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Saturday, February 04, 2012

doctores y soldados

Doctores y soldados. Si sabrá de esperas y de no ser nadie Juan Colares ha esperado toda su vida y ya cumplió los treinta y cinco años y sigue esperando cosas distintas para su vida no sueña demasiado pero no le gusta la idea de pasarse toda la vida entre cuchilleros guerras sangre, que un golpe de suerte le cambie la vida no sabe muy bien qué tipo de golpe pero tal vez sea ganarse unos pesos en la taba para hacer un rancho como la gente porque ahorrar no puede con su sueldo de soldado de sargento de los patricios fue el resultado de la última revuelta, así que el puede esperando la suerte lo mismo que esperar la llegada que los otros anunciaron si no deponen actitudes, que la patria no se hace con egoísmos, es a estos doctores con sus conciliábulos a los que les tiene idea a que resuelvan los problemas que tienen con ellos como si no tuvieran otros problemas le dice Juan a su amigo Domingo que también tiene su opinión con los doctores, son leguleyos que arreglan todo con las palabras y cuando no les sale no hay caso de cambiar la astucia las subordinaciones ni las ordenes como es en los campos de batallas en esos que estuvieron ellos al menos, donde las seguridades y los riesgos están todos ahí a la vista de los que se mueven por ellos, su amigo Domingo Acosta opina igual, y ellos vuelven y seguido sobre esas primeras trifulcas en la chacra de Perdriel de donde salieron juntos y junto a más de mil de ellos que no eran doctores ni tampoco soldados sino simples paisanos para defender la propiedad, las herramientas de las chacras a puro cañonazo y estocadas, la propiedad de los patrones la de los doctores antes que la propia porque para lo demás hay que esperar hasta que por un golpe de suerte llegue a ser oficial mayor como su amigo Domingo lo que ya se demostró en estos últimos cinco años simples soldados y simples ciudadanos que ahora esperan que se cumpla la amenaza de las mismas personas con la que estuvieron codo a codo con ellos, ahora que las cuestiones se tranquilizaron en la hispana y los galos se fueron también los visigodos que ahora volvieron y volvieron lejos por lo menos por ahora parece que han escarmentado y no embromarán por unos meses, le dice Juan a Domingo mientras esperan y le dice si serán traicioneros sabiendo que estuvieron con el pueblo desde la época de Sobremonte y después apoyando a Liniers cuando la bandera de los invasores blasonó sobre la fortaleza, y después apoyando a los de la Junta y después a los de la otra Junta para que al final terminen atacándolos los propios compatriotas, si sabrá de esperas Juan Colares que se pasó esperando toda su vida para caer en esto en lo mismo que lo metieron como a Cornelio Saavedra y a Pueyrredón que estaban entre ellos y que además de tener un poco más de dinero que ellos eran como iguales y así los ayudaban.

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