Ojos que no ven corazón que no
quiebra recuerda esa parte del Quijote, claro y oscuro prefiere lo primero a lo
segundo por lo menos en esta lucha que libra con ella, sutil, imperceptible,
caballeresca, él se acostumbró desde sus épocas en Murcia a no hacer historia
con estos menesteres que son de señoritas de salón antes que de hombres de
armas, si después de todo las meretrices tienen derechos de acostarse con quien
les de las ganas y no es para andar sollozando si uno se encariña con ellas o
ellas le ponen empeño a lo que retribuyen de los pagos, él por su cuenta arma
estas asociaciones para no retarla a Mercedes lo que le interesa para no
meterse en líos con de Escalada, ojos que no ven corazón que no quiebra y él no
va a andar quebrándose y si lo ve, para algo es el capitán general que dispone
del destino de sus subordinados el que revisa las levas confirma las altas y
bajas las degradaciones las gradaciones, bastante es lo que tiene que poner de
voluntad con las dificultades que le trae armar el ejército de los andes sin
ayuda del directorio en la aldea como para andar ocupándose de cosas menores
que al final no le llegan, como muchos de los que andan con lo mismo está
convencido que es el último en enterarse, meter oscuridad en las oscuridades
cuando piensa todo lo contrario cuando organiza sus ataques y arma sus despliegues
en los campos de las batallas la claridad es lo que interesa igual que en las
intrigas de la zapa aunque parezcan desordenadas y desarregladas tienen los ordenamientos
puestos por él mismo que lo ve más que claro, así que si los milicianos o los
oficiales que se animan a meterse con esos propósitos que lo perjudican porque
a nadie le gusta que lo anden coronando, los manda a castigar o les cambia las
rondas para que no le anden recordando que está casado con una niña caprichosa
y que encima tiene una hija que él espera que no saque las mismas mañas que
tiene la madre de andar floreándose por ahí con el primer padrillo presentable
que se presenta, no hay además mejor consuelo para un cornudo que andar metiendo
los cuernos por eso en las noches de tertulias descubre sus dotes de bailarín
puntilloso y también hace lo que quiere con las patricias mendocinas o no que
por lo menos algunas estarán haciendo lo mismo que Remedios le hace a él, los
cuernos curan los cuernos y estas son cosas menores a lo que es andar por la
américa.

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