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Wednesday, February 29, 2012

sobriedades

Sobriedades. Le da la impresión y está casi seguro nomás que es el único que no se anotó en la generosa bacanal financiada con la caja del regimiento de patricios, moderado como es discreto con sus cosas y con las cosas de los otros en esa quermese única armada con los últimos centavos de una caja que se repondrá seguramente cuando se arreglen todas estas cuestiones de las insubordinaciones desobediencias interpretadas diferentes por tipos que aunque suene increíble también tienen interpretaciones diferentes de lo que es la libertad en la aldea y entonces hay varias libertades y no una sola, especialmente la de los que están en la junta y la de ellos que llevan varios días encerrados en el propio cuartel de las temporalidades, es el único que no se anotó en las desafortunadas ingestas de las chanfainas recalentadas y fermentadas avivadas con aguardiente cortado y las alegrías de las hembras desbordadas que caminaron por todos lados predispuestas a los pedidos y a los avances de los brutos de los soldados que además llevan días sin volver a sus casas o cobrar sus sueldos de fuerzas urbanas de choque que por eso los vinieron a buscar los mismos que hoy ponen el argumento que se vuelvan pelones cuando lo que quieren es que ellos renuncien a sus ideas o a las ideas del alcalde Grigera o del comandante Saavedra que enviaron a la provincia para sacarlo del medio porque él se hubiera defendido y hubiera defendido a esos que viajan de tan lejos a defender lo que hacen los doctores y los comerciantes que son tan abusos que se quedan con todas las diferencias entre la compra y la venta, le da la impresión y está casi seguro nomás que es el único que se mantuvo en compostura y sobrio en esta orgía de excesos y de evidencias por todos lados del cuartel en la mañana del seis de diciembre, es el único o le parece al menos que no quedó mezclado en ese vaho de alcohol de mujeres y de hombres desprovistos de ropas y de pudores que todavía se mueven como si fueran parte del lomo de un monstruo promiscuo herido en los pisos del fortín borrachos y borrachas insatisfechos a pesar que dan y teman con los frotes y las penetraciones y los besos y las chupadas, trazos de un infierno momentáneo donde están todos por propia voluntad y conformes, es el único que no se anotó está seguro el sargento y de solo pensarlo se sonroja, cualquiera que lo vea no va a decir que es un sobrio va a decir que eso no es sobriedad que él es un sodomita un puto de esos.

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