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Tuesday, May 03, 2011

trago largo euforia corta - III -

Trago largo – III –
Desde el aguante a la cima tres kilómetros, desde la cima a pekas dos kilómetros, de pekas a metrópolis diez kilómetros, todos son puntos de su conocido itinerario de la noche, de ir y de volver por el contorno de una elipse como la que marca la tierra alrededor de vaya a saber qué planetas, dando vueltas a su luna o a sus propias lunas a sus planetas, mientras anda recuerda sus lagunas las partes de la materias no estudiadas no leídas ni rendidas hasta que lo expulsaron del último colegio de todas las expulsiones que el man viene sufriendo como si fuera el único, el único en el recorrido vertiginoso hasta las tres de la mañana o hasta las cuatro o hasta la hora que se necesite que él necesite o necesiten los que se prenden en la joda, en el camino increíble en medio de las luces novedosas con diferentes efectos, de humos de cintas y de serpentinas desprendiéndose de todos lados de arriba de debajo de los costados, papeles y papel picado por las pistas en las paredes, en el techo en el piso de diferentes niveles.
Mirando, marcando mientras se toma el trago largo, un poco más o un poco menos haciendo eco al sabio consejo del viejo versero, no tan versado y partidario del haz lo que yo digo y no lo que yo hago, ese viejo que no duerme hasta que el niño vuelve, el mismo viejo que dijo hay que ser prudente mientras se esté al volante, o al manubrio de un vehículo cualquiera, toda un arma en manos de un borracho, bajando como se pueda el contenido de alcohol en sangre también porque es la forma de estar preparado para lo que viene, evitando el positivo en el dopaje por las dudas, es decir mantenerse lúcido para la parte más interesantes de los laberintos de las calles de la ciudad, disfrutando de sus particularidades de sus adornos peculiares, disfrutando de los laberintos dentro de cada boliche, pasillos o rescoldos donde se rasca sin problemas en cada uno de los boliches frecuentados, para estar preparado para el enganche, para la pesca o el levante.
Depende un poco de quien lo recuerde en medio del ruido y de ese trajinar entre apretadas masas anónimas y gente, mucha gente por todos lados.
La parte sobresaliente, la que marca la menor o mayor duración de la gesta, así sea invierno verano otoño o primavera eso es lo de menos, solamente la categoría de la musa determina la categoría, la calidad de la fortaleza que en cada caso se requiere, en el proceso posterior a los cumplidos después de los chamuyos, la cantidad la calidad la cualidad de las comilonas magras y baratas antes de las bataholas, desbandes desmesurados y caros antes o después de las farras, los artificios libidinosos o sexuales, las decisiones sobre menores o mayores gastos, o inversiones según se vea en cada instancia de esos vertiginosos recorridos, los parámetros con los que se miden las efectividades, los enviones las frenadas las quimeras, lo quimérico de toda la velada, el rango de la mina y el conchabe aportan la unidad de medida con la que se estiman los resultados de la función, y antes los instrumentos necesarios las estrategias, los costos y los beneficios, todo lo que figura en el inventario en la codificación del campeón y de sus allegados, siempre en la exageración en los desbordes, en las alabanzas que se prodigan en las loas que se hacen mutuamente, los cumplidos, las chanzas que reciben él o los suyos, sus patovicas sus trolas sus súbditos.
Atisbó dificultades y se avispó en la madrugada, en el alba que apunta en el horizonte reducido de las claraboyas elevadas del boliche, en el firmamento reducido que se proyecta desde las pequeñas ventanas con vidrios de colores del claustro de pecadores, arenas pecaminosas, el asunto no viene como otras veces de bueno, cuando llega le señalan sus cercanos, su corte propia con algunos que son obsecuentes y reverentes, pero él en su interior sabe que no viene diferente al regular con soda de esas otras y de esas últimas veces después de los treinta, el monarca guarda algunos secretos que no transmite a los de su plebe le dice al del espejo cuando se pone triste.

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