Pages

Friday, April 29, 2011

cajas y cajas - IV -

Planta de ají flor de alelí pongan la guita que ya me vua í – IV
Eso que no se deja nunca de buscar aunque no se sepa bien lo que es conductor, pastor involuntario cualquiera sea la época, que no se cambia para nada en el mundo menos por las porquerías por las sugerencias de los demás, el centro de gravedad de la carne nueva cacique, sin olores desagradables que se perciban o que turben jefe, rey y guía de todos lo que la vieron a ella en la noche tratar con el mandinga, que le habrá dicho que si esto es lo que quería ahí lo tenía, pero que se deje de embromar que no ande molestando a nadie nunca más pero a nadie en serio, como lo contaron antaño los sabios que al final son los más viejos y como lo detallaron los otros sabios que también fueron otros viejos porque los jóvenes están para otras cosas como para andar pensando y aconsejando y transmitiendo costumbres y mañas, otros sabios y otros coetáneos, y lo contaron todos los que debieron decirlo, de los que deben decir narrando, sabios y después de todos no sabios que conozcan los secretos que eso es hacerse viejo, habrán contado que lo último que se vio fue su cuerpo, mitad tierra mitad carne y sangre, con dos pañuelos envueltos en sus manos regordetas o hinchadas y sucias, un pañuelo rojo y otro negro, varios días después del solsticio del estío cuando el sol se pone en esta parte de la tierra y comienza la primera de las jornadas, cuando el pueblo se adueña de cales y veredas, y de todo lo que puede o lo que encuentra en agradecimiento al rey momo, el de la risa y el de la burla, y el del empacho y el del embarazo de la vírgenes inocentes que caen en manos de los endiablados porque se anda metiendo en todo.
Y el de la gayola al final de cuentas, que si bien viene selecciona y aprovecha y se raja, es tan benévolo por otro lado, tan indulgente tan considerado cuando quiere conseguir algo, que permite que la diversión para todos sea de seis días y seis noches.
Seis, dijo seis, interesantes millones que ya se verá en qué se utilizan, mientras tanto se duerme en la tibieza de la pobreza y encima de la pulcritud de los pobres pero honrados y orlados Hipólito alcohólico, vivo de todos los vivos, vos sos un avivado como le encantaba cargarlo su abuelo, ese viejo achacoso y malhumorado que ya se murió.
Negar o insistir con él no es lealtad, decir que sí es traición, a quién o quiénes, que no se sabe bien porqué andan disfrazados por ahí con plumas, lentejuelas y cristales pintados y coloridos, y flecos, pertrechados con hachas y lanzas y cuernos, como tienen los que los tienen y los que de buenos que son nomás se los aguantan.
Entender uno que una única vez está bien, que dos pueden ser y tres si son salteadas y seis que son una gansada y una agachada, y la mitad de un año si se lo cuenta por los meses, porque si es por los días son trescientos sesenta y cinco que es uno menos que seis, dijo seis como los millones que mencionó el de la lengua fácil, como al pasar y al que se escuchó, también como al pasar pero con la atención correspondiente a los negocios, y propios negocios, ése es el asunto y no equivocarse por aquí confundiendo la excepción con el cambio de costumbres, lo de una sola vez con lo de siempre, lo de aceptar quedarse con el vuelto, con doblegarse atenta y eternamente para la posteridad, y todos los hombres que quieran habitar donde dice el mismo preámbulo, de esa constitución que aplican los jueces injustos, jueces que a veces los tienen en cuento y a veces no los tienen en cuenta que otras veces los ignoran.
Ya se verán, para cuando se caigan por allá al cielo o adónde fuera, pero mientras tanto, en las demasiadas y repetidas y únicas veces está el problema, medio doblao, de imponer una rutina nueva, por un viraje como el de uno, trastabillao, como quien no sabe adónde ha de parar, así lo pescó la mañana mal parado, así lo pescó la mañana del viernes, somnoliento y hablador de inconsistencias, o de la forma que a nadie pero a nadie le importa.

No comments:

Post a Comment