Unos días antes de nochebuena todos en la casa
se ponían como locos para salir de compras a buscar no solamente los regalos
que darían a los otros entre parientes y amigos sino también anotaban los
presentes los obsequios propios y para otros en hojas que arrancaban de los
cuadernos de la escuela en un año más que terminaba, y hacían listas de cosas
que necesitaban nuevas o para reponerlas con las compras que programaban en
paseos por las ferias de los bolivianos y las tiendas más importantes como la
casa blanca o el porvenir que traían los últimos gritos de la moda en ropas y
calzados para caballeros y damas pero donde sacaban un ojo de la cara a
cualquiera, a nadie en la casa se le ocurrían los cálculos de sumas y restas
entre los gastos que todos esos chirimbolos significaban y los dineros
disponibles para comprarlos en escaparates de tiendas donde vendedores careros codiciosos
y abusos remarcaban mientras daban explicaciones de morondanga por los curros
de las remarcaciones de precios que hacían a hurtadillas de los inspectores
municipales que cuando los descubrían se hacían los distraídos y hacían también
sus cálculos entre las coimas y los gastos burocráticos que demandaban los
trámites para que esos inescrupulosos comerciantes pudieran estar blanqueados
en rentas, unos días antes de nochebuena en la casa los movimientos se
aceleraban en los gastos para preparar los platos especiales comprar los
turrones y los chocolates y los confites que después quedaban en algún lugar de
las alacenas o en algún rincón de las heladeras por todo el año, a nadie se le
ocurría que todos esas vituallas esos barriles sin fondos estaban en una o
cuando mucho en las dos billeteras de la casa que podían tenerlos que eran los
de papá y mamá que se entusiasmaban igualmente con ese espíritu de la navidad
que les entraba por comprar a mansalva cuando otros, no muy lejos en las calles
desiertas, por esos días con el mismo espíritu se conformaban con las sobras
opulentas que quedaban en los tachos de la basura en las mañanas de la navidad
que despuntara.

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