Los cantones no sirvieron como
resistencias no resistieron tampoco los hombres leales a la nueva causa que es
una causa distinta a la otra que es la misma causa que antes que aparecieran
las causas las otras causas como pelearse entre hermanos, al final como en
todas las guerras ganaron por lo menos esas batallas libradas en medio de la
bruma del frío y de la madrugada, los que tuvieron más armas al momento de las
escaramuzas y entonces los que estuvieron en el parque de artillería tuvieron
que bajar el copete con los que formaron columnas enteras de milicianos
provenientes del pozo del retiro tropas del propio presidente Juárez Celman, inmigrantes
muchos gringos demasiados de esos que los del propio partido traen en partidas
de barcos enteros que los traen de otros continentes, revolucionarios y
contrarrevolucionarios que además se destrozan entre ellos, aunque a decir
verdad ganaron los que tuvieron más chismosos y vendidos que durante esas
jornadas fueron y vinieron con la información para embromar a los civiles
porque terminaron ganando los militares al menos los militares puros porque
entre los insurrectos civiles hubo muchos insurrectos de uniformes, como en las
colonias de hormigas son los del medio los que hacen el mayor trabajo por lo
menos hasta que al trabajo chico y al trabajo sucio lo comienzan a hacer ellos
mismos los de peor calaña asesinos a sueldos de los señores estancieros que
después se hacen los distraídos, contrarios al partido autonomista, a los
partidos de los señores del campo que tienen sus intereses viejas y nuevas
versiones de viejas luchas entre unitarios y federales, entre los porteños que
quieren en exclusividad los remanentes del puerto y los del interior que piden
por gobiernos comunes y cosechas comunes y puertos comunes, los de la unión
cívica de las juventudes de la aldea poblada de muchos extranjeros y pocos
criollos fogosos jóvenes calentones con los políticos de pacotilla que hablan y
prometen paraísos que no llegan después de las cosechas bajo la forma de
fábricas que los ingleses impiden que se levanten, lo que no se dan cuenta los
mozos es que para que la revolución rinda sus frutos se necesitan vituallas
porque sin vituallas es lo mismo que nada porque lo que se promete no se puede
cumplir y si no se cumple en política no hay seguidores y sin seguidores no se
arman los partidos como el de la unión cívica ahora, los mozos tienen la posta
de la juventud, las posta de sus porvenires que no quieren que sean los
porvenires de los gauchos ni los de los señores terratenientes que hacen como
que son unos señores pero son unos explotadores de mierda, lo que no se dan
cuenta los mozos es que para que la revolución rinda sus frutos se necesitan
vituallas porque sin vituallas no pueden hacer nada y no tienen seguidores
porque los del la aldea los que son del pueblo deambulan hambrientos por las
calles ahora que los precios de las cosas se fueron por la nubes y es culpa de
los señores productores de la mercadería que se trae desde el campo, ellos
arman la revolución pero reclaman que los que la comandan consigan las
vituallas porque si no será imposible disponer de los cambios que se necesitan
para que cambie la patria un vez más de todas las veces que vienen cambiando.

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