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Saturday, April 15, 2017

COMILONAS RIMA RABONAS.


Él que limpiaba en los depósito cuando tenía los francos se preguntaban qué harían los bichitos simpáticos cundo el faltaba qué sería de esos sapos y de ese par de lagartijas que lo seguían porque él se encargaba de juntar las migas que tiraban los otros para dejárselas a los bichito en esos lugares que ya sabían de los que iban y venían con los calores que mataban, a él le gustaba pensar en eso y también a Palito le gustaba que las jodas con los compañeros se organizaran en su casa porque ahí tenía él todas las comodidades para cocinar como dios manda en los pozos las cabezas guateadas y en los hornos de barro las empanadas que salían para enmarcarlas y ponerlas en un cuadro le gustaba que las jodas que eran con veinticinco cumpas si eran del turno y como con el triple si eran como en los primeros de mayo que nadie tenía que ir urgente a laburar, que fueran ahí le gustaba, que él tenía algunas otras comodidades que no las decía que era cuando ya estaba desmayado por la borrachera se lanzaba por cuenta propia  o ayudado a la cama, su cama que estaba a unos pocos metros,  qué más podía pedir, se mandaba unas dormidas de película que a veces se alargaban más de lo debido más de lo prudente y la bruja tenía que salir a justificar al otro día avisando en la oficina de personal que el hombre se había despertado descompuesto y mentiras parecidas que eran mentiras piadosas que hasta los jefes se daban cuenta lo que eran y le perdonaban porque hasta ellos se mamaban hasta la coronilla cuando los invitaban, todo eso a Palito le gustaba, lo que no le gustaba era que cuando llevaban horas de tranca se pusieran a hablar de política y más si alguno de los chupamedias lo hubiera invitado al Melitón que empezaba con sus explicaciones de la explotación del hombre por el hombre y la revolución del proletariado que somos nosotros hermanos y toda la sarta de discursos atravesados e incomprensibles que les recordaba que eran una piltrafas en medio de esas comilonas al estilo de gargantúa y pantagruel, les recordaba el incisivo del Melitón cuando se daba cuenta que los otros preferían pasarla así con liviandades de este puto mundo con eso que no se muerde la mano la misma mano de quien da de comer y pelotudeces parecidas, y no luchando por sus liberaciones con los vivos de los patrones que parecía que sabían de sus debilidades, de la forma en que no se hacen las revoluciones comiendo y tomando hasta caer descerebrados que eso es lo que quieren, todo eso no le gustaba a Palito como le gustaba que las reuniones se hicieran en su casa pero para pasarla bien y no hablando de esas pelotudeces de huelgas o paros que a los de arriba no les gustan y ellos después quedan engrampados en listas negras que circulan por todos lados pero que terminan con un telegrama de despido o las renuncias arregladas que siempre eran plata o pan para hoy y hambre para mañana, no le gustaba eso como no le gustaba que el Palito chico su hijo anduviera mezclado en el colegio con los tira bombas como les había dicho el director García cuando los llamaba a que lo vieran, como no le gustaba que el maldito pendejo se metiera en esos líos de la política con los profesores infiltrados en las escuelas, y menos que menos que se hiciera las rabonas.



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