Pages

Monday, April 18, 2011

cronopios que se parecen a los famas que son diferentes que se parecen a los cronopios

Cronopios y famas uniformados que en definitiva son diferentes.
Al cabo fuimos diferentes, pero hubo cuestiones en las que estuvimos muy uniformados.
El control del inventario que hizo el cura Isidro fue el mismo para mí que para mi entrañable amigo el cabezón Sánchez y Sánchez: dos pantalones gris claro uno para uso diario y otro para el uniforme, dos camisas blancas, corbata roja con el logo del colegio, saco azul con botones dorados, un pulóver azul, media docena de medias calzones y camisetas, equipo de gimnasia, pantalón blanco y remera en el verano, buzos azules para el invierno, toalla grande toalla chica y una bolsa de lona blanca para juntar la ropa sucia para el lavado el fin de semana.
Aunque tuvimos ambos lo mismo y lo usamos diferente, el porfiado aprovechó cualquier oportunidad para andar más con ropa de fajina que de uniforme, y disfrutó de los deportes y de lo que se hiciera al aire libre y de todo el tiempo que se la pasó adentro, parecía que lo hubieran abandonado y los demás comenzaron a cargarlo diciéndole mambrú, como diciéndole que estaba en una guerra sin saber nada de su regreso, no sé cuando vendrá no sé cuando vendrá le cantaban en medio de un partido y a él le molestaba, me lo contaba en cada rato que compartimos del tiempo libre porque yo polémico andaba en otras prestezas diferentes, poco deporte mucho de andar sin saber lo que quería con tristezas mascullando palabras que nunca diría, pero ese era el punto donde pudimos hacernos amigos, él para eludir la tristeza transpiraba yo para evitar lo mismo ronroneaba, de tan diferentes en eso nos igualamos. Como si fuéramos dos Mambrú iguales con guerras diferentes. O dos Mambrú diferentes con guerras iguales.

No comments:

Post a Comment