Pages

Friday, June 17, 2011

el discurso en el oscurantismo

El discurso de PJP, cuatro
(Se apagan las luces vuelve la oscuridad en el ángulo del que habla, se encienden las luces en otro ángulo hay dos niños con corte americano de los años sesenta en primer plano dos niñeras que los cuidan y sombras a trasluz de un telón con una situación de carnaval en un pueblo cualquiera, se escuchan ruidos de un anunciador mezclados de a ratos con una tarantela quizás una zamba, tambores, continúa la misma voz en off)
Veo dos niños disfrazados en forma impecable de cawboys, de ocho y seis años divertidos pero lejos del escenario en el que se encuentran, veo dos niños limpios felices abstraídos de esas situaciones, en su mundos, veo dos niños cuidados por dos mujeres Blanca y Eufemia, dos mujeres que deben haber sido jóvenes aunque no recuerdo sus edades porque mi visión es un sueño lejano, muy lejano, veo a los niños y a las niñeras entretenidas, veo oposiciones en los disfraces hay disfraces de americanos de indios americanos y de indios norteamericanos hay una mezcla de disfrazados de indígenas y de disfrazados diferentes, hay disfrazados de médicos y enfermeras, que no distingo porque no se nada de ellos y tampoco ellos parecen estar de un lado o del otro, de cada uno porque para mí quedaron como la escenografías de aquel momento, veo diferencias veo analogías, coherencia que no entiendo muy bien porque parecen incoherencias ahora que pasaron los años, pero que están allí radicadas en ese lugar tan al norte de un país que no quiero nombrar y que por esa altura está como apretado por Chile y por Bolivia y en alguna parte hasta por Brasil, a esa hora del atardecer caliente de un muy caliente día de un verano caliente y húmedo de mil novecientos sesenta.
Blanca – a los niños les dieron los premios, infantil, disfraces sueltos, los señores estarán contentos.
Eufemia – ella más que él porque él parece que él anda en otras cosas, se pondrán muy contentos si dejaron de discutir porque últimamente lo están haciendo muy seguido.
Blanca – es que parece que al pícaro del señor se le escapó algo cuando conversaban que lo pescó la señora en una trampa, y eso es muy grave aunque no creo que por eso se separen, quieren tanto a los niños.
Eufemia – bastante teniendo en cuenta estos hermosos disfraces que les compraron, pelean todo el día pero cuando se tratan de cosas de los niños, aunque él más que ella, que más que pícaro es un infiel de mierda, de lo que no tienen la culpa estos dos angelitos, ellos se ven como distraídos pero están hermosos y disfrutarán de los juguetes que les dieron como premio.
Blanca – será un mal marido tal vez pero es un buen padre, y él gritaba mucho cuando salimos me parece que así gritan los tipos cuando los pescan en una.
Eufemia – pero no es muy buen tipo el señor, no creo que se pueda ser un buen padre y un mal marido, aunque en muchos matrimonios pasa lo mismo, aunque se cuiden las apariencias.
Blanca – pero no creo que sea malo porque tuvo una infidelidad con ella, una por lo que sabemos ya seguramente lo perdonará, pero porque ella se queda callada porque se ve que le importa el qué dirán, no tiene derecho en lastimarla, que también es buena la señora.
Eufemia – al final en qué quedamos, es bueno o malo.
Blanca – yo opino que es un tipo bueno que cometió un error.
Eufemia – yo pienso que es un mal tipo, pero hoy nadie condena a un tipo que mete los cuernos a su mujer, es como al revés al hombre le otorga privilegios y prestigios y por lo mismo la mujer es una puta.
(Voz en off nuevamente)
Veo a esos dos niños allá lejos en los años cuidados por esas dos buenas mujeres, abstraídos del carnaval y de sus problemas, veo dos carteles gigantes anunciando las películas del domingo, Drácula y La gata sobre el tejado de zinc en la rotonda del almacén grande que entonces se utilizaba para que los disfrazados terminaran con los detalles y pudieran ingresar a la avenida por donde transcurrían los corsos, y la avenida por donde se paseaban supongo como se paseaban las personas las infidelidades que supongo eran las mismas de siempre pero con menos propaganda, en el mismo escenario aquel de que un hombre cuanto más infiel es más el reconocimiento social que tiene y la mujer por una infidelidad es un puta de punta a punta así que en las subsiguientes si quiere continuar tendrá la misma denominación, y la misma calificación, veo gente que camina por todos lados, murgas con disfraces de todos los tipos, los desordenados, veo el bulevar por donde bajan y suben personas todo el tiempo, las oficinas de la empresa en una punta en la otra punta el hospital el único hospital de todo el pueblo.

No comments:

Post a Comment