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Friday, February 18, 2011

contra fácticas de cronopios contra tácticos y famas contra lácticos y fácticos

Cronopios contra fácticos de fama devenido en procesador de promesantes, el vago cuida el muñequito de cuerpo de arcilla porque no promete pero cumple él trajo la abundancia cuando no la había cuando él tuvo diez años en el ochenta y nueve bien que se acuerda de su mamá prendiéndole un pucho y colocándoselo en su redonda boca y de su papá volviendo con cajas de aceite del súper saqueado volviendo y revolviendo, bien se acuerda de la gente en la casa trayendo y llevando al trueque puro después de las broncas después de las protestas después de los piquetes por culpa de los políticos que se lo roban todo y nunca se acuerdan de nada menos de dejar caudal u opulencia, bien que se acuerda que entonces se acordaron mal de esos mentirosos cuando algún viejo la acabó diciendo ya volverán para la campaña, no como el diminuto fantochito que aunque callado cumple marga la tierra colorada y dura de su cara redonda el vago también le prende una velita al hombrecito de tersa contextura la de este buda boliviano con chulo de greda cocida de cerámica en miniatura con un poncho puyo corto de colores que nunca anda en campaña, él trajo la plétora con sus milagros los colores de su bandera verde y roja y la blanca pintura de sus manitos que dan prodigalidad camisa de tela burda y pantalón de barracán, cuando él tuvo veintidós cuando anduvo ayudando en otra crisis de estos gobernantes que la pifian todas como en la navidad del dos mil uno y mientras ellos despilfarraban hacienda pública, ayudando a su mamá de nuevo a desempolvarlo con prenderle otro pucho y a su papá con el acarreo de las mercaderías del latrocinio forzado por los políticos que prometen y no cumplen y encima roban ya volverán para la campaña, bien que se acuerda de la gente como ellos enojada con los destrozos de los negros a los que no les interesa nada que van por comida y roban otras cosas, el vago cuida del muñequito de terracota carpachos y hojotas de yeso que sí cumple y parece congelado desde hace siglos por los aimaras que lo habrán inventado como dijo el evo allá por el altiplano que en alguna montaña habrán quedado momificados, bien que se acuerda de él porque es distinto de esos que en cada elección aparecen disfrazados como la gente desprovistos de sus lujos camuflados y prometiendo lo que no pueden cumplir rompiendo promesas, bien que se acuerda de la promesas incumplidas de las mentiras que ellos les tienen que hacer creer que se las creen, bien que se acuerda que su madre protestó de los políticos y de los negros y les dijo quién tendrá la culpa el que se ríe del ignorante o el propio ignorante que hay gobernantes que lo hacen y esos caras rotas lo mismo vuelven y prometen, que a una parte de la culpa la tienen los ignorantes y otra buena parte los otros que se aprovechan de la ignorancia de los ignorantes, el vago cuida al hombrecito que bien desnudo en ocasiones se encuentra después de todo durante mucho tiempo fue la fertilidad que es un sinónimo de la virilidad que no tienen esos que hablan cualquier cosa porque piensan que la gente no entiende, y para mostrar la virilidad hay que andar en bolas refuerzo de la fecundidad que no tienen ellas legisladoras al treinta y tres por ciento mentirosas y arpías como los otros que si son insultadores lo son dos veces porque insultan a ignorantes, y no como él en las creencias de los indios de esos mismos pueblos y de la fertilidad de la misma tierra de la que sale el alimento papas y mandiocas de barro en las réplicas de alforjas, y de alimentos como los que se consiguen con miedo en los días de súper forzoso como fuerzan a la gente los políticos que dan subsidios y los quitan si los de la barra se enferman, frutas de barro cocido pequeños choclos dinero en abundancia billetes diminutos monedas y cobres en sus alforjas, bien que se acuerda de ese diminuto que mira como inmutable los ojos fijos y la boca abierta esperando un pucho del peregrino agradecido y comedido, el vago cuida el muñequito de cuerpo de arcilla él trajo la abundancia en tiempos de malaria como ahora bien que se acuerda de su mamá prendiéndole un pucho y de su papá volviendo con cajas de aceite del súper saqueado él añejo celebérrimo viejo el ekeko sí que cumple con fortuna, no como los políticos que ahora entraron en campaña y como siempre aparecerán trayendo solamente promesas crispaciones y miserias.

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