Pages

Thursday, September 12, 2013

Deseos rima prejuicios.


Si tuvieron que hacer cochinadas cosas que además gustaban cosas que venían con cosquilleo y sensaciones placenteras por todo el cuerpo con los hombres que fueron siendo sus vigilantes lo mismo no lo hubieran contado como no contaron siquiera de los momentos en que no hicieron nada, ellas son las que sufrieron y pagaron las deudas de sus maridos traicioneros o leales de acuerdo a quien mire y opine, quién puede decir algo de todo el tiempo que pasaron perdidas ocupadas en otros enseres nada más que cosechar sus alimentos y enjuagar sus escasos ajuares a las orillas del río en los campos donde no pasaron de cautivas acostumbradas a caminar descalzas y a calzar vestidos ordinarios de señoritas ordinarias y no decentes en sus ciudades, nunca terminaron esas mujeres de convencerse que después de todo después de todas las penurias pasadas lograron volver allá de donde fueron ellas de las tierras correntinas de donde las arrancaron los brutos paraguayos solo por sus maridos, nunca se imaginaron esa cuatro mártires que pudieran volver y caminar por la orilla del río más conocido o rezarle a la virgen en la gruta de la merced, pero por allá anduvieron, sufriendo después de sufrir llorando después de llorar convencidas que como les pasó a sus compañeras mejor hubiera sido morir que volver para que todos murmuren por lo que saben por lo que imaginan que es más lo que imaginan que lo que saben, quién le preguntará qué es lo que quieren ellas no sintieron vergüenzas hasta que no las hicieron sentir vergüenzas, qué sabrán esos que se quedaron esos vecinos que cuando los paraguayos recalaron se hicieron los desentendidos en los días que todo indicaba que el mariscal Solano López ganaría los combates y los entreveros con los de la aldea con los brasileños y uruguayos, en esos días que no se supo distinguir amigos de enemigos, aliados de no aliados, paraguayos del resto, nunca terminaron esas mujeres sus propios calvarios, calvarios cuando se fueron calvarios cuando volvieron, que después de todo hubiera sido mejor quedarse donde estuvieron en cautiverios adonde sin nombres fueron las destinadas, que volver a caminar por calles soportando el peso del chisme y la calumnia.


No comments:

Post a Comment