Después de mucho pero de mucho
tiempo aprendí que en el cine se le llama adaptación del libro, fue algo
parecido lo que ellas hicieron con los cuentos o lo que hace todo el mundo o hacen en todos los rincones del mundo con los cuentos, o tal vez haya sido un karma nuestro pero los
cuentos vinieron así y así los disfrutamos y no tuvimos que contarlos porque
fueron cambiando muchas cosas de ahí en adelante hasta nosotros mismos, o tal
vez fueran las versiones que escuchamos unos días comenzaban y terminaban
rápido sin muchos detalles a pesar que los pedimos porque dispusimos de los
tiempos para escucharlos, otros días los relatos duraban horas enteras algunas
veces sin que lo pidamos duraban tanto que empacados los interferimos con
sonidos muecas muescas burlas, ellas contaron los cuentos como los cuentan
todos por lo menos como nos contaron los cuentos entonces por lo menos a
nosotros así fuimos fueron, cuentos incompletos, cuentos llenos de defectos,
pero llenos también de vida de sorpresas que nos tenían en vilo mientras
escuchamos, llenos de referencias equivocadas mezclados con otras historias,
aunque ese cuento fue es y será un cuento sencillo, diferente a los otros
directo repetido repetitivo, porque fue y es la historia de un gallito viajando
todo el tiempo, caminando por lugares que no importaron ni importan ni
importarán porque es lo de menos ante la historia que es una historia de ganas
de solidaridades de saturaciones puras versiones de un cuento sin inicios sin
finales, muchas otras cuestiones corrían desde el principio de parte de los que
escucharon que fuimos entonces algunos de los estuvimos una y otra vez de las
veces que lo fueron contando, casi siempre en la noches antes de dormirnos pero
eso no fue una deposición que se siguió militarmente algunas siestas de
invierno irrumpía en medio de conversaciones ajenas al cuento, la historia de
este gallito de su porte, del color de sus plumas, de las descripciones
coloridas de la cresta, del color de la cresta, las combinaciones de colores en
su pecho como si fuera un arco iris de plumas que se juntaban siempre por esa
zona, fue es y será el cuadro del viaje que es un viaje que dura lo que duraron
los tiempos de nuestras acunaciones durante esos días para nosotros alucinados
los tiempos de las entradas a los limbos cálidos de los sueños, lo más
importante fue la duración interminable de ese viaje o de esos viajes porque
eso dependió de las energías nuestras aumentadas o reducidas según los días que
tuvimos y también dependió de las habilidades que tuvieron ellas Blanca y
Eufemia para dosificar los accidentes de ese viaje o de esos viajes del gallito
pelao con cada uno de los animalitos que iba encontrando en su camino, un viaje
pocos viajes muchos viajes que a pesar de ser insulsos baladíes insustanciales
ya que el gallito no iba ni venía, no daba para las menores referencias a los
puntos cardinales reales o de sus destinos, se trataba de un gallito comedido
pero boca sucia que en cada estación que hacía como si fuera un vía crucis
propio porque cada parada a pesar de ofrecer su ayuda para el traslado le
significaba un jalón más de sufrimiento de empachos al final de las explosiones
que nos imaginamos el animalito tendría por sus comedimientos, eso de metete en
mi culito tráncate con un palito.

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