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Sunday, January 22, 2017

Competencias y cajas.



Todos los sábados parecía que estaban en competencia lo mismo que en una maratón, Doña Blanca en una parte del ingenio a unos metros del almacén grande atendiendo a las damas que le llenaban de bullicio el living de su casa que es donde las atendía horas de horas en sillones mullidos y reclinables acomodados debajo de los secadores de pelo inmensos secadores para soplar frondosas cabelleras que luego se hacían rígidas gracias a ponchadas de spray, y Tomasito el marido de Blanca y Don Giovanni a unas cuadras cerca de la avenida libertad atendiendo a los hombres niños grandes y viejos que se amontonaban también en el salón de la peluquería que era un cuchitril cedido por la empresa donde ellos grandes y chicos y viejos cascarrabias esperaban sus turnos pacientemente maldiciendo otros, todos escuchando las aventuras fantasiosas del tano u hojeando ejemplares viejos del gráfico o de una revista life toda destartalada que dejaba de tanto en tanto la mujer del administrador que como su marido tenían las mismas cesiones que los otros mortales del ingenio pero de manera reservada en su domicilio donde se apersonaban Blanca y Tomasito, los días que ellos indicaban, cuando ella lo decidía para prestar sus servicios, dejando por el momento sus ocupaciones cualesquiera fueran en cualquier momento después del cual retornaban a sus tareas, todos los sábados y las vísperas de las fiestas más importantes no solamente las que marcaba el calendario sino también las del pueblo, una maratón de emperifolladas eso parecía, aunque ellos la juntaban con pala.



Saturday, January 21, 2017

Entusiasmos rima desgastes.


Hay pocos que lo cuentan porque les da vergüenza o porque son cortos o tímidos o tilingos porque lo ven como una cosa asquerosa casi hasta para hablarlo pedir o tirar de pasada el uso de un forro o de las pastillita que ayudan, ni el cura ni los otros cursillistas que se llenan la boca diciendo que hacen cursillos de matrimonio que ayudan a los novios a encarar eso de lo que saben poco al principio y que les entra primero por la pasión las manos que buscan las partes que no se tocan hasta después de casados, porque sino quedan las huellas y una que otra vez cada tanto y a veces no cada tanto un bebé rosado y hermoso que llega sorprendentemente a este mundo, pero para ellos que lo contaran poco o mucho fue lo mismo, si lo contaban o no porque juntos fueron teniendo sus mañas como cualquiera porque para estas cosas no hay manuales con reglas generales, teniendo sus solturas que disfrutaban, cuando eran jóvenes los sábados y domingos se la pasaban fornicando a la mañana a la tarde y dos o tres veces en las noches, así es como engendraron a los niños que en los primeros meses les fueron cambiando de a poco las rutinas y los gustos, los entusiasmos de descubrirse en las caricias en las poses en las masturbaciones que juntos encaraban en las degustaciones de los humores del otro en las penetraciones, así sin darse cuenta, cuando tuvieron unos años más los sábados y los domingos también no se levantaban de la cama si no era por las mínimas necesidades de comer o de hacer sus necesidades, pero en vez de fornicar se dedicaban a la lectura de los diarios que llegaban de las ciudades importantes en el Balut o el Atahualpa que tenían un servicio que pasaba en la madrugada, hasta que apareció la televisión como confirmando el porvenir del turco que tenía una tienda con ese nombre, entonces los pilló un desgaste de esos y se hicieron fanáticos de los sábados circulares.


Tuesday, January 17, 2017

Vieja rima olvidos.



Como los cuchillos los mismos cuchillos que usaba para cortar la masa tierna de los bollos con chipaco que eran su especialidad, la vieja se imaginaba miles de cuchillos abriendo surcos en su carne seca ya cada vez que escuchaba alguna alusión a su deteriorada persona, como trapos como los andrajos se sentía, desecho de los otros, magra persona de manos venosas espalda encorvada y caderas con huesos gastados, calambres que se dan calambres que vuelve, como si cientos de miles de cuchillos clavados en todo sus cuerpo vinieran de donde vinieran esos chismes le hacían que le doliera hasta el alma cuando le tocaban las veces y escuchaba que alguien decía la desdentada esa que sabrá estornudar babeando las comidas o que la pelada le aparecía con todo en sus retaguardias que además no veía porque en las casa los espejos de cuerpos diferentes de cuerpos giratorios brillaban por su ausencia, pero más le dolían los olvidos los silencios que vienen con los olvidos las sordinas todos olvidos las indiferencias los desplantes las groserías, porque muchos de sus vecinos la conocían de siempre, de cuando fue moza y como cualquiera la belleza se le escapaba por los poros.

Saturday, January 07, 2017

Paso dobles rima tarantelas.



Firuletes, enganches, figuras, mixturas, le hervía la sangre en los cruces en las cortadas, el corazón se le aceleraba, transpirando como marrano, hijo de tanos y de españoles mezclas de esos y de turcos que se dieron en su familia, saltos, saltitos, saltadas, a Lobo le gustaba molestar con sus pases y pasos perfectos a los fisgones en los bailes del doce de octubre en el Club Recreativo, le gustaba hacerlo entre paso y paso trenzas con brazos entre pase y pase combinando sus piernas y sus meneo con su pareja, ese día esos días cuando todos se tiraban el ropero encima y se esmeraban en la prolijidad de sus cabelleras fueran caballeros o damas, le gustaba molestar a esos curiosos panzones que empezaban con el hipo o los eructos temprano y cuyas órbitas de los ojos estaban infladas delatando las cantidades de alcohol injerido más los caballeros que las damas, en ese baile le gustaba en esos bailes que eran parte de las remembranzas importantes en el pueblo aunque algunos iracundos como siempre anduvieran diciendo que qué había que festejar de ese día cuando todavía había matacos que se quejaban de los gringos que no los bajaban de borrachines, es día esos días en que hasta el cura se mezclaba y se tomaba disimulando unos vasitos de vino cuando pasaba a dar sus bendiciones, a ellos y a ellas algunas ansiosas que algunos posaran sus miradas sobre ellas más los solteros que los casados que llegaban al final de la zafra con las valijas preparadas si en la empresa no los contrataban, a Lob o le gustaba que lo miraran disimulando con sus gestos esos ojos de ellos desorbitados que se transformaban en miradas libidinosas a su mujer cuando sabía él la paseaba por todo el óvalo de las pista principal donde se escuchaban bien y sin chirridos las melodías cuando Jorge Ardù y su banda le entraban a los pasodobles o a las tarantelas en los intervalos cuando tocaba y descansaba la orquesta típica, a él le gustaba que los siguieran con la mirada mientras él la llevaba y se imaginaran vaya a saber qué cosas mirando las ondas de las polleras de ella cuando movía sus caderas como ninguna otra en la fiesta, le gustaba que esos lengua larga que andaban de chamuyo en chamuyo diciendo que la mujer lo guampeaba, a Lobo le gustaba que ellos siguieran con sus miradas perdidas esas figuras que sacaba de los pasodobles y las tarantelas que ensayaban en sus casa los días de semana evitando que los vieran para que aparecer como los mejores bailarines como si nada como si todo les saliera de una, a Lobo le gustaba que lo miraran y le encantaba estar en la boca de los chismosos y chismosas más reputados del pueblo, ellos no bailaban como los otros que si lo seguían como si pudieran competirle a él justo a él que deslumbraba.