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Monday, May 20, 2013

Sueños rima cuentos



Más ensoñaciones que realidades son sus oficios esperando lo que no llega más allá de lo que le llega desde que piso el puerto de los buenos aires, todas las discusiones en la aldea son por los fondos que se juntan para destinar a los ejércitos que se arman para dejar de depender de afuera y mantener el propio gobierno, el problema es que no todos piensan de la misma manera, más que nada los que ponen las mayores sumas que sacan de sus negocios de comerciantes, y después del dinero las discusiones empiezan por eso de cómo hay que organizarse para armar un gobierno propio sin la intervención de los reyes que ya no están porque fueron sometidos por los ejércitos bonapartistas, aunque todos son de afuera unos de antes otros de ahora unos más que otros al final hay pocos criollos y salvajes que hacen los trabajos más pesados o van en las vanguardias en los combates, paño finamente teñido de azul francia el de su elegante chaqueta bordada además con lilos dorados que cruzan transversales y del mismo color que los botones que adornan la pechera en doble hilera paño finamente teñido el de su chupa y el de los calzones de azul oscuro y botas a la rodilla al igual que los pantalones, es más lo que exagera que lo que es verdad en la vida del francés iracundo que va desde la aldea a la banda oriental del río de la plata una y otra vez cruzando el charco a verse con la gente de Alvear y de Carrera, desde esta orilla les lleva chismes de Sarratea y de todos los oficiales franceses que están retobados porque no cobran lo que dicen que tendrían que cobrar por los trabajos que hacen en los ejércitos de la nación, en las fronteras con el alto perú con los que vienen del norte en la banda oriental con los ejércitos portuguesas, es más lo que sale de su imaginación que de sus iniciativas cuando va para ver a la gente con la que están armando lo que están armando para que el director Pueyrredón se vuelva a su casa si no lo terminan fusilando por las decisiones que toma y se granjea el odio de la gente, es más lo que parece en el recamado uniforme bonapartista que se pone como ropa de gala para que parezca que anda por protocolos y no de confabulaciones que es lo que anda haciendo Connant en esas idas y venidas, unas a la intemperie y en varias ocasiones más agradables en concurridas tertulias donde se sirven jícaras de espeso chocolate en los días más fríos que calurosos, caminando en medio de mulatas de pechos grandes sirviendo refrescantes panales mirando damas de caderas bamboleantes mientras unos juegan partidas de póquer o malilla y otros como él eligen andar en discreteos aldeanos.

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