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Wednesday, November 09, 2011

visitas higiénicas y visitas guiadas

Visitas higiénicas y visitas guiadas.
El tordo es un toro que funciona en cualquier foro los cuatro días de la semana, lo que le pidan las veces que le pidan si lo dejan descansar un poquito cuarenta años no son poca cosa, cuando lo vienen a visitar la oficial y la que no es oficial que es la que él más quiere porque al final la profesora de literatura le entregó todo a cambio de nada, el corazón la vida los cuidados las viandas que le trae y una virginidad que conservó veintinueve años y una lealtad a prueba de todo que se las renueva a cada rato mientras le cuenta de las narraciones del Arcipreste de Hita y de lo que le parece caliente de las mil y una noches, no hay forma ni persona que pudiera sacarle apenas una seña de esos amores prohibidos que ahora se resuelven entre cuatro paredes de una habitación de paredes descascaradas que deprimen pero que parecen ardientes cuando la mina empieza con las manos y la boca y todos los jueguitos que sabe hacer, y las historias maravillosas de Alí Babá o de Simbad que vienen mejor en los minutos que disponen para unos mates cebados le dice él cuando la nota muy conservadora y no va a los bifes que a él le interesan, el la mira embelesado y le penetra con sus dedos acariciándola en esa cabellera negra y espesa que parece una llamarada cuando está encendida ya cada frote de sus dedos parece encenderla más y se somete y es obediente, no como la otra que viene y se abre de gambas como si fuera una obligación, y le dice de las cosas que le faltan y de dónde saca plata para pagar los gastos y ahora los abogados, el tordo es un toro que funciona en cualquier foro, y él a propósito y aunque les falten las ganas se la pone porque la mina le falló un par de veces y esas son cosas que no se olvidan así hayan sido cuando eran estudiantes de medicina y no estaban casados, aunque a veces él se siente más cuando se queda solo porque queda con cargo de conciencia porque al final es la madre de sus hijos y lo que le pide la bruja lo hace sabiendo y todo que están siendo observados por esta manga de vagos y curiosos que son los milicos que andan en el operativo independencia, y que cuando vienen de afuera se tiran con las minas y a los tipos le piden unas monedas mientras los guían por los pasillos del penal como si se trataran de visitas de turistas que vienen por venir nomás.

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