Pages

Monday, May 13, 2013

Visible rima invisible.



Cuando lo supieron todos los indios de la tribu de Fayol y sus alrededores quisieron hablar con él para preguntarle cómo fue que lo lograra de solo zambullirse en el lugar y en el momento justo como andan diciendo los chismosos que él comentó cuando nadie lo ha visto desde el día que se la pasó sacando tesoros de la ciudad invisible, quieren saber cómo fue buceando en la dirección correcta para encontrar ese imperio en el fondo del lago en un día de tormenta de aguas oscurecidas de cómo fue conteniendo la respiración y volviendo a la superficie todas la veces que habrá necesitado para renovar el aire de sus pulmones, todos quieren conocer de la forma que lo logró, en un espacio de unas horas hacerlo, de llegar a la mágica ciudad, de andar merodeando por sus alrededores de determinar tesoros visibles pero invisibles al tacto cuando hay que acarrearlos que para eso fue el cacique y no andar con cosas menores, eso es lo que fue a buscar, fortunas con las formas de monedas acuñadas y coronas y medallas de oro y de plata, de mucho oro de mucha plata, visibles a cualquiera que se anima en una tempestad a lanzarse a la profundidad de ese lago inexpugnable, pero invisible a la codicia contenida en unas manos extendidas y una voluntad de poner esas riquezas a resguardo en los escondites abiertos en las entrañas de la montaña, metrópolis visibles en el empeño emporios invisibles en la apetencia, para que no los viera nadie para que los salvajes sigan creyendo que son tesoros de esos que forman más la imaginación de la vida de los paisanos y de los mercaderes que van y vienen de aldeas que están cercanas, cuando lo supieron los indios sus compañeros sus capitanejos de tantas campañas contra Roca y Sarmiento en lo que ellos llaman desierto pero que son tierras fértiles de las que salen frutos preciosos, y con todos los hostiles que llegaron después del colorado de don Juan Manuel que los quería, que el cacique fue se sumergió a las entrañas de ese vasto espejo del lago con aguas de deshielo, que el cacique fue y en una tarde o menos en una madrugada escondió los tesoros en la montaña por orden de mandinga que es el que los custodia y ninguno de sus dioses que son muchos, quisieron hablar con él y preguntarle de cómo fue que hizo lo que hizo, pero ya él se había ido a buscar a su amigo del museo de ciencias naturales el perito Moreno al mismo lugar donde se suicidó volando mal como si fuera un cóndor un carancho buscando su propia carroña, por la gravedad y por la luz de la elevada y enroscada y visible escalinata de mármol de la moderna y también invisible galería.


No comments:

Post a Comment