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Wednesday, January 19, 2011

mañas que se maman mañas viejas y nuevas mañeros

Mañas que se maman mañas viejas y nuevas.
El vago todavía recuerda esa pequeña contingencia papá perdona papá perdona siempre, el vago todavía tiene remembranzas de los muchos lances de los rateos de esa primera y lejana aventura de los doce años pequeña y colosal aventura insignificante puede ser para los grandes pero impactante para él por la emoción que le dejó la sensación de dominarlo todo lo propio y lo ajeno el efecto de intimidar con la mirada de haberse robado una bicicleta, papá perdona papá perdona siempre, el vago todavía recuerda a su papá como loco gritándole a los canas en destacamentos remotos con las paredes descascaradas a esas piltrafas que transpiraban como testigos falsos mientras le decía tranquilo pibe y que qué se creen tocar a un niño que ellos no saben con quién se han metido y otros argumentos son recuerdos imborrables, todavía lo recuerda diciéndole suave tranquilamente que con él no se enojaba, papá perdona papá perdona siempre, diciendo que está mal andar quedándose con las cosas de los otros enseñando que eso se llama propiedad privada pero que ya que no la ha devuelto que la deje nomás pero que no lo haga nuevamente, el vago todavía tiene congelado en su recuerdo la carita del despistado que le tuvo que entregarle el botín insignificante de acuerdo a sus calificaciones que son siempre así para lo que es de otros pero las cosas propias son importantes papá enseña papá perdona siempre, un chico de la misma edad asustado el pelotudo seguro que se habrá meado se sonríe recordando el primo de ese primer episodio de esas primeras aventuras que son siempre primeras y nunca las últimas, el vago todavía recuerda esa pequeña contingencia de los muchos lances de los hurtos de las picadas con líneas y líneas de marihuana de las primeras amañadas con el estudio cuando su papá lo apañaba con el colegio con la vieja que andaba con sus problemas con los malandras de sus amigos y así se fue muriendo de tristeza y repitiendo que ser pobre y honesto no son contradicciones, el vago todavía recuerda esa pequeña primera contingencia y los lances que siguieron para él siempre con la sensación de no terminar de acomodarse, el vago todavía recuerda a su papá como loco gritándole a lo canas otra vez y otras veces haciendo exposiciones denuncias pagando abogaduchos para que presenten habeas corpus funcionarios policiales que transpiraban como testigos falsos todo el tiempo hasta el día que dejó de ser menor de edad y comenzaron otros problemas peores mientras le decía tranquilo pibe con vos, papá perdona papá perdona siempre, no es con vos no pasa nada y le pedía que esta fuera la última vez de todas las últimas veces que fueron en todo este tiempo y les decía y que qué se creen que ahora que ya no están más los milicos que ahora estamos en democracia y están estos que defienden a todos menos a los policías y a los que no son de su palo ya van a ver que se soluciona con una llamada a la casa rosada que qué se habrán creído tocar a un niño después a un jovencito y ahora a un joven que tiene sus derechos que ellos no saben con quién se han metido y amenazas celular en mano y otros argumentos son recuerdos imborrables, el vago todavía recuerda esas pequeñas contingencias y ésta última cuando tuvo que decidir matar al viejo estaba hinchando apañador de porquería y mucho el vago necesita una casa para vivir con sus familias y después de todo ya conoce bastante de policías y abogados y a los sumo con el dos por dos si lo ponen preso no serán más de tres años.

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