No es que quedaron los buenos y
desaparecieron de golpe los malos después de los líos que hacían los zurdos en
el sindicatos de obreros y empleados con esos argumentos de la explotación del
hombre por el hombre que traían los más combativos de otros lugares balbuceando
partecitas no confirmadas del manifiesto, no es que se llevaron a los malos y
dejaron a los buenos los milicos los puntillosos y prolijos milicos que
anduvieron a los pedos con las sanatas de la reorganización nacional que eran
palos y palos para cualquiera que les pintara a ellos que eran jueces y
partes, no es que ellos eran los buenos
y todos los demás eran los malos, seguro que en esos quilombos purgaron justos
por pecadores, cada noche antes y después de la noche del apagón cuando armaban
las listas para la razias por averiguación de antecedentes en medio de las
chupas y la comilonas que les hacían a los matones para que salieran
envalentonados a las rondas, porque los que mandaban los que no mostraban las
caras y estaban obsesionados por las averiguaciones de los antecedentes de los
negros que andaban rompiendo las bolas en el ingenio amenazando con parar la
fábrica, muchos justos se habrán ido muchos pecadores habrán quedado como
siempre.

No comments:
Post a Comment