Siete meses llevan caminando por
los esteros desérticos, los soldados y seguidores maltrechos pero leales hasta
el final a la causa las propias causas que son las causas de él y de ella de
andar sin provisiones ni uniformes no reposiciones de uniformes descalzos los
milicianos que cubren las guardias los oficiales que quedaron extenuados
enfermos algunos de cólera otros de fiebre amarilla otros de tristeza, después
de Lomas Valentinas de costa Ñú después del desastre que los aliados hicieron
en Asunción, después de la levas repetidas en las campiñas de todos los
paraguayos fuertes y jóvenes después de reclutar niños de edades cada vez
menores y de aprovecharse de las mujeres que a la fuerza van detrás del
glorioso ejército siguiendo a sus guaguas a sus maridos a sus amantes el
mariscal está convencido que su suerte está echada el mariscal está conmovido,
su buena suerte como si fuera un fantasma más de todos los fantasmas que lo
rodean pensando tal vez que él también lo es después de todo ellos todos están
más muertos que vivos, no aparece hace unos años porque su mala suerte anda
como una sombra detrás de él en sus entornos de fantasmas de sombras de los que
fueron alguna vez valientes soldados reclutados, pasaron todos estos años de
contiendas, de hacer ofensivas de quedar a las defensivas de avanzar nuevamente
aniquilando brasileños y hermanos de la aldea y de los otros lugares, de mandar
al degüello a los traicioneros de los oficiales propios y a los propios de la
propia familia la suerte no va más tampoco estuvo muy presente desde hace mucho
tiempo, el mariscal anda deambulando por esas campañas que ya ni reconoce
porque salta de un día para otro a otros lugares para engañar a los que lo
persiguen, los informantes le han dicho hace rato que los otros tienen la orden
de no parar hasta que lo vean muerto y es lo que viene ocurriendo aunque él ya
esté medio muerto si no fuera por la mariscala estaría más muerto todavía
porque ella lo alienta que en algún momento las suertes serán diferentes y
estarán ganando nuevamente.

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