El cónsul no le escapa a nada así
son los italianos se juegan por las causas de la patria, aunque a veces el
protocolo tiene que estar por delante de la emociones, en secreto el cónsul
antepone sus excitaciones al protocolo, no evade el compromiso de las causas
heroicas pero le evade algunas calaveradas a la dama que se encuentra allende
el océano, Luque, 19 de marzo de 1868, mi querida y buena Alicia, si no me
equivoco, en mi diario de viaje había quedado en el momento en que, acabado de
cruzar por el Chaco, había vuelto a verlo al río Paraguay, frente al Piquete
Recodo, el Beberibe, después de haber amontonado todas las mujeres sobre una
especie de corral flotante, tomó todo eso a remolque subiendo por el río para
ir hasta la Herradura, cerca del desemboque del Tebicuary, que corriendo de
este a oeste corta la República en dos secciones, pero en eso las amarras se
rompen, y el corral baja tan rápido como el buque, que perdida la cola sube a
todo vapor, ¿te crees que haya habido gritos, llantos, ansiedades?, nada de
eso, la noche se acercaba, unas grandes carcajadas se oyeron sobre el vapor,
gritos de alegría del corral, y gritos de “broma” de la costa, parecía una cosa
muy divertida – después el Beberibe viró de borda y se puso a perseguir su
corral, que recuperó intacto después de una media hora, una hora más tarde pasó
delante nuestro, las mujeres hacían la “broma”, en la costa se reían y en el
vapor cantaban, todo en el Paraguay sucede así. Ignoran completamente lo que es
una riña, un puñetazo, el rencor o la rabia; todo el mundo está sereno, alegre
y de un pacífico que asombra, a eso de las 10 el Beberibe volvió a buscarme, y
al amanecer me transbordó sobre el Iberá, el comandante es el teniente López,
el mismo que al Paso de la Patria detuvo durante 11 días la escuadra brasilera
remolcando a cada mañana, acompañada de música, la famosa chata, y yendo a
buscarla todas las tardes del mismo modo, y el barco es el mismo que en el
combate del Riachuelo retrasó el ataque e hizo perder la sorpresa por habérsele
roto las máquinas, pasamos frente a Villafranca, que ha sido evacuada, y
embarcamos otras mujeres provenientes del Pilar, que allí esperaban una
ocasión, teníamos a bordo cerca de 600, las peinetas de oro en la parte de
atrás, las otras al frente, por lo demás, todas descalzas, en Villafranca
cargamos leña; la operación fue muy rápida porque la leña estaba amontonada
sobre la costa, y no hubo más que hacerla deslizar hacia el fondo de la
barranca, adonde los marineros la subían a bordo, el 21 pasó tranquilo:
marchábamos bastante despacio, visto el mal estado del buque, la comida es a la
paraguaya, pero con un poco más de lujo y confort que en Humaitá, las mujeres
se hacen asar unas mazorcas de maíz, preparan la mazamorra, cortan la carne, se
peinan, fuman y no se quedan un solo instante inactivas, ¡qué diferencia con las
mujeres argentinas!, su vestido se compone, de una camisa más o menos bordada
de negro y a veces de rojo y de una pollera, todo en algodón del país, pero si
ahí llega un chaparrón, los hombros y la cabeza se cubren con ponchos, chales,
toallas bordadas, de lo que sea, en medio de estallidos de risa, los niños, que
van todos desnudos, se refugian debajo de la pollera de sus madres, muchos de
estos chicos tienen una enfermedad del país, un vientre enorme y piernitas
flacas: por lo demás ninguno llora ni se pelea, después el tiempo vuelve al
sereno, vemos unos flamencos de cabeza negra, un caimán y muchos otros animales
curiosos, a eso de las 11 baja por el río el vapor Paraná, cargado de unos 700
hombres; los lleva a Humaitá, después volverá a Asunción para hacerse blindar,
estamos en Villeta, en una posición muy linda a unas cinco o seis leguas de
Asunción, las máquinas ya se descalabraron del todo, vemos a Lambaré y después
la Calera que está en una posición formidable para la defensa de la ciudad, ya
en tierra me dirijo, paso a pasito, precedido por un hombre que lleva una
linterna, que no es un lujo porque las calles no están ni pavimentadas ni
niveladas, el terreno está muy ondulado y hay piedras y lagunas, yuyos, pastos,
precipicios, y todo eso en la calle, pocas casas tienen dos pisos, muchas
tienen un pórtico, o más bien cubren la vereda con un corredor sostenido por
columnas, llegado al consulado de los franceses me di un baño de centeno, me
puse cataplasmas, y eso sin interrupciones, noche y día hasta el 24, durante
este tiempo me buscan una casa: a las cuatro (el 24) monto a caballo para ir a
visitar una: es espléndida como arquitectura, decorados, techos, baños y
flores, están dispuestos a cederme la mitad que yo elija, mientras que los
propietarios se quedarían con el resto. Hay un solo inconveniente: la
distancia, seguimos a caballo hasta la quinta de Salinares, que pertenece a la
madre del Presidente, que la prestó a Mr. de Cuverville, Mr. de Libertat y a mí
para las vacaciones, el 25 es la gran fiesta del Paraguay a las nueve nos vamos
a la iglesia en uniforme, para el Te Deum, después al Palacio de Gobierno donde
el vicepresidente acompañado por el Sr. Berges, el Sr. Venancio López, hermano
del Presidente y comandante militar de la ciudad, don Pancho Fernández,
proministro de la Guerra, y padre Bogado decano del cuerpo eclesiástico, nos
recibe con solemnidad, cuando salimos,
la banda en alta uniforme toca su pieza mejor: “En avant Fanfan la
Tulipe” y podemos ver, en frente, dispuestas en formación de batalla, un
ejército de mujeres, son, nos dicen, las de Lambaré, que vienen a pedir que las
dejen marchar contra el enemigo, están todas vestidas de blanco, con una cinta
tricolor como echarpe, manejan lanzas bien pesadas para ellas, cuidadosamente
decoradas con guirnaldas, a la noche hay un baile en el Club, los vestidos son
los de hace tres años y me sorprendió el primor de muchas de ellas, no obstante
el bloqueo, es un baile a la europea, todas las damas están calzadas, me
presentaron a más de 100 personas y para poderlas reconocer más tarde, tomo la
decisión de que saludaré todo el que lleve botines, la calor es atroz, la
cerveza, la caña, el jerez y el agua clara son tomadas de asalto en el
buffet…”.

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