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Monday, September 16, 2013

Serpientes rima vertientes.



Hacían como seis meses de esos acontecimientos cuando su majestad recibió la noticia que el mariscal la había emprendido contra varias chismosas, las lloronas habladoras confabuladoras damas paraguayas trabajando para la resistencia, primero que todas contra su propia madre la serpiente mayor que desparramaba veneno por donde anduviera su querida Elisa que se preocupa de acompañarlo en sus desgracias, serpiente con aspecto de suegras que le hizo la vida imposible, como seis meses hacía que él había dado las ordenes de acondicionar un par de casonas en el mismo Asunción para mantener estas reclusas especiales alejadas de las batallas que se libraban en los salones del club nacional y otros lugares donde se reunieran los patricios paraguayos que iban y volvían de lugares comunes más traicionando que siendo leales al mariscal, habían pasado como seis meses de esos acontecimientos cuando le llegó la nóticia al mariscal de ese grupo grande de locos oficiales que desertaron para internarse en el chaco güalambo cerca de unas vertientes y de grupos grandes de indios amigables asustados y escondidos de los conquistadores que los diezman con críos y mujeres resistiéndose a que los obligaran a matarse entre hermanos, allá lejos donde los indios sacan sonidos armoniosos de unos arcos que arman, como a lo seis meses se enteró que además de una cofradía de amigos comunes viejos camaradas de academias militares de la américa que nunca ser grande había en ese grupo de rebeldes primos y primos hermanos y otras filiaciones a las que fueron más leales que las lealtades que esos hombres mostraron por sus patrias llenas de traicioneros especialmente los brasileños, uruguayos y los de la aldea que hasta se traicionaban entre ellos, seis meses tardaron las novedades en llegar a los principales interesados en tenerlas en un caso cruzando el océano en el otro caso atravesando apenas algunas leguas de monte y de selva, su majestad después de tanto tiempo ni se compadeció de las damas menos de la que fue primera dama y a la que conoció en otros años como para darse cuenta que algunas razones habrá tenido el general paraguayo que odia porque no es como otros jenuflexos el mariscal después de tanto tiempo resopló de satisfacción como un fuelle pensando que esos que eligieron un exilio le confirman que su causa es por lo menos mejor que la causa de los de la triple alianza pero también que inexorablemente camina hacia el infierno.

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