Pages

Friday, March 13, 2015

Robo rima corrupción.



Y sí los dichos populares que circulan sin cambios en sus construcciones originales resisten el tiempo y sus inclemencias y van sirviendo para ver que no somos ni tan geniales ni tan creativos como creemos que somos, uno de los conocidos se resume en el que roba a ladrón tiene cien años de perdón, que constituye una tautología imperdible si se pueden establecer en las calibraciones los términos y los contextos en los que se coloca el texto, porque en todo caso las primeras preguntas de las conceptualizaciones remiten el que roba qué a quién y en qué circunstancias, porque en estructuras residuales como la nuestra, generalmente el rico roba al rico y el pobre roba al pobre así que si el pobre o el rico no son ladrones la tautología se desmorona, en la otra punta de este ovillo está el qué y en las variedades de qué que se abren, están las diferenciaciones que hay un patrimonio social original que es incuestionables y que, por las trampas que los sujetos inventan con sus constituciones y leyes, ese patrimonios social se convierte paulatinamente en patrimonio privado de las más variadas formas de acuerdo a las maneras con las que juguemos lo tome y traiga que jugamos cuando intercambiamos el único patrimonio propio e irreversible que poseemos, el de la vida, y acá es donde se entre de lleno en esta cuestiones en los ciclos de los sentimientos morales por decirlo de la forma en que lo hubiera dicho el propio Smith, porque si lo que se roba es aquello que alguien se apropio por encima de lo que fueron sus posibilidades de acuerdo a lo que entregó es sí tendrá cien años de perdón, porque en realidad no se trata de un robo sino de una restitución compulsiva porque lo que uno toma de más es porque otro dejó de tomarlo, aunque para explicar esto la doctrina del liberalismo haya inventado también cien explicaciones, si hubiera buena distribución de los ingresos no habría robo o delito es un poco el resumen de otra frase del acervo popular, lo mismo que con la corrupción que generalmente se adjudica a quienes circulan por los sectores públicos cuando es un flagelo muy arraigado entre los más selecto de la delincuencia entrajetada de la rancia textual aristocracia de las sociedad residual que padecemos, si no se entiende esto y la corrupción no se corta desde la raíz la corrupción resistirá el tiempo y las inclemencia, como las cucarachas, igual que el que roba al que sea.





No comments:

Post a Comment