Y al final el
ADN que tenemos eso que vende en los mercados nacionales y también en los
internacionales, nos vende por todos lados en todos los mercados que nos mal
vende porque nadie nos compra más bien nos alquilan por chirolas por vueltos
por monedas, está como fallado como si fuera de segunda selección es un ADN
fallido que parece lo que no es y es seguramente lo que menos parece, iracundos
pasivos enojados con todo desenojados inventando adjetivos benignos para
acciones malignas sustantivos templados que nos permiten hacer miradas lejos de
los blancos o negros cerca de los grises siempre cerca de los grises tan cerca
que estamos así más grises que blancos o negros, como diría el papa perdiendo a
los salvos menos intensamente que salvando a los perdidos, hasta no hace mucho
más de quinientos años apeas quinientos años éramos puros en todos los sentidos
de la palabra y vinieron los que vinieron y nos volvieron impuros y esos
impuros originales pudrieron las partidas de generaciones enteras, cuando
vinieron los españoles y después los ingleses y los franceses, efectos fallidos
del diez del dieciséis de las fechas que marcaron nuestro destinos como la
guerra con Paraguay más nuestras guerras internas inundadas de mediocridades.

No comments:
Post a Comment