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Sunday, March 25, 2012

demarcaciones

Demarcaciones. El sargento Alfonso está muy molesto porque ahora tendrá que deponer su actitud con gente que no quiere y con gente con la que no comparte nada salvo esas escaramuzas de hace unos años en San Pedro y en la banda oriental defendiendo lo que estos del cabildo entregan por nada entre los que ofrecen los mejores negocios desde los días y desde los líos que se produjeron en la aldea cuando el corso hizo temblar a varios reyes y dinastías, dicen una cosa y hacen otra dicen y hacen lo que se les da las ganas para cerrar sus negocios dicen hacen y deshacen, está molesto porque él puso la cara desde que se presentaron los primeros problemas desde que lo corrieron a Don Cornelio hasta ahora que está con la vista clavada en esa cuadra en el patio sembrado de heridos cerca de la base del mástil donde está la bandera blanca que mandó a izar para que los otros paren con un ataque que duró apenas unos minutos, qué más podía durar si sus hombres van por casi cinco días sin provisiones y sin esperanzas que sus angustias se vuelvan al menos consuelos si no euforias sino entusiasmos como los que tuvieron que tener para mantenerse como se mantuvieron, al margen de las decisiones de estos que entregan fácilmente la libertad de ellos sino también la libertad de todos en la aldea de las cuarenta mil almas que la componen según lo que dijo en su último informe el auditor de la real audiencia que por ausencia de jefes el continente se quedó viviendo por estos lados, el sargento está muy molesto, y como conoce bien sus reacciones de loco del remate se queda callado y los otros los que lo quieren y los que lo respetan por el rango saben muy bien que tienen que quedarse callados porque él siempre aclara que cuando llega al límite de sus cabales prefiere marcar sus derechos pero también sus potestades, desde la segunda invasión de los ingleses se dio cuenta que son pocos los oficiales que tienen las pelotas bien puestas y que además él tiene que aguantar los infortunios porque de algún lomo tiene que salir el salario para pagar la comida de su hermanito el idiota porque la vieja promiscua le abrió las piernas a su primo hermano, así que ahora espera que lleguen los parlamentarios al cuartel de las temporalidades.

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