y nos robaron ignorantes ingenuos que fuimos un auto de la puerta del lugar adonde estábamos, se lo llevaron y al rato nos dimos cuenta como los opas que fuimos de reacciones tardías, estudiamos bastante esa noche en unos días se daba matemáticas y con esa materia no se jodía el profesor era un pelotudo eran los setenta y él era uno de esos profesores que importaban las universidades riguroso con su conocimiento pero no por eso menos humano tan humanitario que se levantaba por lo menos a un par de compañeras compañeritas que buscaban notas y cariño y cariñitos, aprendices que fuimos entonces de todo salimos a perseguir a los que fueran que nos robaron eran los setenta y eran años pesados de tipos pesados de varoncitos de puteríos por la gente en medio de la gente de miedos de traicioneros de chorros de idealistas armados y de milicos renegados y en el medio nosotros, estudiamos bastante esa noche y estuvimos seguros que el descartes cordobés que había llegado en uno de esos intercambios que solemnemente llamaban académicos nos reventaba de todas maneras el descartes cono minúsculas no con mayúsculas mascullamos entonces seguido, como los otros esos que nos sacaron el auto que si nos pillaban nos rompían pero de todos modos fuimos detrás de los tipos calientes y envalentonados ocho valientes justicieros que fuimos esa noche, eran bravos los tipos pero más bravo ese profesor producto de esos cambios académicos que eran nada más que cambiarlos de lugar y entonces él y los otros iban de un lado al otro y después volvían con la joda que los ejemplares se capacitaban enseñaban en las universidades privadas y después aparecían como grandes profesores en las públicas, estudiamos bastante esa noche y fuimos robados en medio de nuestra cierta o fingida concentración ninguno de nosotros por definirla se jugaba, unos tipos se llevaron así de golpe sin anuncios uno de los autos estacionados en la calle fuimos robados y eran los setenta y entonces después de perseguirlos los encontramos nos dimos de frente con los tipos de golpe y se asustaron ellos y nos asustamos nosotros de dos disparos al aire de ver que los tipos se escaparon de no decir nada a los milicos que nos demoraron por sospechosos, vagos y estudiantes nos dijeron y secuestraron el auto, estudiamos bastante esa noche y nosotros sabíamos de todos esos puteríos porque hacíamos itinerarios parecidos a los itinerarios de los profesores cambiando de universidades parecidos al itinerario de los chorros zurdos que andaban en la joda para no ser sospechosos de alguno de los tipos de las facciones que se peleaban, a la distancia de esos maestros que eran hippie como nosotros como los chorros o realmente boludos atómicos nosotros el profesor los que nos robaron que no eran ladrones sino guerrilleros que eso era otra cosa de viva la patria carajo, estudiamos bastante porque el tipo era un canchero y no se le entendía nada cuando comenzaba con esas boludeces de límites y derivadas y menos que menos
en los exámenes que eran una especie de morbosa ceremonia en donde el tipo religiosamente preguntaba justo lo que no había explicado o lo que nosotros otros pelotudos no habíamos entendido ni de cerca como a los otros a los que no entendimos de qué se peleaban ni preguntábamos ni preguntamos, sabes o no sabes parodiaba Pequi que también se asustó con los otros él que era el de todos el que más se metía con esas cosas de Hamlet y el teatro y la izquierda y la derecha asumiendo compromisos que a veces le hacían perder jodas enteras como esa vez en la cana por averiguación de antecedentes y encima con la mufa de no poder reclamar, porque antecedente le tendrían que haber pedido a los otros a los que se escaparon dijo y los demás asentimos, él concentraba algunos fines de semana como concentraban los profesores en esos exámenes del sábado a la mañana que empezaban a las ocho y seguían al mediodía, él lo hacía cada vez que se presentaba una obra como los otros que tal vez hicieran lo del auto para poner una bomba donde fuera, sabes o nos sabes parodiaba y Arturo redoblaba el envido con tres de los vagos que no nos acompañaban con los libros como los chorros que también se habrán jugado sus trucos como los soldados para nada, estudiamos bastante esa noche en unos días se daba matemáticas y con matemáticas no se andaba con hipótesis de mínima decía el topo por su lado sin estar seguro de quedarse con nosotros o unirse al grupo de los timberos. Estudiamos mucho esa noche antes y después cuando estuvimos en calma después de esa joda de comandos urbanos, y nunca dijimos entonces ni antes ser lo que no fuimos y hablamos del pintudo de Travolta que en sus películas se levantaba todas las minas.
Thursday, May 20, 2010
cawboys
Dos niños disfrazados dos gorditos mimados dos niños obedientes que no son dueños de sí mismos porque su mamá les da la mano que buscan sin saberlo a su bigotudo papá que se confunde con los que pasean como las niñeras que se toman un respiro, dos niños que ya comieron la papilla dos niños pequeños que ya comieron pequeños pedazos de bife jugoso sin hacer líos y se dejaron de pegarse y romper lo que pueden como todos los días, dos niños inquietos por ratos caprichosos a lo mejor confundidos de ese toque de solemnidad que consistió en salir a caminar en medio de carnaval como en medio de un huracán visto desde abajo hacia arriba como sólo pueden verlos, ellos bajitos como son en ese toque de solemnidad hasta por ahí nomás porque la gente anda de un lado para el otro jugando y chanceando, de un atardecer con los padres ellos los niños enfundados en preciosos y fabricados trajes de cowboy sin caballos de cowboy sin bandidos pero bien pertrechados por sí las moscas por sí aparezcan los bribones como aparecen en las revistas de Roy Rogers que además es un cowboy sin caballo y Gene Autry que es un cowboy sin bandidos de peligro el papá les hace el juego como si él mismo jugara en un oeste que en este caso es el norte de un pueblo castellano con bandidos por lo menos inofensivos ese mismo Autry que defiende al pueblo entero como los mejores porque además de controlar a los malos del poblado tiene tiempo para agarrar la guitarra y cantar y que las vaqueras se enamoren como las vaqueritas les presumen a los niños, dos niños con pistolas de plástico en medio del corso de entonces dos niños que habrán visto enmascarados por todos lados que van caminando como si no lo fueran como si fueran fantasmas que aparecen y desaparecen y nunca más aparecen por el largo bulevar atestado de gente de otros niños de otros que con sus pomos andan buscando a otros para mojar con agua con agüita perfumada, dos niños disfrazados a lo mejor sorprendidos por ese desfile que puede ser una revista una procesión por las fila que parece un parada del carnaval grande del carnaval chico y de todos los carnavales que se juntan durante el mes de febrero, de todo el pueblo con la gente caminando por las calles los vendedores de garrapiñada y manzanas con caramelo
mezclados con los disfrazados y las familias que se pusieron para esa noche sus mejores galas o sus disfraces más inventados, dos niños que tienen botas tejanas blancas aunque no se den cuenta y sí lo sepan sus progenitores con botas negras blancas y negras bien lustradas, y pantalones azules y camisas amarillas bordadas con flecos chalecos de cuero delgado y unos guardamontes que incomodan más de la cuenta porque hacen cosquillas suaves cálidas en las bolas, dos niños disfrazados que no disfrutan del carnaval que parece fiesta de grandes que pasan en grupos en murgas en comparsas que dan miedo porque siguiendo al sulka van unos negros inmensos con capas de todos los colores y espejitos redondos muy redondos y de todos los colores como esos que los españoles les vendieron a los indios cuando ellos vinieron a los indios que encima quisieron comprarlos. Esos fuimos. Indios, o dos niños disfrazados dos gorditos mimados dos niños obedientes que no son dueños de sí mismos porque sus dueños son otros.
Wednesday, May 19, 2010
famas y cronopios
Los que fuimos los que somos y probablemente los que seremos. En el reino del revés los duendes los fantasmas y nuestras sombras juegan al Antón pirulero o bailan la tarantela mientras la vida pasa sin sobresaltos de pirulero o con sobresaltos de pequeña escala de tarantelas, en el reino de revés nada el pájaro y vuela el pez dice la señora María Elena única princesa de este reino de propio derecho y del revés que nos quiere y nos conoce mucho y que cuando escribió, debe haber pensado con una sonrisa simplona en la boca que a la larga nos gustaría más repetir aquello de como la cigarra que nos convierte un poco en héroes lo que nos encanta cuando no lo somos y cuando hay muy pocos personajes así entre nosotros, más eso que esto que lo primero, imaginando más en lo divino que somos que en esto de ponernos a especular qué quiso decir con el mensaje del pájaro que hace la plancha y del pez que planea, lo que no nos gusta andar haciendo estos inútiles esfuerzos especialistas que somos, entre las nubes parecidas a las nubes de sus ideas que algunos duendes esos duendes que no nos conocen o no conocemos deben haber soplado para que se muevan otros en su exquisita memoria, en realidad veredictos severos para una mujer buena como es ella que es buena como el pan que no es tan bueno porque tiene levadura ordinaria, una mujer que no nos haría nunca el mal a no ser que nosotros provoquemos su enojo su enquistada maldad nadie es malo hasta que demuestra lo contrario, esas verdades o mentiras como las del reino al revés lo que quiere decir que habrá reinos en el anverso lo que es muy bueno saberlo porque así alguna vez desde acá llegaremos, esas que son sentencias que de pesadas no las levantamos nunca por ser parte de nuestro peso neto y que nos dejan solos ante el espejo con nuestras partes más feas y a nuestras sombras riéndose de nosotros detrás de nosotros reflejadas como nosotros esas partes que son nuestras partes y que no nos gusta mostrar pero que de todos modos tenemos, un espejo que muy adentro de nosotros sabemos que nos devuelve la verdad de lo que le mostramos. En el reino del revés los duendes que parecen como importantes en realidad no lo son entonces hacen mal sus tareas que es muy malo para todos en mentiralandia, y los duendes que no son importantes en realidad sí lo son y están reproducidos por cientos de personas de buena fe que todos los días, los que son gordos en realidad son flacos los altos son en realidad muy petisos los petiteros unos desalineados y los pitucos unos desarreglados, y un poco más acá el programa justo a tiempo arranca justo a destiempo, el campeonato clausura se le llama a un campeonato que es a principios de año y la apertura a un campeonato de fútbol que es a fin de año, curvas deformaciones formaciones fantasmas que parecen pero que no lo son, buenos que son los malos, fantasmas que son buenos aunque no lo parezcan, malos que son buenos, vivos que parecen muertos y muertos que parecen vivos en el reino del revés.
Tuesday, May 18, 2010
tracción
Tracciones. La parte más delgada del hilo en una escuela es el alumno, porro de vago forro rata chabón, por más que haya muchos argumentos en contrario, hoy más que nunca por la proliferación de psicólogos y también de psicópatas que andamos sueltos por esta vida, hay argumentos para rebatir todo desde lo más estúpido de cómo es el tema de calificaciones de separar a discreción lo que está bien de los que está mal, a los más serio como es un abuso moral o sexual a personas de cualquier edad, y la culpa de esto la tienen también los profesores digamos por partes iguales con el alumno, la parte más delgada del hilo en una escuela es el alumno aunque muchas teorías y en algunos casos políticas aplicadas muestren y en apariencia lo contrario porque una cosa es el discurso sobre este cuento y otra muy distinta la realidad cuando el espíritu corporativo de los mayores o mas bien de los que tienen la manija se activa para generar los anticuerpos que puedan avanzar sobre sus estructuras sobre sus presuntos equilibrios. Son buenos todos en la hora de la verdad no hay nadie de arriba que sea malo y encima todos miran para otros lados. Por esto recuerdo siempre con mucho renglón al profesor de física que tuvimos en los setenta en la universidad católica de salta, alanís chis chis sotreta con aires de físico, era un guacho de esos y tal vez los siga siendo porque no tengo datos sobre su deceso ni siquiera sobre su retiro lo que seguro hubiera beneficiado a unas cuantas generaciones de estudiantes de ingeniería que era la facultad donde el tipo enseñaba, alanís chis chis. El tipo me aplazó una seis veces entre que lo conocí y aprobé física dos el último eslabón de esa cadena para mí trunca en mi carrera de ingeniero ya que a partir de ahí abandoné y me dediqué a mi muy querida economía. El tipo realmente era un arbitrario de mierda, dando fórmulas de palanca polea tiro y caída libre que nunca explicaba entonces yo como muchos compañeros que entendíamos las ideas cuando estábamos en clase nos embromábamos después en los exámenes con el pasaje de términos y determinando qué es lo que nos preguntaba en esos repugnantes problemas sin ninguna aplicación que nos ponía. Probablemente siga dando clases, arruinando además de tipos como yo generaciones enteras, tendrá sus premios y reconocimientos de todas las corporaciones que lo protegen, total los alumnos como yo, son todos unos vagos y él como sus compañeros unos divinos. El andará tirando de la polea de su equivocada vida y yo de la mía equivocada también.
Monday, May 17, 2010
relaciones borrosas
Fantasmas en las siestas. Todo fue perfecto en esa pausa del setenta y dos con sing and song de los Carpenters en el reproductor de casetes y su eje girando a toda máquina y yo escuchando y conduciendo ese auto por el camino, prendado de ella pensando en ella en ese momento dos días atrás en que nos vimos por primera vez pensando en sus verdes ojos, suspendido en el elegido vacío de su belleza pura y especialmente en el resplandor de su mirada que en mi dirección apuntaba ese día porque no hubo otros días, todo fue perfecto rebobinando y escuchando nuevamente esa canción y las otras de esos dos hermanos que cantaban como los dioses mientras yo manejando por esa ruta treinta y cuatro transitada infinitas veces congestionada de camiones con cañas para el ingenio de camionetas con modernos chacareros controlando el sembradío de los infinitos momentos bellos y repetidos de una juventud sin sobresaltos, todo fue perfecto corriendo a cien por hora en esa coupé aerodinámica y prestada para llegar a verla, andando esos setenta kilómetros que ella me dijera separaban la finca de sus padres del pueblo donde yo vivía, todo fue perfecto hasta que antes de llegar cuando apenas me faltaban unos metros para alcanzar el destino decidí volver otro día así que pegué la vuelta sin llegar al destino. Todo fue perfecto en ese interludio del setenta y ocho de nuevo con sing and song en el pasa casetes escuchando conduciendo ese auto a ciento veinte por hora pensando porqué no llegué cuando debía porqué ahora después de un par de años mortificado y convencido que probablemente me había olvidado o que lo mismo que yo, ella hubiera estado esperando el momento de vernos un momento de no decirnos nada de nada más que mirarnos tal vez tocarnos con suavidad descubrirnos poco a poco forjar algo juntos, más allá de las diferencias que no separaron desde el comienzo que fueron diferencias de dinero por sugerencias de su padre me dijo, afligido porque dos años son mucho y si no fuera lo que por ahí estaría con otro príncipe y no con un batracio como entonces me cosideraba, con otro como es que debe ser para una dama bella y un caballero que debe cortejarla, yo manejando tarareando esa canción como las otras de esos célebres hermanos que lograban acordes de dulce música de exquisitos sonidos , todo fue perfecto hasta que antes de llegar cuando apenas me faltaban unos metros para alcanzar el destino decidí otra vez decidí volver otro día repitiendo. Todo fue perfecto cada vez que lo hice después con los años cada dos años cada vez que partía disfrutaba el viaje y volvía convencido que en algún momento lo haría y que ella estaría allí esperando mi llegada, uno dos o tres años o cada tantos años los que fueran, lo cierto es que estuve yendo casi llegando y volviendo todo el tiempo con la misma canción las misma ilusiones del principio mucho tiempo. La última vez que lo hice fue en el dos mil dos coincidiendo con el aniversario de los treinta años de habernos visto y esta vez no llegué porque me cayó la ficha del transcurso del tiempo, todo fue perfecto en esas siestas con sing and song de los Carpenters soñando en situaciones que nunca fueron escuchando esa canción otras canciones de los hermanos en el pasa cidí portátil escuchando relajado en el asiento del colectivo en el que viajaba a destinos puntuales para verla por fin después de tantos años, todo fue perfecto, hasta mi miedo por verla y a que me viera, treinta años son suficiente para volverse distinto, yo lo estuve y probablemente ella también, no me animé a llegar en esta vuelta convencido que estaríamos convertidos sólo en fantasmas de esas siestas en San Pedro, la ciudad a la que había querido ir en cada una de esas oportunidades en que busqué de buscarla sin querer buscarla posiblemente. A pesar de haber sabido que pudimos ser algo para mí fuimos sólo fantasmas en esas siestas.
Sunday, May 16, 2010
cronopios en las rutas
Viajes estelares. Los atardeceres en la ruta treinta y cuatro a la altura de San Pedro son espectaculares especialmente en los tramos que dejan ver el sol perdiéndose entre los cerros como a las siete de la tarde los días de verano, el amarillo de los rayos luminosos desentonando con el verde de la pradera de ese césped que en algunos lugares parece muy bien cuidado, la campiña de la tacita de plata es espectacular más en el valle que en la puna donde también hay riqueza en medio del desierto y en medio de las rocas y las montañas, los atardeceres en la ruta treinta y cuatro a la altura de San Pedro son espectaculares salvo que se venga viajando en un gordini recién sacado de la agencia, rojo el gordini amarillo el sol amarillenta y medio roja la puesta del sol el verde de la lomada el azul intenso del cielo que se junta en un punto lejano con el gris de la ruta como si ese punto fuera la puerta azul del cielo o la puerta gris del infierno, los atardeceres en la ruta treinta y cuatro son espectaculares especialmente en los tramos cuando los cañaverales se notan inclinados hacia un pedazo del camino como a dos metros de altura, y de pronto una corzuela asustada y apurada por volver adonde fuera cruza la ruta gris se incrusta en la puerta del impecable gordini rojo y atontada se pierde en la línea del horizonte dibujada como con acuarela y pintada de verde de rojo y de amarillo todos los colores del poniente que se hacen más intensos cuanto más intensa es la oscuridad del otro lado, claro que los atardeceres en la ruta treinta y cuatro son espectaculares viajando con la familia hasta que un animal lo arruina todo desde el auto nuevo al buen humor de los viejos porque si había que echarle la culpa a alguien porque se cruzó el animalito que después disparó medio mareado, el viejo se la hecho a la vieja y estuvo como tres días para decirle lo mal que manejaba que no se dio cuenta de calcular el accidente y que él si había calculado previsor como era para sacar el seguro contra todo riesgo, siempre aparecía él como el acertado siempre aparecía ella como desacertada..
Saturday, May 15, 2010
cansancios
Si con la muerte se descansa será que con la vida uno se cansa entonces viene la pregunta si cansa tanto la vida porqué andamos todos como bobos evitando partir a toda costa peleando entre nosotros porque encima no hay nadie pero nadie en serio con la autoridad suficiente para decir quién se debe quedar quién se debe ir y entonces aparecen unas peleas de antología porque la primera y directa respuesta a esto es que el único con posibilidades de hacer eso de decidir quién se queda quién se va es dios y dios es diferente según sea el cristal con el que se lo mire con lo que se retorna al mismo enigma del comienzo entonces por acá los vivos discriminadores y selectivos de siempre que son aunque no parezcan agarran de vez en cuando esas manijas de la selección antinatural a la inversa de Darwin y arman unos desastres bárbaros por acá con guerras estúpidas y criterios de porquería decidiendo por miles de iguales, si con la muerte se descansa será que con la vida uno se cansa será porque lo decimos y será porque en realidad será que no cansa que uno lo dice por decirlo nomás es una forma elegante de expresar que ya no se está que se dejó de ser. Si con la muerte se descansa será que con la vida uno se cansa y si no se cansa decir no será decir que eso es nada más que una de las formas para contar del miedo a lo desconocido
Friday, May 14, 2010
caras
Impresentables. Los niños hablan de lo que son las cosas dicen la verdad no se andan con rodeos son directos no dicen una cosa por otra no mienten, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad reza un viejo dicho popular y es la verdad por lo general no hay interferencias de ninguna naturaleza entre el discurso y la vida los niños hablan cuando deben hablar así beneficien o perjudiquen, puede haber un juicio en lo que hablan pero no juzgan, por ahí miran a sus mayores cuando se sosiegan que es de rato en rato y registran van registrando todo hasta que un día dejaron al niño atrás y ya son púberes o jóvenes, el niño no está más y ahora está el lozano adolescente la carga de energía que se transmite por todos lados, está el que en realidad adolece de varias cosas y no tiene casi nada aunque en apariencia tiene todo porque en primer lugar tiene su ternura un magnífico tesoro y en la realidad no tiene nada para supervivir en el mundo de los mayores promedio, nadie los tiene en cuenta entonces los jóvenes o los púberes no hablan de lo que son las cosas dicen algunas y ocultan otras, aprenden que no es recomendable ser muy transparente que la transparencia se castiga que lo diáfano no es aceptada como se dice que hay trechos de abismos entre lo que se dice y se hace, es que a medida que van creciendo se dan cuenta que los mayores reaccionan de diferentes maneras, se ríen se enojan se divierten se mezclan se ponen serios y cuando se ponen serio amargan a los jovencitos, entonces un día el joven se va y viene el adulto, llega el mayor a la escena y es una escena de una acto permanente y entonces yo me hago el que no sé de lo que me está hablando y él se hace el que no sabe de qué le estoy hablando y así vamos sospechando uno del otro pero sin discursos que se correspondan porque por las palabras nos distinguimos diciendo lo bueno que somos en un mundo que precisamente no es el resultado de individuos buenos, todos de todos pero diciendo qué buenos que somos, yo le digo que el documento que le estoy entregando vale cuando los dos sabemos bien que no vale nada, y él me dice que el documento que me está recibiendo vale cuando los dos sabemos que no vale nada, y así caminamos peregrinando por lo que creemos que no tenemos y probablemente esté al alcance de nuestra mano, mendigando de los que no damos sin esperanza sin transparencia, entonces decimos que con la muerte se descansa.
Thursday, May 13, 2010
coloniales cronopios
Coronel Fernández Campero. Los que lo detuvieron en Yavi andan diciendo que es un majadero de esos un pesado que muestra una cara y tiene otra un tipo que recibió en su casa a los personajes de la nobleza más rancia y a los gauchos maleducados que andan escupiendo y eructando todo el día, puras vocinglerías de godos malhumorados porque cada vez que les parece como ahora que sí están acomodando las cuestiones los grandes negocios de los reyes que viven allende el océano, vienen ellos criollos con los indios y los aplastan vayan a donde vayan realistas mentecatos, andan de voceríos en voceríos como hacen las damas en las ciudades que parece que arreglan todo con sus lenguas, majaderos serán esos cobardes soldados que lo conducen a la cárcel del aljibe a él que ayudo a su pariente y querido amigo en la guerra en la que peleaban los gauchos esos emponchados y de bombachas que no se asustan con nada, díscolo para los de la corona valiente soldado para los hombres de las milicias especialmente disciplinado con el gobernador de Salta, a él el marqués de Yavi el único con título nobiliario en varios kilómetros a la redonda hombre muy rico gracias a la plata del Cochinota a la fábrica de pólvora a la fabricación de sables, majaderos ellos que ni saben que fue él el que armó la arenga de Santa Rita, arenga arenguita de la quebrada quebradita, que por ahí nomás empieza con otros temas que son acuciantes confusos, a él reconocido por la Corte de Cuzco, el coronel del pedimento, los que lo detuvieron en Yavi andan diciendo que deben escoltarlo fusileros porque con todos los honores que se le han dado más todas sus ventajas el hombre encima está del lado de lo renegados, el caballero de la Orden de Carlos tercero, Marqués del Valle de Toxo, Conde de Jujuy y Vizconde de San Mateo que sufrió hasta su muerte estar muerto por prisionero y no por haber muerto en combate de las docenas de combates en los que anduvo.
Wednesday, May 12, 2010
matrero
Aunque el lapislázuli sea raro por estos lugares mi general y además muy caro me suena eso de al que quiera celeste que le cueste y pienso en usted si lo habrá repetido por aquellos años apenas empezando nosotros a repicar de esa república que por entonces apenas comenzaba a serlo defectuosa entonces como ahora, si se lo habrá repetido su excelencia jefe de la milicia de Salta a sus gauchos matreros muchas veces enfrentados con otros soldados y otros gauchos luchando con los infortunios de adentro y de afuera porque de afuera y de lejos vienen los enemigos pero de adentro también porque los hay y hay quienes luchan para defender sus intereses antes que los intereses de los paisanos les dice a sus jinetes renegados, hay traidores vestidos de caballeros les dice como ese que ya le han contado al general que está escondido lejos en el potrero de Linares después de cambiarlo a él por cuántas monedas de oro habrá sido o toneladas de alimentos, allá estará comiendo su buen asado y confabulando buen comerciante mala personas de buenos comerciantes que en ocasiones los mismos militares ungen como inútiles generales cuando faltan hombres y sobran escaramuzas, al que quiera celeste traicioneros mercaderes del honor y de la gloria de los mismos honores y de la misma gloria que no se negocia mariscal de los gauchos con poncho rojo que le cueste, que cada discusión cuesta cada asonada ganada o perdida en especies o en hombres que es lo más impropio, si lo habrá repetido frunciendo el ceño mordiéndose los labios acomodándose el chiripá adornando esas bombachas que le molestan para lo que anda haciendo corriendo en el apuro general buenmozo según el cuento del mujeraje, si se lo habrá dicho a los otros y si se habrá dicho en medio de sus innumerables preocupaciones de ayudar a San Martín de controlar a Olañeta para hablar de sus luchas más recientes de sus imparables guerrillas necesarias para la emancipación de los patriotas que nadie puede asegurar todavía si vale o no vale porque al final por acá se lucha a punta de lanza y en buenos aires con la palabra, gran capitán que se considera desconceptuado de Aráoz en Tucumán porque lo ha culpado de lo que el general no tiene culpa él no se anda con sediciones internas de comerciantes acomodados y godos codiciosos si lo habrá repetido en las jornadas de desazones aunque haya solaces intermedios con damas de sociedad que bailan en lujosos salones y con otras que acompañan a sus parejas pero igual de atrevidas que las otras más disimuladas, si para revolcarse en la cama es más o menos lo mismo, férreo guerrero en medio de los combates ayudando a que la patria vaya dibujándose en el firmamento de las naciones del mundo aunque no se termine de dibujar nunca por un lado se pelea y por el otro se habla demasiado, aunque el lapislázuli sea raro y sea caro como el oro al que quiera celeste que le cueste si lo habrá repetido seguido de cerca por ese torpe de barbarucha que que anda con dolores de cintura de cabalgar horas y horas días enteros para bajar de Yavi a Abra Pampa y de Abra Pampa a San Antonio de los Cobres por sinuosidades y montañas escarpadas, desesperado para entrar por el oeste y en el atardecer en la linda por el tagarete de tineo que en el tiempo se llamará como el general Belgrano un paseo sembrado con cápsulas del fruto rojo como la sangre que se derrama, corre el general por esos días no le respetan siquiera la investidura después de todo la junta lo ha nombrado gobernador de la provincia, la tramoya lo ha pescado medio lejos anda por allá detrás del cabildo cabildeando con una dama ajena y eso trae sus problemas, la noche está muy cerrada y hay muchos ruidos en las calles un tiro unas zamarreadas otro tiro y otro gritos de hombres de su custodia otros alaridos de invasores o de hombres que buscan venganza cubrir la deshonra, la historia desordena, todo corre después de boca en boca llega hasta la calle de la Victoria donde está la sacristía y casi está presto para escaparse por el fondo su hermana lo pelea, si habrá repetido su excelencia al que quiera celeste que le cueste por eso no entiende bien quien lo persigue si barbarucha o el fulano de los cuernos mi general me gusta pensarlo de esta manera sin la solemnidad del riguroso sin el espíritu del díscolo que todo lo descalifica, así mártir y gaucho y pata lana y bravío de las pampas y de los cerros mi general, dos que son enemigos o muchos como etos uno porque defiende a los reyes el otro porque defiende a su hembra, la memoria ordena se pelearán después verdades como personas las defiendan, pero nadie quiere ordenarse yo quiero quedarme en la historia sencillala que uno puede contar en un fogón en el cerro la que uno transporta, por la calle de la amargura escapa el valiente general ya lo han herido me gusta pensar que ahí nomás donde dicen los lengudos no en donde dice la historia de los libros en los que se habla de su diabetes y él sobreponiéndose a la fiebre sobre su jaca que galopa por esa calle que será de su compatriota Balcarce, del campo de la cruz al paraje de la cruz muriendo como muere cualquiera mi general, creyendo en la gloria crucificado descreyendo del olvido.
Tuesday, May 11, 2010
caminante no hay camino
Desarraigos. De pronto la novel maestra rebelde niña de los ojos del criollo que la cela en cada movimiento comisario en uso de su licencia que es rudo con todos los mentados y blando con la mayor de los cinco su primera hija en cuenta del hijo que esperaba, de pronto la mujer urbana que no le dice a nadie lo que le gusta porque se ha dado cuenta que lo mismo se puede dar con los gustos que solamente hay que sentarse y esperar como cuando conoció a Gatica el mono en la capital y el tipo ya lleva escrita dos cartas, como ahora que va bajo protesta delante de nadie a una escuelita en la selva tartagalense adonde adoran a la virgencita de las peñas, de pronto a la hembra se le vienen los temblores y se acuerda de los bailes de carnaval y de los bailes del estudiante y de las clases prácticas de cuarto y de quinto año hablando sin ton ni son memorizando para repetir sin entender cosas que ni los niños escuchaban porque molestaban todo el tiempo así que a nadie le importa lo que se dice ni al que escucha ni al que lo dice, inquieta se va queriendo acordar de lo que leyó alguna vez de la selva que se encuentra al oeste del Bermejo el río que ha quedado a su derecha bien lejos o al este de Santa Victoria y de Iruya que le explica su padre que la acompaña señalando unas serranías a la izquierda ahora tendrá que explicarlo a una docena de niños a los que no les interesa que le dijeron en el ministerio son mitad bolivianos y mitad argentinos y encima niños con hambre, de pronto cabalgando sobre el animal a paso de hombre se va acordando de las profesoras de geografías todas gordas y todas aburridas que hablaban horas mientras ellas las alumnas se contaban de las conquistas o de los chicos del colegio del frente, profesoras que eran exigentes y ahora tarde las va comprendiendo ahora que debe dejar la ciudad para meterse en el monte que no conoce, de sus renegadas porque por dejarse estar las niñas se iban a diciembre o a marzo porque con otras ella fue muy conspiradora y chismosa y las pobres mujeres se desgañitaban igual que los otros profesores explicando con esos mapas que las mandaban a traer de la dirección y las profesoras desplegaban sobre los pizarrones y señalaban con punteros de madera, de pronto esa mujer niña de apenas ayer va queriendo comprender eso de la escuelita de verano, de los seis meses que deberá pasar entre los cerros y los coyitas de todos los grados mientras cabalga al lado de Liborio el oficial con licencia que ha venido a acompañarla al destino de su nueva escuela en un poblado que parece que no se encuentra nunca mientras se hace el camino de rocas y piedras del año de ñaupas cruzando ríos y arroyos la vegetación intensa túneles cerrados de cañas bambúes o de vainas de totoras que llevan a la claridad o a lo oscuro, de pronto a esa niña apenas salida de la normal de maestras en la capital le dijeron que empezará a trabajar pero no le dijeron nada ni en su casa ni el ministerio de este largo recorrido con la cola magullada de tanta cabalgadura esto no es para ella, los tiempos no son buenos para mantener tres hermanas en soltería aunque trabajen los dos hermanos y es importante que se vaya forjando el porvenir por las dudas no consiga marido que es lo que le puede cambiar la vida habla como si hablara solo y sobre su jaca Liborio, de pronto la maestra se quiere acordar de todo lo que leyó apenas de pasada como para promediar el siete porque ahora muy pronto en unos días en este paraje alejado estará sola y solita su alma dictando sus primeras clases que son clases generales que quiere decir a alumnos de diferentes grados a los que tendrá que explicarles un poco la tabla del cuatro o del sujeto y el predicado porqué es así el clima y otras cosas en esta cuña de la patria que como si fuera una uña empieza en Bolivia y se mete en la provincia y llega hasta el jardín de la república. Ella no es para esto esboza una sonrisa la joven maestra pícara hembra mujer entera que decidió que cuando termine el verano bajará al primer baile que haya en el poblado se buscará un marido y pedirá el traslado, su exilio no será tan largo como el de la virgencita que no se cansa de cuidar a la gente en medio de las peñas en pleno Yariguarenda.
Monday, May 10, 2010
ánimas
Oscuridades. Cuando el sol se pone en la loma se levantan los fantasmas la mula ánima se queja con rebuznos y gritos que los niños se imaginan que escucharán en cualquier momento como el ruido de cascabeleo de las cadenas que arrastra pero no existen en medio de la espesura en la puerta de las yungas sauces llorones por todos lados arroyitos sin nombre, alguien cuenta algún niño interrumpe pidiendo que los demás busquen la maleza para mantener el fuego alguien retoma los relatos son niños y los nervios los ponen en movimiento y caminan por todos los lados del círculo iluminado unos se sientan otros se levantan andan asustados, cuando el sol se pone y los colores del mundo se pierden y se pinta todo de negro en el firmamento de negro en los costados y los colores del mundo se pierden y quedan el amarillo con rojo de la fogata y el rubor intenso de la tonalidad en el rostro de los niños que escuchan la historias contadas por los mayores historias que no se entiende historias de tesoros del oro que un animal transporta porque hablan de esa mujer mala que en animal se convierte que hubo que fue acusada de ser la dueña del alma de un cura nadie sabe cuándo y otros dicen que fue la amante, cuando el sol se pone los duendes se desperezan y mientras los niños se preguntan si habrá sido pecado mortal lo que hizo esa señora como el que les dijeron a ellos es andar mintiendo o nombrando a dios en vano todas las tardes de catecismos, los niños asombrados se quedan inmóviles sin darse cuenta porqué están en el lugar equivocado, la imaginación les vuela y sienten que el enano saldrá de la espesura ensañado sólo con el fin de aparecerse porque nunca hace nada pero infunde miedo y parece que al solo efecto de asustar a los niños que se fueron de campaña y escuchan el cuento de esa mula que no es ni un caballo ni una yegua ni un burrito siquiera ese animal de carga de un color que no se sabe y orejas largas que larga rebuznos en las noches cerca de los corrales, ellos siempre están inventando aventuras que a veces terminan en desventuras porque alguno que otro de vez en cuando se hiere con algo y entonces los padres aprovechan para retarlos y decirles que no estén pensando todo el tiempo en programas que la vida además del descanso y primero que todo es el trabajo y que el trabajo para ellos es ir a la escuela y hacer deportes para llegar a las olimpíadas y entonces ellos salen con estos inventos de los paseos en los atardeceres o nocturnos por la lomada armando un picnic de última unas horas de caminatas que ayudan con no aburrirse y andar con maldades dijo el padre en el salón de la parroquia, cuando el sol se pone y la noche alcanza su esplendor con la luz de las estrellas se puede ver el resplandor de los destellos en la distancia que no son luces a lo mejor el reflejo de haces que cruzan los caminos las huellas los senderos que los niños no caminan demasiado porque otros hacen de sus guías y los devuelven al relato del ánima de aquella desdichada que parece que duerme siempre con quien no debe por lo menos de lo que dice el curita que no se asusta con nada ni con nadie y menos que menos con los parientes de la mujer que algunos viven en el pueblo cuentan los que se hacen que los conocen les dicen a los niños que no entienden nada. Cuando el sol se pone en la loma los niños hablan una y otra vez de la mulita ánima y les sube un frío por las espaldas de tanta lástima que sienten por esa mujer y el miedo que se les aparezca. Cuando el sol se pone en la loma se levantan los fantasmas en las cabecitas de los niños asombrados porque por el miedo no saben todavía si son buenos o malos, si por sus pecados les pasará algún día lo que le pasó a esa mula que nunca se les aparece.
Sunday, May 09, 2010
viva la vida
Saturday, May 08, 2010
viejo mañero
"Granadero: vela su sueño y si despierta dile que su Patria lo admira." Serán estos parajes atisbos del desierto a partir de ese punto allí en la Tablada parte de la tacita donde están el fuerte y las parroquias por fin y a pesar de Viltipoco, a lo mejor el comienzo del purgatorio o a lo mejor el comienzo del infierno nunca el punto de partida al cielo que se quedó sin lugares para gauchos en malones indios domesticados y soldados valientes en milicias heridos en batallas infernales de enfermos doblegados y doblados de cansancio pero asesinos con hambre de venganzas con los que ven una patria diferente en estos días que muchos son los que la verán diferente, y muy especialmente y menos que menos habrá lugar para generales locos de alma condenada de ruda y cruda fiereza como fue él que en su vida anduvo maldiciendo y ordenando derramar torrentes de inhumana sangre maldita de dios y del hombre sangre de hombres sin sucesión sangre de los enemigos de los traicioneros de la patria de hombres que piensan diferente del terruño de traicioneros no confesos de hipócritas que arreglan con cualquiera que así nomás andan cambiando de bandera pero también de ideas y de morales, como el general fusilado por una orden que dio cuando él era dueño de buenos aires y con buenos aires dueño de todos los aires de la patria que no termina de armarse con tantos intereses en juego tanto negocio sucio de mulas alimento y armamentos que se colocan entre insurrectos leales o los que fueran que paguen con oro o con monedas fuertes, y con muchos tipos de uniforme intentado doblegar a los campesinos que son los que trabajan porque los otros se las pasan dando una orden detrás de la otra, serán estos tramos del páramo alto que asoma en lo que según el aparcero es el corazón de la quebrada llena de cactus promontorios de arena y cardones arena blanca ríos de corriente cristalina que llevan directo al corazón de la puna por caminos por los que llevan custodiados el corazón del general hervido en aguardiente preparado en el cruce de Purmamarca y donde acechan algunos colorados para llevarse su cabeza como ofrenda al restaurador sanguinario que dio la orden terminante de ponerla en una pica a la cabeza que esos soldados leales y silenciosos más Damasita Boedo esa dama compungida a la que le gustaba lo que él le hacía ya guardaron rociada en miel conservada para no entregarla, serán estos paisajes testigos mudos de la habilidad de Danel para hacer todo eso con lo que queda del general cascarrabias perseguido por la gente de buenos aires envolviendo las partes blandas que van quedando lavando los huesos secando, serán estos caminos parte del último trayecto de Huacalera a Potosí del león de Riobamba, del guerrero que no es más guerrero que se quedó solitario y está más muerto que vivo en medio de este cortejo que no llega a los cien soldados. Serán estos espacios estos rincones estas comarcas la tumba abierta y extraña del general por los pedazos que se van desparramando al viento en escamas que vuelan como si alguien las soplara por ese aire que se filtra por desfiladeros en las montañas quedando en cada partecita de estos parajes pintados por dios de todos los colores en el contorno de una patria con patriotas para los que esos lugares no cuentan.