La almorranas lo hacen sentir que
tiene roto el culo de tanto cabalgar en las campañas el reuma le recuerda los
fríos inclementes de la cordillera la montura rozando la entrepierna y las neuralgias que le bajan a cada rato por las mala sangres que se hace con las cosas del protectorado, aunque el opio lo
tranquiliza si la poción fue suficiente comparada con el tamaño de las noticias
que le traen más malas noticias que buenas noticias de lo que pensó que tendrían que haber sido diferentes, el opio lo tranquiliza pero no le sirve para dejar de
escupir sangre que según sus cirujanos proviene de las ulceras en los
intestinos, no le sirven para mitigar esos males que arrastra por donde ande si en la posta de Yatasto o en el callao, si Rosita Campusano le pregunta el general no tendría contestación
un poco porque no quiere darlas un poco porque no le viene darlas él con las
cosas delicadas habla lo justo y va haciendo lo que le parece aunque a veces
negocie con ella que con gracia le intercambia confidencias cuando le dan las
ganas, ella se da cuenta que como a cualquiera a él le pesan los cuernos aunque
se los ponga unas docenas de veces con otras mujeres a esa Remedios que se
metió de infantil no más que es, a seguirlo en los juegos de seducciones a ese Monteagudo el allegado de más confianza del general de los andes, además de esos milicianos que se anduvo comentando, ella los conoce a los dos o se precia de ello menos a la dama que no llega a Lima y ella se da cuenta que no tienen que haber
pasado más cosas con esa damita inquieta y ese general de pocas palabras y mucho baile pero que eso es suficiente para que el teniente ande de mal
humor y desganado, para que tenga retorcijones y de los nervios ande cagando
todo el día desangrándose por arriba y por abajo, los mismos síntomas que
aparecen cuando caen los oficiales con los partes del día que los realistas no
dejan sus posiciones en las fronteras y que algunos de los comerciantes
traicioneros mandan dineros y pertrechos aún con las órdenes que él les dio
como protector supremo.

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