Más ensoñaciones que realidades
son sus oficios esperando lo que no llega más allá de lo que le llega desde que
piso el puerto de los buenos aires, todas las discusiones en la aldea son por
los fondos que se juntan para destinar a los ejércitos que se arman para dejar
de depender de afuera y mantener el propio gobierno, el problema es que no
todos piensan de la misma manera, más que nada los que ponen las mayores sumas que
sacan de sus negocios de comerciantes, y después del dinero las discusiones
empiezan por eso de cómo hay que organizarse para armar un gobierno propio sin la
intervención de los reyes que ya no están porque fueron sometidos por los
ejércitos bonapartistas, aunque todos son de afuera unos de antes otros de
ahora unos más que otros al final hay pocos criollos y salvajes que hacen los
trabajos más pesados o van en las vanguardias en los combates, paño finamente
teñido de azul francia el de su elegante chaqueta bordada además con lilos
dorados que cruzan transversales y del mismo color que los botones que adornan
la pechera en doble hilera paño finamente teñido el de su chupa y el de los
calzones de azul oscuro y botas a la rodilla al igual que los pantalones, es
más lo que exagera que lo que es verdad en la vida del francés iracundo que va
desde la aldea a la banda oriental del río de la plata una y otra vez cruzando
el charco a verse con la gente de Alvear y de Carrera, desde esta orilla les
lleva chismes de Sarratea y de todos los oficiales franceses que están
retobados porque no cobran lo que dicen que tendrían que cobrar por los
trabajos que hacen en los ejércitos de la nación, en las fronteras con el alto
perú con los que vienen del norte en la banda oriental con los ejércitos
portuguesas, es más lo que sale de su imaginación que de sus iniciativas cuando
va para ver a la gente con la que están armando lo que están armando para que
el director Pueyrredón se vuelva a su casa si no lo terminan fusilando por las
decisiones que toma y se granjea el odio de la gente, es más lo que parece en
el recamado uniforme bonapartista que se pone como ropa de gala para que
parezca que anda por protocolos y no de confabulaciones que es lo que anda
haciendo Connant en esas idas y venidas, unas a la intemperie y en varias
ocasiones más agradables en concurridas tertulias donde se sirven jícaras de
espeso chocolate en los días más fríos que calurosos, caminando en medio de
mulatas de pechos grandes sirviendo refrescantes panales mirando damas de
caderas bamboleantes mientras unos juegan partidas de póquer o malilla y otros
como él eligen andar en discreteos aldeanos.

No comments:
Post a Comment