Pages

Friday, May 03, 2013

Ilusiones rima uniones.



Los mandamases de Roca los que le hacen los mandados a Roca esos mismos quinta columnas que le andan calentando las orejas a Roca en el desierto desde hace años cuando empezaron con la domesticación de los matacos más rebeldes que lo perros, de esos salvajes que se niegan a entregar las tierras que ellos reparten con los señores de la aldea, se entusiasmaron cuando se cumplieron como dos meses que se había escapado Mariano Rosas y nadie hablaba de su arribo en la toldería de su padre, lo soñaban tirado en medio de monte cubierto de cascarudos herbívoros y zancudos clavando en su cuerpo sus aguijones para chuparle la sangre al muerto, recostado en una mortaja de hojas secas de palmeras secas y él mismo secándose con el viento caliente que corre al ras del piso, se lo imaginaban desgarbado deshidratado a expensas de las bestias nocturnas e inofensivas, los indios traicioneros de lenguas como víboras llegaban comedidos hasta los fortines para confirmar que no llegaba, entonces los amanuenses calculaban que ni allá ni en los fortines la suerte del príncipe perdido estaba echada, ilusiones nomás eran de los mandamases de los que hacen los mandados de Roca de los que le andan calentando las orejas con las tonterías y las mentiras, delirios de siervos vestidos de soldados de la patria de Roca y de su amigo Sarmiento, contabilizando uno menos de los salvajes para la civilización que construyen, delirios porque el mancebo estaba más vivo que muerto en la tribu de los calchaquíes de los hermanos de los valles donde lo hizo llevar su padre para cubrirlo, desde allí con una muerte registrada en los libros de Roca gracias a sus mandamases que aconsejaron dejar en los anales la desaparición de Pangitruz el joven de linaje comenzó su largo ulmanato, Mariano Rosas tuvo su primera muerte.

No comments:

Post a Comment