El caique Inacayal se terminó de
entregar con sus lanceros y toda la chusma a los hombres del zorro porque su
propia gente lo ha cansado o será que estuvo viejo y cansado y ya no sentía
ninguna gana de explicarles a los otros a sus propios hermanos de sangre lo que
deberían entender por sus cuentas, si al final los huinca los tendrán de sucios
y de brutos por más pacíficos que sean ellos que no quieren hacerle daño a esos
que vienen a meterse con ellos, pero eso no quiere decir que no entiendan lo
que no entienden los hermanos que por ropa de blancos y comidas entregan
tierras y les dicen que sí cuando los otros le hablan de la patria y le
muestran una bandera descolorida siempre con dos franjas celestes y una franja
blanca, a ellos que conocen otros colores más fuertes cuando andan cabalgando
libres en las serranías o en las llanuras no como ahora que tienen que pedir
permiso para todo a esos blancos que los tienen para los mandados o para
mandarlos de carne de cañón en los combates en los que se trenzan entre ellos
mismos, esos mismos que les quitan las tierras diciendo que eso es la
civilización y que ellos tienen sus lugares en eso que es la civilización, qué
banderas qué patrias si les quitaron lo que tenían y los propios hermanos lo
entregaron por que les enseñaron que eso es lo que está escrito en la biblia
que en la biblia no está escrito que unos hombres sometan a otros hombres pero
esos lo mismo lo hacen, el cacique debe haber tomado en cuenta todas estas
cuentas cuando estuvo parado allá en las alturas de la escalera del museo un
poco antes de morir en esos instantes eternos de la ceremonia de lo que habrá
dicho en su dialecto hablándoles al sol y a la luna y a todos sus dioses y a la
pachamama seguramente, allá en el mismo lugar donde manda su amigo el perito
Moreno que le debe más favores de los que él le debía, porque por cada guerrero
que él convenció por día para seguir resistiendo en las tolderías que por los
ataques de estos blancos del carajo se fueron corriendo hacia el sur por cada
guerrero había como cinco indios de alguna familia que les aceptaba vivir en
las reducciones y en los lotes donde los mandan a levantar las cosechas de caña,
por cada uno que se quedó con él cinco se iban con los huinca y a romperse el
lomo para que después los patrones les den para comer solamente una parte de lo
que ellos ayudan a levantar con las mismas manos, el caique Inacayal se terminó
de entregar con sus lanceros y toda la chusma a los hombres del zorro porque su
propia gente lo ha cansado es que creen que la libertad son esas dádivas de los
otros y no se dan cuenta que cuando más esclavos son de esas cosas menos
libertades tienen.

No comments:
Post a Comment