La procesión iba por dentro para
los infelices que tenían que cumplir al pie de la letra con las instrucciones
del patrón que les decía como si se burlara haz lo que yo diga no lo que yo
haga, las ordenes bajaban como cataratas de admoniciones y carajeadas largos
sermones y ellos cumplían con sus partes de los contratos transpirando en los
surcos temprano en las mañanas con el machete en las manos y las guaguas
envueltas en mantas colgadas a las espaldas para que no jodieran mientras ellos
agachados sesgaban las cañas que amontonaban para que otros armaran los
paquetes para tirarlos sobre los java, la procesión iba por dentro ellos
querían también decir sus verdades dar sus argumentos que los jornales eran muy
bajos que en vez de vales para el almacén grande querían la plata para hacer lo
que quisieran que las quincenas se pagaran puntuales, ellos decían que los
explotaban y el patrón decía que en otros lados estarían en peores condiciones,
y se quejaban con los secretarios de los sindicatos que parecía que estaban más
del lado de los patrones que del lado de los trabajadores, la procesión iba por
dentro hasta que entraron en la huelga y se cuajaron a tiros y a pedradas
cuando el patrón dio la orden de darles un escarmiento por vagos a los matacos.

No comments:
Post a Comment