Los puentes de Londres son muy emocionantes. Unos son sólidos y amenazadores. Otros son puro esqueleto. En cuanto a los ingleses, no son tan inteligentes. Pero Inglaterra es uno de los países más inteligentes del mundo. Estábamos en auto. Entre una ciudad y otra, las pequeñas ciudades inglesas dan mil vueltas alrededor de sí, y la lluvia fina cae en los vidrios del auto. En las calles el pueblo usa ropas tan mal hechas que acaban convirtiéndose en un bello estilo. Y son de verdad hospitalarios. Veo a una criatura de capote oscuro y medias gruesas y capucha enterrada hasta debajo de las orejas, con el rostro vívido y magro, ojos despiertos y cara roja -y aquella entonación pura de las voces inglesas, interrogativas y orgullosas.
(lispector)
Los puentes de Buenos Aires son muy poco emocionantes. Frágiles y amenazantes. Otros son pura osamenta. En cuanto a los argentinos no son tan torpes. Pero Argentina es uno de los países más torpes del mundo. Estábamos caminando. Entre un lugar y otro las pequeñas ciudades argentinas no dan nada de vueltas alrededor de sí lo hacen alrededor de Buenos Aires, y el sol y la humedad nos mata lentamente. En las calles la gente usa ropa tan mal combinada que nadie toma como estilo. Veo a una criatura de capote oscuro con el rostro tapado zapatillas de 150 dólares bermudas a la rodilla remara adidas no es uno solo son más de una docena que destrozan la ciudad, los ojos irrigados de resentimiento y aquella detonación pura de las molotov argentinas que causan miedo pero también indiferencia de los otros.
(paz)
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