Frases hechas. A rey muerto rey
puesto. Lo que se ve que funcionaba en algún momento para las monarquías
funciona también en distintas situaciones de la vida común, algo parecido a eso
que si el que te dije se va a Sevilla pierde su silla, pero más abarcador
porque en este caso se trata de la sustitución de un poder concedido sobre otro
que automáticamente pasa a ser cuando el otro cede por el motivo que sea,
muerte el rey viva el rey, lo expresan algunos, aplicable a muchas circunstancias
aunque haya resistencia de los actores damnificados a reconocerlo en medio de
las rutinas o los caos, como en todos los aspectos de la vida cuando se cumplen
los tiempos se cumplen, mucho más allá de las apreciaciones que se hagan o se
puedan hacer sobre méritos o condiciones de los que tienen que correrse para
que se acomoden los que vienen, mucho más en los méritos o condiciones de las
intimidades donde se juegan factores o intereses no solamente más inconmensurables
sino infinitamente más complejos que no se llegan a entender con criterios
objetivos, en esas situaciones de cuernos o infidelidades por decirlo en
términos más elegantes, en donde uno de los miembros de una pareja lo revienta
al otro por distintos motivos que no vienen ahora al caso, y entroniza a uno
quitándole el cetro a otro.

No comments:
Post a Comment