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Friday, July 03, 2015

Rumores rima humores.





Cuando había para andar con tensiones estaban malhumorados y nerviosos hasta que las cosas que los molestaban se resolvían de la misma manera que se armaban con los chismes circulando y los titulares de los diarios que les marcaban el ritmo de sus vidas de infelices trabajadores ni siquiera la otra letra chiquita de la noticias les importaba eran simplemente las novedades en letras grandes, cuando había motivos de algarabías era porque las novedades venían mejor de lo esperado y entonces se reunían para festejar en asados y comilonas, ansiosos esperaban como no esperaban a sus propias mujeres con todas las paciencias del mundo en las salidas de compra porque ellas se quedaban a charlar con las conocidas y ellos tenían que hacer las amansadoras con los carritos del supermercados, ansiosos esperaban y cuando llegaban los días corrían a buscarlos que llegaban al ingenio una vez cada tres días para leer las noticias de la política que era al final lo mismo que sus destinos para los próximos días como si fuera el horóscopo que además se resumía en cuatro renglones al final de las publicaciones todos con cuestiones de amor o del dinero ahí sí todo buenas nuevas fuera el signo que fuera, competían para llegarse hasta la terminal del colectivos donde pregonazo en pedo y tirado en un banco de cemento los esperaba con las ediciones atrasadas de los periódicos que el Balut que pasaba a caimancito dejaba en el horario de las cinco de las mañanas, competían para ver quién llegaba más pronto donde el otro los esperaba en esos días de reparto para llevarse a sus casas esos diarios y leer los ocho o diez titulares que les cantaban los próximos días meses y había veces hasta los años de sus destinos, como si los editores supieran lo que ellos esperaban los que querían escuchar lo que cubría sus fobias sus simpatías sus iras ahí venían las noticias ciñendo los defectos de los presidentes en funciones justificado las intervenciones militares porque para eso estaba el ejército para velar por los intereses del pueblo, las novedades de afuera que por siempre fueron las  novedades de los yanquis, y las tiras de Isidoro Cañones en las contratapas, ansiosos esperaban porque esas novedades disparaban los que sucedía con sus vidas para adelante, eran profecías que dejaban a los periodistas como si fueran prestidigitadores o magos que adelantaban el futuro, volteando gobiernos que levantaban con ríos de tinta y con infinitos renglones lo mismo que después gastaban justificando las deposiciones bajándolos de los pedestales donde estuvieran, ellos esperaban esas noticias como a veces las adelantaban cuando algún chismoso de los muchos que llegaban al pueblo traía las novedades, antes que llegaran los colectivos que pasaban hasta yuto.





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