Como los cuervos revolotean pero
no roban él como ellos desligan no andan quitando por ahí robando por acá lo
que es de los huinca propiamente hacen esos que vienen con los misioneros que
traen ese libro donde tienen escrito lo que ellos mismos saben de los dioses
buenos y malos, esos que vienen el restaurado antes con el zorro ahora por acá y
que toman todo lo que él tiene y tienen a ellos, él anda desligando desligado
como los otros como todos los del malón, no será igual que el otro un guerrero
bravo es un poco más cagón que el otro pero sí igual que el otro ya va para
cuatro antepasados hijos de hijos de los hijos del peleador de Emak, gran
cacique proclamado dios de los pampas, como los cuervos él como ellos dicen que
es mejor pedir que robar, y así van haciendo su vida mientras los huinca vienen
a destrozarlos, esos que vinieron antes y los que vienen ahora en lo que los generales
como era don Juan Manuel de Rosas o ese otro de Urquiza que estaba más lejos, llaman
la campaña del desierto, como los cuervos el como ellos no matan en todo caso
piden que se mueran las bestias que alimentan para no andar mal con los dioses
que vendrán los del sol o de los soles diferentes y los dioses de las noches buenas
y de las noches malas de las buenas y malas cosechas, y los que vienen con el
viento que no se ven pero se escuchan y lucharán mil años los buenos con los
malos, igual a lo que enseñan los curacas cada vez que abren esos libros que
ellos llaman la Biblia, el como ellos
andan en su caso nómades desde que estos majaderos los persiguen y le compran
la gente por unos cuantos regalos que le hacen, lejos de la aldea cerca de la
aldea porque a muchos de ellos les gusta quedarse a vivir en los alrededores, y
saben que vienen que como cualquiera un día, todo acabará como es la vida que
empieza y acaba como es la vida de las tijeretas que ahora están y después no
están y no vienen más estuvieron en un instante como uno está en esta vida y al
otro instante no están más, que hoy andan bailando saltando expulsando los
demonios de los cuerpos y así de golpe uno se paga el corazón se para y se
viene la noche y de pronto ya no se está allá donde se estuvo cabalgando en
pelotas sobre un caballo en pelotas por las extensiones infinitas de la pampa
curtiéndose al sol debajo de las estrellas o de los cielos que como si fueran
toldos se encapota cuando vienen a meter miedo los dioses de los truenos y de
las tormentas, como las tijeretas que andan por ahí que se las ve chillar
felices batiendo sus alas al aire y de golpe rompe el silencio y a la vista no
están más las tijeretas desaparecieron como si se las hubiera tragado la tierra,
para ir por un tiempo a dormir en la panza de la pachamama en una apacheta
hasta que lleguen los dioses buenos y malos que reinarán por mil años en una
batalla des esas sangrientas como son las que hacen los huinca con ellos en la
que quedarán solamente los buenos porque los malos quedarán cocinados en los
fuegos eternos.

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