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Sunday, February 05, 2012

brutos y refinados

Brutos y refinados. Deliran los sargentos Colares y Acosta, a las dos y pico de la tarde es muy difícil estar de guardia sin posibilidad de siestas cercanas hace unos días que no las duermen porque se armaron los revuelos entre todos esos que tocan melodías distintas aunque la letra es parecida, libertad independencia que las colonias que los reyes de la Hispania de la Britania o de los galos que a diferencia de ellos defienden lo que ellos tienen por acá que además es lo único que tienen pequeñas parcelas de tierra conocidos y familiares y los salarios pagados por los tipos de la real audiencia, de guardia con apenas seis cañones que ni ellos saben si funcionan fusiles desvencijados y provisiones devastadas porque les cortaron las remesas desde el consejo, porque pasan las horas y se van quedando más solos que un guanaco en la puna esa puna que cuentan los del ejército del norte hay cerca de la cordillera donde las batallas son cruentas, con las formas y el protocolo con todas esas cosas deliran, el sol apenas corrido del cenit y una humedad que mata de tantas lluvias y chaparrones de este movido diciembre, porque mucha gente del primer batallón se fue hace como dos días porque no quieren meterse en problemas dejaron directamente el servicio diciendo ya vendrán a buscarnos a nuestras casas cuando tengan problemas ahí se acuerdan de los primeros que se anotaron para pelear cuando vinieron los ingleses los patricios porteños, con ellos con una buena cantidad de soldados se fueron los oficiales y a los que se quedaron ellos mismos los invitaron amablemente a que se retiraran para que en el cabildo sepan bien con quiénes están peleando por estas cuestiones de las trenzas y de las ordenes que dio un leguleyo como el que pusieron de jefe, que ellos se dan cuenta muy bien que esta majadería es un pretexto para pelear por intereses y pesos fuertes especialmente por pesos fuertes que es por lo que se pelea la gente además de pelearse por cosas de polleras, y porque así como a Juan le tocó andar saltando por pastizales y pantanos o lodazales que se van ganando al río, Acosta tuvo una crianza de niño bien porque su madre trabajó en la casa del compositor Blau Parera y Moret allí cose y remienda con otras costureras todo el día, y entonces a los caballos les dice corceles y al sol que parte la tierra Febo, uno bruto y el otro refinado adormecidos y eructando los restos de chanfaina que rasparon de la olla para todos, esperando lo que creen que los otros harán sin sus señales y que estarán esperando también de su parte.

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