Entre cópula y cópula el mariscal
le pregunta y la interpela a su Elisa sobre lo que ahora le interesa después de
los desastres de Humaitá de Lomas Valentinas de Acosta Ñu de la toma de su
querida Asunción, entre cópula y cópula el mariscal se pregunta cuándo cómo
porqué se habrán quebrado los huesos de ese calcificado esqueleto de paraguayos
que había cuando todo empezó y hay ahora cuando todo parece que está
terminando, de cuándo cómo y porqué habrán quedado en qué caminos pendientes
esas uniones esas alineaciones detrás de las banderas de la patria tantas veces
consagradas a la patrona de las mercedes tantas veces consagradas en el club
nacional en tantas rememoraciones, en qué habrán quedado o cómo se habrán
transformado en estas desuniones amorfas en este cúmulo que confunde de
traiciones y lealtades donde nadie confía de nadie donde todos sospechan de
todos, entre cópula y cópula el mariscal le pregunta y la interpela a su Elisa
y entre asombrado y presumido le tira la sugerencia que todo eso no le ha
menguado las ganas, de arrinconarla por los lugares por los que andan aunque
sean cada vez más estrechos por los maulas que cada vez lo acorralan más, que
no se le hayan menguado las ganas de apretarle los pechos y los muslos con la
respiración entrecortada esperando que un oficial interrumpa con nuevas y malas
noticias, ni una buena todas malas se pone locuaz el mariscal entre cópula y
cópula.

No comments:
Post a Comment