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Tuesday, March 15, 2011

no todos somos impresentables aunque algunos seamos menos presentables que otros

Despegando de renacimientos de nacionalismos tardíos en el país de algunos ciegos y otros que no queremos ver precisamente lo que ellos quieren ver, quiénes se creerán que son si nunca han transpuesto las fronteras de la avenida general paz entonces no tienen derechos a faltarle el respeto a quienes viven en los dos millones setecientos ochenta doscientos mil kilómetros cuadrados restantes que no pertenecen a la ciudad de donde no salen si no es para ir adonde son unos anónimos que es lo que ellos mismos llaman el mundo desarrollado, está bien que ellos no te den ni cinco de bola que como hacen siempre que se otorguen diplomas y que se autocalifiquen personalmente y entre ellos que A diga qué bueno que es B y que B que es amigo y compinche de A lo alabe ante otros ante auditorios amigables en congresos amigables selectos por ellos mismos está bien que los editores publiquen sus escritos impresentables que algunas veces presentan entre ellos mismos como obras universales está bien que sufridos y confundidos alumnos piensen que ellos son la flor y nata del pensamiento nacional y aún popular, lo que no está bien es que te falten tanto el respeto y quieran colonizarte como nos colonizaron hace quinientos años los adelantados que por acá anduvieron y que encima pretendan que con tamaño despropósito quieran que uno ponga cara de que los entiende y los sigue en sus delirios que a veces internacionalizan como ahora con el autor de la fiesta del chivo, el último bufón don Juan Martín Martín versión siglo veintiuno no representa a nadie tal vez para ser objetivos represente a una docena de enfermos parecidos tal vez a unas cuantas docenas de los cuarenta millones que somos gordo y desocupado como andará para expresar tanto resentimiento tanto fanatismo escindidos de aquel al que han podado la figura frondosa de la propia necedad de reconquista obediente quijote de amos que se encuentra en la rosada y pagan el sueldo de miserables sin pueblos porque él como ellos trabajan para el solaz del amo solamente sin la libertad que pregonan, cancerbero de la biblioteca nacional de decorado sencillo pero de gran aspecto de la decadencia nacional justamente en tiempos de florecimientos de nacionalismos tardíos porque en ningún lugar del mundo son tan complicados, ni tan apoltronados en tapicerías de color púrpura y blanco en las paredes, muebles antiguos, un hermoso reloj de carey, vasos de Sevres en los rincones, arañas y candelabros de bujías, dos o tres candeles de estilo, replegados sillones de madera esculpida, las puertas acolchadas y sus espesas cortinas, precauciones minuciosas contra el viento y el ruido exterior para procesar el veneno que tienen después de años de frustraciones personales y de venenos internos para confeccionar el discurso para la gilada expectante sin el artificio y el maquillaje que le había dado la ilusión de la multitud intolerante, el mismo guasón que escribió una carta abierta que en este caso es el elemento con el cual los bufones envían sus señales a los lejanos amos esclavos también pero devenidos en patrones de estancia gracias a la apropiación ilegal a la acumulación desenfrenada carta abierta que seguro que copiaron y les sirve para darle el toque popular a sus proclamaciones de gordos escaldados, él en particular aplastado por el peso de una misión supuestamente trascendental que no ha podido llevar por exigüidad de músculos y estrechez de cabeza hay que dejarlo con su digestión y con el otro gordo ignoto y famoso que le hace de eco el de escritos imprudentes que a la vez se van congratulando con los otros bufones similares, Juan de Calabazas bufón mayor de un reino de un castillo de naipes apilados en el país de los ciegos donde el tuerto ya fue rey o en todo caso donde el bizco pretende ver lo que no puede por su estrabismo pero que juntos pretenden que los demás veamos en particular los que queremos estar despegados, en cada una de las convenciones que hacen para probar sus popularidades que no tienen porque son popularidades justamente nacionales intrascendentes, el bufón de Calabacilla con el Capadoxo que anda repitiendo sí, claro, de hecho, en la novela hay cosas tremendamente divertidas, porque cuando Heidegger en la Introducción a la metafísica habla de las dos tenazas, ¿no habrán leído de una mala traducción y fueran dos hojas de una misma tenaza?, de Estados Unidos y de Rusia, está hablando de la tercera posición, entonces acá Dieter Müller está riéndose: hay un tipo que se encuentra con un nacionalista argentino que le dice que Perón no es nazi sino que Hitler fue peronista, que la tercera posición verdaderamente la inventó Perón, dice, y es notable que en los 70 había muchos tipos de Guardia de Hierro que llegaban al peronismo desde Heidegger, desde la Introducción a la metafísica, de esos pasajes de las tenazas entre el imperio de occidente, mercantilista, y la masificacion soviética, si vos empezás a sumar peronismo más Nietzsche más Heidegger, es relativamente sencillo deducir quiénes son, los gordos se rascan y espantan las moscas que sobrevuelan porque se fundió el equipo de aire y los ascensores no funcionan y los empleados se chorean libros también incunables de la pieza sencillamente amueblada que recibe la luz de dos ventanales al sud, algunos sofás de caoba con respaldar y asientos de damasco, una docena de sillas de igual estilo y una mesa redonda del frío ajuar oficial en esa mole de cemento que dejó de ser la biblioteca nacional para pasar a coto de caza de sindicalistas corruptos, ellos estarán tranquilos los demás debemos despegar de este renacimiento de ese nacionalismo tardío, por lo menos yo que vivo en los mismos kilómetros cuadrados que ellos quiero hacerlo, quiénes se creerán que son si nunca han transpuesto las fronteras de la avenida general paz entonces no tienen derechos a faltarle el respeto a quienes viven en los dos millones setecientos ochenta doscientos mil kilómetros cuadrados restantes que no pertenecen a la ciudad de donde no salen si no es para ir adonde son unos anónimos que es lo que se llama el mundo desarrollado, o a mí que a esta altura estoy harto de la falta de respeto de políticos y periodistas intelectuales autoproclamados representantes de círculos cerrados y corporativos que permanentemente menoscaban nuestra dignidad intelectual, de cualquier manera nunca seremos como ellos.

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