Y entonces, hermano, iremos allá de nuevo a ese lugar con esos cielos
despejados que inventamos, sin nubarrones amenazantes sin rayos sin tormentas, durante
las tardes apacibles que pasamos teniendo mucho de nada, como magos sacando
todo de lo poco que tuvimos en mano, a ese lugar que era nuestro lugar en el
mundo por esos días, volveremos a ese rincón del fondo de casa de esa casa
larga como un chorizo que recorrimos cuando niños, allá donde papá nos hacía
poner la arena que encargaba no se donde para que no anduviéramos metiéndonos
en las cosas de ellos que eran cosas de mayores, esa arena blanca, dorada,
filtrada, que nos dejaban en un rincón de ese patio apilada en la descarga del
camión de acarreo, volveremos allá donde pasamos tardes, y las mañanas también
de los fines de semana o de los días que daban feriados, días enteros
embadurnados de barro de esa masa que sacábamos mojándola esa misma arena con
agua para armar y desarmar los caminos sinuosos y las cuevas que armamos y
desarmamos infinidad de veces, montañas en escalas pequeñas, serranías del
tamaño de nuestras pequeñas manos para que pasaran los autitos y los soldaditos
de plomo y de plástico que nos dejaban más que otros papá Noel y los reyes
magos en los cambios de año, iremos allá a buscar los camioncitos los volquetes
los juguetes que habrán quedado tapados con esa tierra donde se nos pasaron las
histerias cuando venían, y más que otras cosas las historias que fuimos
escribiendo mientras nos conocimos y nos desconocimos muchas veces, a las piñas
o a los tironeos para que Blanca o Eufemia nos separaran, volveremos allá
hermano, libres ya de nuestras historias que siguieron, que no fueron muy
diferentes acá donde callamos ante las cosas que nos hicieron más las que
dejamos de hacer teniendo poco de mucho, después de haber desperdiciado a favor
de mujeres pretensiosas, porque habremos
preferido quedarnos allá que era más confortable que acá, en estos maremotos
donde todos se pelean por el mango, y entonces, estaremos de nuevo juntos
correteando, despreocupados sonrientes, como anduvimos antes de andar jugando en
lo infiernos con esos amargados que no juegan, esos que apenas pueden se olvidan
del niño que llevan adentro, y entonces hermano, iremos allá donde nosotros
mismos fuimos niños, y felices.


Muy emocionante. Quien está en la foto?me encanto
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