El diez de marzo del setenta y
seis Blanca la peluquera de dijo al carancho que los tiempos no estaban para
andar jodiendo, que ella no sabe leer muy bien pero que con los titulares de
los diarios se da cuenta bien lo que está pasando, que si quieren joder se
pongan y jodan los que tienen que joder esos a los que les encantan los golpes de estado y esos a los
que les encantan las cosas de la política, pero que a ella no la van a joder,
que hace como dos años que está viendo que la gente está como enojada y hay
mucha pelea entre unos y otros, y que además unos tipos del sindicato mezclados
con otros de la municipalidad le habían hecho saber que su gringo su hijito más
grande su gringuito su amor fruto de una pasión descomunal que se le presentó
mezclada con calenturas de niña hace unos años, y de algunos amoríos con
algunos de los peones de la finca donde vivían, al que además de las piernas le
abrió el corazón para que se lo clavara porque la dejó sola con el chico
después que le mintió y le dijo que le iba a meter nada más que la puntita, ,
su chiquito querido que anda como por cuarto año, y le informaron que anda
mezclado con unos zurdos que hacen pelotudeces y los meten a los más
jovencitos, que se tenía que cuidar que lo tenía que cuidar porque podía
pasarle algo, ella le dijo al otro gringo a su vecino, a su vecino amigo de su
marido, que vino con él como viene todos los miércoles como al mediodía después
de cortarse el pelo a la americana, como lo hace siempre todos los miércoles de
los inviernos que son como cinco o seis en el año, a comer las humitas que lo
vuelven loco además del honor que es para ellos que el jefe más importante de
la empresa llegue hasta su humilde casa a comer con ellos que son unos humildes
trabajadores, y le dijo que para ella todo es importante y que no anda con
vueltas en su vida, como fue cuando tomó la decisión de dejar atrás sus
historias de vida licenciosa y de casarse con Tomasito que fue el hombre que
quiso siempre y que fue con ella a las academias a aprender el oficio, gracias
a eso ahora son los dos peluqueros más importantes del ingenio, así que le dijo
que le pide ayuda para que ella pueda vender sus pertenencias y trasladarse a
otro lugar más normal porque en el pueblo la gente es como es la gente en la
caldera del diablo son unos chismosos que además cuando andan asustados como se
asustan cada vez que los montoneros hacen algún atentado, se ponen locos desconocen
hasta las madre que los parió, y que ella no va a arriesgar con su familia
menos con su gringuito porque ella trabajo tiene donde vayan igual que su
marido, porque la gente puede dejar de comprarse ropa pero como comer nunca
dejan de cortarse las quiscas.

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