Esta guerra de mierda que se
extiende y se extiende, jornada tras jornadas días por días meses años, esta
guerra de porquería que va diezmando a los hombres que hay que incorporar al
glorioso ejército paraguayo, cada vez más jóvenes y entonces las mujeres se
quedan solas, que a la larga también emigran de las ciudades porque se van
detrás de sus crías que es ir detrás de los ejércitos de las caballerías de las
vanguardias de la fueraza que fuera para cuidar a los gurises, y también detrás
de los hombre por qué no si en medio de los matorrales se hace el amor igual
que en una cama y la abstinencia tiene remedios cercanos en los soldados que
pasan días sin alimentos ni mujeres, y entonces sin hombres más jóvenes que
viejos y sin mujeres más hembras que mujeres quedan en los pueblos en las
ciudades en el mismo Asunción, los viejos que andan molestando a las vírgenes
que entran en las edades de merecer, se queja con quienes quieran escucharlo y
con quienes no lo quieran también porque él inspira respeto y si no a sus
diferencias las arregla a los tiros, el general Francisco Isidoro Resquín que
anda disponiendo desde los avances sobre las fuerzas enemigas además de los
sumarios a todos lo degenerados aunque si no dejan que se crucen se suspenderán
los nacimientos y sin nacimientos no hay más hombres para el ejército,
resistiendo en las trincheras en las misiones plenipotenciarias en los arreglos,
de héroe de docenas de batallas y también de Tuyutí, hay unos problemas serios
con los jueces de paz entonces que además no descansan juzgando y condenando a
los traicioneros al régimen que los hay más que las ratas cuando los de la
triple alianza encienden fuegos en las ciudades y en los campos de batallas,
como esos miles de roedores que escapan del calor ellos tienen cientos de
infiltrados que van y cuentan a los enemigos sus secretos, el héroe de todas
las batallas donde lo manda el mariscal porque es de los pocos que le es leal,
sus condecoraciones las tiene por eso pueden retorcerlo pero no le sacan nada
en contra de su jefe el jefe de la patria por sobre todo, de la primera hora,
desde que era apenas un teniente peleando en tierras correntinas, teniente
coronel prisionero en tierras brasileñas, general, y todos los blasones que
contaba le fue entregando el brigadier que con eso le paga lo que no tiene
precio que es la lealtad de estar con él desde el principio, desde las primeras
escaramuzas en la villa del divino salvador, cuando los brasileños comenzaron
con sus avances que porque son grandes y poderosos podían entrar en las tierras
guaraníes, de los combates en tres bocas, héroe de todos los entreveros, líder
de todos los esteños que pusieron y ponen todas las veces que quieren a los
brasileños que hacen fuerza por meterse con cientos de escuadrones reforzados,
con uruguayos y esos otros traicioneros del puerto de los buenos aires, en la
ciudad del este quedan pocos defensores los viejos más niñas que niños más
enfermos que heridos y casi nada de brasileños vaya a saber hasta cuándo.

No comments:
Post a Comment