Pages

Monday, November 23, 2015

Propias rima ajenas.


Los orines y la mierdas desparramadas a lo largo de más de dos cuadras eran las huellas de las parvas de obreros que se amontonaban por esos días y aumentaban la lugubridades de las paredes de los depósitos de azúcar de la fábrica, allá por donde algunos decían que vagaba el familiar con la forma de un perro negro por las noches después de la medianoche cuando las parejitas que se iban a rascar por ahí se retiraban a encamarse en los hoteluchos de tercera que quedaban frente a la estación de los trenes, manchaban las paredes bien terminadas, pintarrajeadas por esos mismos días con carbón endurecido y con mensajes contra los orejas explotadores amigos de los milicos y enemigos del pueblo, unos días antes del tiroteo a los matacos y a otros compañeros del sindicato que protestaban para torcer las últimas ordenes de los patrones para que no se pagaran los aguinaldos que decía la ley del general y que tenían que pagar y que ellos se negaban amparados por el gobierno de las uniones democráticas, esos orines y esas mierdas eran las pruebas de las resistencias que hicieron los matacos cuando mandaron a los gendarmes a fusilarlos a reducirlos a ellos que eran más de quinientos calientes y no solamente porque no les pagaban los aguinaldos sino que encima se quedaban con las tierras propias sus tierras con las confirmaciones de jueces de paz que estaban comprados por los dueños del ingenio y firmaban las escrituras a favor de las codicias ajenas de cientos de hectáreas con los datos que les daban los agrimensores que también eran comprados por los patrones, los orines y las mierdas eran las demostraciones de las resistencias de esos matacos que entonces después que los cagaron a tiros quedaron reducidos a la nada.



No comments:

Post a Comment