Pages

Saturday, January 29, 2011

orfandades de cronopios huérfanos que no se reconocen ni ahí de huérfanos

Orfandades de cronopios huérfanos que no se reconocen ni ahí de huérfanos quizás porque algunos quieren ser famas, hemos nacido y crecido huérfanos de varias cosas y hemos mantenido a lo largo de nuestra historia orfandades que no son las que nos vienen de las personas, y en algunos casos son peores porque especialmente las que derivan de la ausencia de quienes nos preceden cuando ellos parten o si partieron cuando tenemos conciencia se cierra un círculo natural que a lo mejor aceptamos a regañadientes porque entendemos como parte de las evoluciones originales, pero estas orfandades que mencionamos que si fueran materia serían parte de nuestro ADN, son distintas a esas otras porque por muy profundas que son nuestras angustias con tenerlas y exaltarlas no perjudicamos a nadie, pero con estas otras desgracias además de vernos afectados afectamos al mismo tiempo a quienes caminan por nuestros entornos y lo más grave no solamente a los que están más cerca que ineludiblemente no les queda otra que hacernos de soportes directos, sino a los más diversos individuos de los ambientes y contornos más variados que incluyen a las más diversas personas y prójimos, se trata de orfandades que además están tan dentro de nuestra genética social que no se resuelven nunca y continúan activas de generación a generación y la prueba es que si esto así no fuera no seríamos lo que andamos diciendo que somos como si siendo fuera lo mejor de serlo, son orfandades que tienen que ver con todos esos accidentes en los que nos sale del alma aquello del haz lo que yo diga y no lo que yo haga, este es un caso este déficit que por acá tenemos con esos desamparos que para nosotros el más crucial de todos cierra en una sola palabra y sin prolegómenos, sin fábulas que la den a entender que la expliquen como se acostumbra como si las pobres bestias alguna vez se comportaran con las bajezas que nosotros tenemos como para utilizarlas de ejemplo, digamos que este primer desamparo tiene que ver con esa inclinación incurable a transgredir a calificar como verde al rojo a transformar lo malo en bueno a decir nublado al cielo despejado rápido a lo lento o trabajo al ocio, digamos que tienen que ver con ese torcimiento condenado a intransigir a no conformarse cuando el otro gana a no confortarlo cuando el otro pierde a no callar cuando nos hablan y a no hablar cuando nos callan, que tienen que ver con mentir afirmando que el blanco es negro que lo lesivo es permitido que la proscripción es libertad, que tienen que ver con justificar diciendo después cuando es antes y antes cuando es después, que tienen que ver con disimular mirando al norte cuando es en el sur apuntando al este cuando hay que ir para el oeste hablando de grises cuando es blanco o negro, que tienen que ver con manipular obligando que diga lo que queremos que se diga y no lo que quiere decir el que dice, olvidando lo que hay que recordar acordándose de lo que hay que olvidar permitiendo al que no pidió permiso limitando al que pidió el consentimiento, mixturas con un solo corolario que es obrar en consecuencia que el efecto de nuestras actitudes sean exactamente la consecuencia de las causas más nobles aunque eso signifique un esfuerzo y no de otra causa como es habitual que las inventemos, entre otros faltantes carecemos de autenticidad, una palabra que resume unas cuantas y además ejercitamos con una mala memoria muy pésima, en suma no nos caracteriza lo auténtico que en el lugar de donde vengo es el antónimo de mutulito, y como si esto fuera poco nos remata la soberbia.

No comments:

Post a Comment