Cuando fue la tertulia de gala
por los triunfos en mato groso donde los paraguayos los aplastaron a esos vivos
de los brasileños que revolvieron todas las tranquilidades en el continente ya
la mariscal le dijo a Solano López que a ella le parecía que tenía que darse
tiempo para estas cosas que no le gustan restando un poco de su tiempo de las
cosas que más le gustan como esa de andar cerca de donde se agarran en las
batallas como le gusta a él que es un militar con escuela como muchos de ellos
los de sus edad que estuvieron en escuelas militares francesas o inglesas en
sus épocas de esplendores, ya la ahí la mariscala antes de Lomas Valentinas
antes de las masacres de Acosta Ñu de Villa Rica y de todos esos periplos que
pasan itinerarios sangrientos, le dijo que para ir sabiendo de los traicioneros
no tiene que descuidar de andar con la frecuencia que pueda por las tertulias
que es ahí donde él podrá verles las caras a los traicioneros que no miran de
frente esquivan la mirada y lo evitan como judas evitó a su señor porque
mientras se bailan los minués se juntan leales y traicioneros y que él puede ir
teniendo una idea de quienes los van entregando primero en las misiones
diplomáticas que él mismo se encarga de mandar a todos lados para afirmar el
comercio, ahí antes que en otros lados hasta puede saber de sus pariente que
por celos o cuestiones de tesoros y patrimonios son capaces de sacarse los ojos
como aves carroñeras, ahí antes que en los frentes de combates o en los frentes
de las batallas donde a él le gusta andar porque es para estar ahí lo que él se
ha preparado, ahí siente que está cerca de la patria que defiende pero ahí hay más
leales que traicioneros le repite Elisa, hasta los propios niño que vienen con
su madres a anotarse para defenderlo, ellas le dice muy seguido todas estas
cosas porque las glorias se forjan con traicioneros y leales porque por más que
los hombres parezcan buenos en el fondo son bastantes bestias que además se
destruyen.

No comments:
Post a Comment