Por cada pedazo de carne o de
cuerpo o de cosa blanda que fue pisando para poder salir de la espesura del
humo negro del fuego que quema trigo y carne humana y gramilla y totoras cerca
de las acequias y los sauces llorones, en el campo grande de Acosta Ñu como a
cuatro o cinco leguas de Asunción tomada por los enemigos ya por las fuerzas
del imperio brasileño ya por esos aldeanos bajo las ordenes de Gaspar Campos
bajo las ordenes de Bartolomé Mitre bajo las ordenes de Domingo Faustino
Sarmiento según las informaciones que llevan y traen los compatriotas comedidos
que como espías buscan que dejen de morir paraguayos, ella no va jugando lejos
están los días cuando corría patapilas con sus amigos del barrio la niña
convertida ahora en una madre de niños de varios padres desconocidos esa joven
ardiente comedida, que va viendo que los poderosos se los matan como quieren a los
hijos sin poder hacer nada más que correr de un lado para otro, como ahora en
este campo sembrado de cuerpitos de mártires anticipados angelitos que seguro
van volando hacia el cielo angelitos que gritan pidiendo por sus madres
mientras los salvajes los mutilan, ella no va jugando pisando las brasas
desparejas de las carnes chamuscadas escapando de las trampas arteras de estos
ensañados que por buscar al mariscal se desquitan con los inocentes, sin poder
mirar para abajo a sus pies allá por donde va pisando para caminar para correr para
poder salir del infierno de ese infierno de ahora, donde esos que se llaman de
la triple alianza que de verdad es cuádruple alianza del aliado que no se ve
que está que es el que ha prestado el dinero para que estos brutos maten
paraguas a mansalva, solo tiene que imaginarse el cielo solo tiene que
imaginarse que además del ángel que deja en este campo hay como seis angelitos
en la casa que si ella no llega no comen, por la humareda María fue derramando
sus lágrimas que fluían de sus ojos como a chorros por la humareda y el dolor
que sentía de no haber ubicado a sus angelito que tiene que haber quedado por
ahí clavado con alguna estaca de las que utilizan estos maulas de los aliados
para sacrificar a los niños porque saben bien que han matado a todos los
hombres más fuertes.

No comments:
Post a Comment